Farage, durante la sesión parlamentaria en Bruselas ayer
Farage, durante la sesión parlamentaria en Bruselas ayer - EPA

Los eurófobos salen en defensa del soberanismo

El portavoz del PP en el Parlamento Europeo reacciona ante las ofensas de Farage a España

BruselasActualizado:

El eurodiputado británico Nigel Farage, eurófobo y habitualmente maleducado, salió ayer en defensa de los independentistas catalanes en un debate del Parlamento Europeo sobre el Brexit. Sus palabras fueron tan ofensivas que obligaron al presidente de la Cámara, el italiano Antonio Tajani, a llamarle al orden. El portavoz de la delegación española en el grupo popular, Esteban González Pons, intervino también para poner en evidencia a Farage.

Antonio Tajani, llamó al orden al británico que había hablado en términos escandalosos de la intervención de la policía el domingo pasado en Barcelona. «No puedo tolerar una polémica con otros países porque el debate es sobre el Brexit y no para hacer polémica con este u otro país». Y en concreto le rebatió diciendo que «para ser claro, España es un país democrático, su rey luchó contra el golpe de Estado. Felipe González y Adolfo Suárez han construido una gran democracia, así que les pido evitar polémicas entre un país y otro porque no es este el lugar para hacerlo».

González Pons se encaró contra Farage, diciendo que «mi país no puede aceptar lecciones de democracia de quien considero que no es demócrata», como el independentista británico estaba demostrando en ese mismo momento al abandonar el hemiciclo en plena réplica. «Lo único bueno del Brexit» dijo Pons «es no tener que escucharle más y si quería hacerle un favor a los independentistas catalanes, ha hecho lo contrario. Quienes intentan ilegalmente la independencia no esperaban el apoyo de la extrema derecha».

El pleno celebrará mañana el debate «Estado de Derecho, Constitución y Derechos Fundamentales en España, a la vista de los acontecimientos en Cataluña», un enunciado pactado por la mayoría de grupos de la Eurocámara para evitar las pretensiones de los partidos de la izquierda de llevarlo solamente a la cuestión de la intervención policial. Se trata de la primera vez que el asunto de la rebelión independentista llega formalmente al Parlamento Europeo.