Vídeo: Escuche la declaración de Granados en la AN | Francisco Granados declaró ante el juez a petición propia - Vídeo: COLPISA| Foto: ALBERTO FANEGO

Granados: «Cifuentes se convirtió en las manos, los oídos y la voz de González»

El ex secretario general del PP de Madrid declaró el lunes ante el magistrado instructor de Púnica en la Audiencia Nacional

MadridActualizado:

El ex secretario general del PP de Madrid Francisco Granados declaró el pasado lunes ante el magistrado instructor de la causa Púnica en la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, se convirtió en «las manos, los oídos y la voz» del expresidente regional Ignacio González y que, de hecho, se jactaba de ello.

Así consta en el audio de su declaración, al que ha tenido acceso Europa Press, donde se escucha al también exconsejero del Gobierno madrileño señalar ante el juez que lo que dice no lo hace con «ánimo de entrar en cuestiones personales» tras apuntar a una «relación sentimental» entre Cifuentes y González.

«No lo diré con un ánimo en absoluto de entrar en cuestiones personales porque no es ni mucho menos mi estilo... yo entiendo todo, pero que mantenía una relación sentimental conocida por todo el mundo con el señor González y que se convierte en la persona, las manos, los oídos, la voz, la ejecutiva en el partido de González...», señaló.

En este punto, añade que ella misma se jacta de esto y que hay «cientos de testigos». «(Se jacta) de que es la que manda por orden del señor González, se jacta de que en el partido yo no mandaba absolutamente nada y cualquier cosa que había que tratar sobre pueblos, distritos o alcaldes en referencia al partido tenía que pasar por Cifuentes. Esa es la verdad», sentencia Granados.

Cristina Cifuentes, por su parte, ha presentado ya una querella criminal contra Francisco Granados por los delitos de injurias, calumnias y contra la integridad moral, tras esta declaración en la Audiencia Nacional.

«Excusa» para dimitir

Durante su declaración, Granados explica que Cristina Cifuentes fue nombrada «número tres» del partido en el mismo congreso donde a él le nombran secretario general del PP de Madrid. En este punto, sí que señala que a él le nombra Esperanza Aguirre «por indicación de Ignacio González con el único objetivo» de sacarle del Gobierno. «Era la excusa ideal para que dimitiera», apostilla.

Centrándose en Cifuentes, dice que fue nombrada secretaria de Política territorial, «lo que supone controlar lo más importante del partido, los municipios y distritos, controlar a los alcaldes, concejales, a los que van a ser o no candidatos». Y es que indica que, al final, la gente en política dedica tiempo a pensar en «quién lo tiene que renovar y en quién tiene la influencia para seguir en el cargo». «Esa persona era Cifuentes», remarca.

En este punto, y preguntado por quiénes eran las personas de confianza de Cifuentes, Granados explica que se «rodea de dos personas», la que lleva los distritos y la que lleva los municipios. Es el momento en el que el exsecretario nombra al ahora portavoz del Gobierno regional, Ángel Garrido, y al coordinador general del PP de Madrid y exconsejero regional Jaime González Taboada, los hombres más próximos a Cifuentes.

«Esas eran las dos personas de confianza para controlar desde el punto de vista territorial, es lo más importante en un partido, para controlar el partido», asegura Granados, quien añade que todas las relaciones con la prensa, tanto del PP de Madrid como de la Comunidad la llevan Isabel Gallego, ex directora general de Medios y que, además, González se reservó el comité electoral, «para decir quién era candidato o no».

Granados vuelve a hablar de Cifuentes cuando se le pregunta por su relación con el exgerente del partido, Beltrán Gutiérrez. En este sentido, dice que él los primeros años no pasaba casi por la sede de Génova, «iba poco», y que quien más iba eran Cifuentes y la actual senadora Ana Isabel Mariño.

«Adjunta» de González

Sobre quién dirigió la campaña electoral de 2007, Granados dice que fue Ignacio González, que tenía de «adjunta» a Cifuentes porque su relación estaba «en plena efervescencia». También vuelve a nombrar a Mariño y a Gallego.

Cosa distinta, explica, pasó en la campaña de 2011 porque, según relata Granados, la relación entre Cifuentes y González ya se había roto. En concreto, pone la fecha, 2008, «se rompe la relación y pasa a ser de atracción fatal», define. Es en ese momento cuando el exconsejero de Medio Ambiente Borja Sarasola se convierte en el hombre de confianza de González, según dice.

Granados explica que a diferencia de la campaña de 2007, González no se puso al frente de la de 2011 por el «asunto de la sucesión de Caja Madrid», que acababa de ocurrir «unos meses antes». «Echó un pulso a (Rodrigo Rato) para suceder a Blesa, que en paz descanse y González lo perdió porque el presidente de Bankia fue Rato», explica.

«González lo encajó muy mal y dijo que no quería tener exposición pública por lo que había pasado dos o tres meses antes», añade Granados, quien asegura que entonces González ya sabía que iba a ser presidente de la Comunidad de Madrid si Esperanza Aguirre ganaba porque estaba «pactado de antemano».

Así, recuerda que a Aguirre le habían encontrado una enfermedad grave y que tuvo una intervención --tuvo cáncer-- y que en 2011, en la campaña, aunque la «cara» era la de Esperanza Aguirre, González era el candidato. «Estaba pactado de antemano, todo lo de esa campaña y lo que ocurre después. No era el jefe de campaña pero sabía que el que se jugaba todo era él porque era quien iba a ser presidente», asegura.

«Rajoy destapó la Gürtel»

Francisco Granados también habló durante su declaración del presidente del PP, Mariano Rajoy. Según su versión ante el juez García Castellón fue Mariano Rajoy quien «destapó» la trama Gürtel y que pidió a la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre que «lo parara».

Sin saber detallar bien si fue en 2007 o 2008, Granados cuenta que Rajoy llamó a Aguirre para decirle que «ha habido una persona que se ha quejado al partido de que va a salir a concurso dos parcelas, una en Majadahonda y otra en Arganda del Rey» y este empresario «se queja porque las dos parcelas están adjudicadas previamente» al concurso.

«Rajoy la llama para decirle que le ha llegado esta información y le pide que lo investigue y que lo pare», explicó Granados, que apunta que la parcela de Arganda es la que forma parte de la trama Gürtel. «Por eso, cuando (Aguirre) dice que ella destapó Gürtel, no, Gürtel lo destapó Mariano Rajoy, que le dice (a usted, Aguirre) que lo parara».

«El que dice que se va a producir una irregularidad es Rajoy», insiste Granados, quien explica que después de una reunión con el propio Rajoy, Aguirre le contó la conversación, incluso, que le dijo Rajoy que se fiara más de ese del «pueblo de Valdemoro» y no de su vicepresidente, «que es un sinvergüenza», en alusión a González. En este punto, Granados reconoce que esta expresión, por su «ego», no le sentó bien.

Granados prosigue explicando que al día siguiente Aguirre reunió a González y a él en la Asamblea de Madrid, donde le cuenta a los dos lo que ocurre y les «comisiona», a Granados, para parar la parcela de Majadahonda y a González, la de Arganda. «Mi cometido que era parar la parcela acaba con la dimisión del alcalde, Guillermo Ortega, y otros dos concejales», recuerda, para añadir que se paró la adjudicación de la parcela, que finalmente salió a subasta.

En contraste con esto, explica que en Arganda del Rey se adjudicó «en los mismos términos que habían denunciado a Rajoy» y destaca que Ignacio González «no la paró poniendo la excusa de que había llegado tarde». Se adjudicó «tal y como estaba previsto», insistió ante el magistrado.