El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante su participación en un acto electoral este martes en A Coruña
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, durante su participación en un acto electoral este martes en A Coruña - EFE

La confección del Gobierno, pendiente de las presidencias de Congreso y Senado

Las posibilidades que circulan con más fuerza para presidir la Cámara Baja son las de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y la de la ministra de Defensa, Margarita Robles

MadridActualizado:

La Ejecutiva del PSOE tiene previsto reunirse el próximo viernes con el objetivo de formalizar los nombres que el partido propondrá para presidir el Congreso de los Diputados y el Senado. Un trámite que debe cumplirse y que servirá para que Pedro Sánchez desvele quién es su apuesta como tercera autoridad del Estado en sustitución de Ana Pastor.

Pero además, el bloqueo a la designación como senador de Miquel Iceta obligará también a una nueva propuesta para la presidencia de la Cámara Alta. El PSC tendrá que proponer otro nombre para el Senado ya que ese senador corresponde forzosamente a su formación. Y también Sánchez tendría que hacer otra apuesta para la presidencia del Senado. Ahí la favorita volvería a ser la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, a quien la mayoría en el partido veía en ese puesto antes de la sorpresa de Iceta.

Pero la carta importante que queda por desvelar es cuál es la apuesta de Sánchez para asumir la presidencia del Congreso de los Diputados. Aunque los socialistas no tienen mayoría absoluta en esta cámara, el acuerdo que se esboza con Podemos y que otorgará 3 puestos al PSOE, dos a PP, dos a Cs y dos a la formación de Pablo Iglesias permitirá a los socialistas controlar la Mesa y llevar a su candidato a la presidencia. Fuentes socialistas insisten en que en ningún momento se ha contemplado la posibilidad de ceder ese puesto a Unidas Podemos.

Llegados a este punto Sánchez resolverá una decisión que en el PSOE definen como «muy personal» y en el que los socialistas siguen enfrascados. Lo que estaba prácticamente claro en el seno del partido es que el presidente apostaría para una mujer para el puesto. Una hipótesis que cobra fuerza después de haber apostado por un hombre para el Senado. Ya sin Iceta en el Senado ese factor podría alterarse. En estos momentos las posibilidades que circulan con más fuerza son las de la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y la de la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Baile de nombres

En el PSOE se destaca que la apuesta por Calvo significaría «un fuerte respaldo al mensaje feminista» del Gobierno. Pero nadie obvia que dejar de ser la vicepresidenta única y encargada de la coordinación del Ejecutivo tendría una lectura de degradación. En este sentido diferentes personas apuntan a que en la última etapa su imagen quedó muy dañada por la gestión del diálogo con Cataluña. Aunque otros destacan que ha asumido el peso de coordinar todo un Ejecutivo «que ha sido refrendado en las urnas».

En las últimas horas se apuntaba a que esta opción podría haber perdido algo de fuerza. Atribuyéndose esa posibilidad más a los intereses del sector de La Moncloa que representa el jefe de gabinete, Iván Redondo. La decisión clave es si Sánchez quiere mantener el equilibrio de poder (en forma de enfrentamiento) entre ella y Redondo. Aunque el éxito electoral (se le atribuye a él el eje discursivo de la contienda) y la complicidad exhibida entre Sánchez y Redondo en campaña apuntan a que el jefe de gabinete podría haber ganado esa partida, tanto el presidente como José Luis Ábalos deslizaron recientemente que Calvo podría seguir en su puesto. Si Calvo saliese en el PSOE muchos piensan en la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, como número dos del Gobierno.

Por otro lado, con la elección de Robles también Sánchez encontraría acomodo para una persona a la que fichó como su número dos por Madrid en 2016 y a la que integró en su Gobierno pero que ha perdido influencia en el primer círculo de poder del líder. Ambas tienen a sus espaldas un importante desgaste por su paso por el Gobierno. Pero ambas cumplen con el requisito de ser personas de confianza de Sánchez, si bien Robles experimentó mejores épocas en esa relación, y además conocen el funcionamiento de la cámara. Aunque por un breve espacio de tiempo de apenas medio año Calvo fue vicepresidenta del Congreso de los Diputados cuando salió del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Mientras que Robles fue portavoz del grupo socialista durante un año entre junio de 2017 y junio de 2018.

Aunque en las últimas horas en los mentideros socialistas circula también el nombre de Isabel Celaá. No obstante se apuesta más por verla repitiendo como ministra de Educación, aunque probablemente dejando de asumir la portavocía del Ejecutivo. Alguno ha mencionado también a José Luis Ábalos, aunque el puesto parece incompatible con el de secretario de Organización del PSOE.

En el PSOE advertían ayer de que estos movimientos acabarán condicionando la formación de Gobierno. Se apunta así a que si Iceta no logra la presidencia del Senado podría ofrecérsele encaje en el Ejecutivo. Mientras que Sánchez en ese caso podría replicar su jugada con Iceta en el Senado proponiendo a Meritxell Batet para el Congreso. Aunque la mayoría en el partido le ven recorrido como ministra y, algunos, como futura líder del PSC.