Oriol Junqueras y Carles Puigdemont en 2016, cuando eran vicepresidente y presidente de la Generalitat
Oriol Junqueras y Carles Puigdemont en 2016, cuando eran vicepresidente y presidente de la Generalitat - EFE

El movimiento secesionista se juega su liderazgo mañana

Puigdemont podría perder la batalla contra Junqueras, que piensa en la Generalitat

Elecciones municipales, europeas y en directo

BarcelonaActualizado:

Solo puede quedar uno. La batalla electoral de las elecciones europeas de mañana tendrá su derivada particular en el mundo independentista catalán. Podría ser la última oportunidad de ver el nombre de Oriol Junqueras en una papeleta electoral -en años- si, finalmente, el Tribunal Supremo le inhabilita tras una condena en firme. Frente al líder de ERC, Carles Puigdemont, desde Waterloo (Bélgica), aspira a mantener el liderazgo dentro del nacionalismo catalán, que, además, cuenta con la ventaja de que, si no hay cambio jurídico, podrá presentarse en las próximas citas electorales.

Los resultados en Cataluña al Parlamento Europeo de este domingo determinarán los próximos meses de la política autonómica, incluyendo, incluso, un posible adelanto electoral. Así, aunque la candidatura de ERC -que acude en coalición con Bildu y BNG bajo la marca Ahora Repúblicas- ganara a la de Junts en toda España -pues estos acuden solos, sin el tradicional conglomerado nacionalista formado con el PNV y CC-, los análisis en las sedes de los secesionistas se harán en función de los votos obtenidos únicamente en Cataluña.

En 2014, ERC ya fue la formación más votada en Cataluña con un apoyo absoluto de casi 600.000 votos y uno relativo del 23,67 por ciento del total. El sector nacionalista conservador, que ahora conduce Puigdemont, se presentó hace cinco años bajo la marca clásica de CiU. Casi 550.000 personas optaron por esta lista (21,86 por ciento) en las pasadas europeas. Ambas formaciones políticas consiguieron dos actas de eurodiputado: Josep Maria Terricabras y Ernest Maragall; y Ramon Tremosa y Francesc Gambús, respectivamente.

Sin embargo, desde las pasadas elecciones generales del 28 de abril, las expectativas de ERC no se quedan en ganar a Puigdemont. Los de Junqueras aspiran a dar un golpe encima de la mesa, dejar claro quién es el líder del movimiento independentista -aunque esté en prisión preventiva- y empezar a pensar en asaltar el Gobierno catalán con el objetivo puesto en el Palacio de la Generalitat.

Hace cuatro semanas, ERC sobrepasó el millón de votos (24,59 por ciento), marcando una distancia hasta ahora nunca vista con Junts. Estos rozaron los 500.000 votos (12,05 por ciento). Pese a todo, los de Junqueras no las tienen todas consigo, pues las encuestas de las últimas elecciones al Parlamento de Cataluña (2017) les daban como ganadores y la noche electoral sufrieron una de las peores derrotas, superados en votos y escaños por Junts y, lo que fue peor, también por Cs, que acabó siendo la formación política más votada en Cataluña. Mañana, la urna de las europeas será la primera vuelta de las próximas elecciones autonómicas catalanas.