Incidentes del pasado sábado en Pamplona - P. OJER

La Audiencia Nacional aprecia indicios de terrorismo en los actos de «kale borroka» de Pamplona

Manifestantes radicales lanzaron piedras y botellas a agentes y montaron barricadas en el casco viejo de la ciudad

Madrid/PamplonaActualizado:

La juez Carmen Lamela ha aceptado investigar los «actos de kale borroka» que sucedieron en Pamplona del pasado 11 de marzo al apreciar indicios de terrorismo, un delito que justifica la competencia de la Audiencia Nacional. La magistrada ha acordado esta decisión tras recibir la investigación desde el juzgado de instrucción número 4 de Pamplona, el que se encargó del caso en un principio y que considera que los hechos suponen delitos de terrorismo y de desórdenes públicos. Diversos manifestantes atacaron a agentes policiales y montaron barricadas en el centro de la ciudad al tener prohibido manifestarse.

Los actos investigados tuvieron lugar el pasado 11 de marzo, cuando un grupo de encapuchados provocaron disturbios en el casco viejo de la ciudad de Pamplona, donde se celebró una manifestación que no estaba autorizada convocada por el grupo «Errepresioaria Autodefensa». Los manifestantes, entre ellos los arrestados Asier Petrirena, Rubén Iglesias y Endika Etura, que se desplazaron desde el municipio de Rentería, lanzaron múltiples piedras y botellas contra los policías y montaron barricadas con contenedores, lo que provocó lesiones en los agentes y daños, una escena que recordó a antiguas actuaciones de la «kale borroka», los ataques callejeros protagonizados por militantes y simpatizantes de la banda ETA.

Los dos jueces, el de Pamplona y la de la Audiencia Nacional, consideran que los hechos pueden suponer un delito de terrorismo porque los manifestantes buscaron con sus disturbios «subvertir el orden constitucional y alterar la paz pública», una finalidad que justifica la existencia de este crimen. Así lo expresa la magistrada Carmen Lamela en el auto de dos folios conocido este lunes. La resolución de la juez, quien también investiga la paliza que jóvenes radicales propinaron a dos guardias civiles y sus parejas en el municipio navarro de Alsasua el 15 de octubre del año pasado, puede ser recurrida en tres días.

Los incidentes se produjeron durante una manifestación no comunicada que el pasado 11 de marzo celebró el colectivo Errepresioari Autodefentsa, en el que se integran distintos colectivos abertzales descontentos con la política que desarrolla Bildu. Entre otros grupos, se encontraba la peña radical de Osasuna, Indar Gorri, el sindicato de estudiantes Ikasle Abertzaleak y, sobre todo, la escisión violenta de Sortu, ATA (Movimiento por la Amnistía y contra la Represión).

En un momento dado, varios jóvenes sacaron hasta cinco sacos de piedras y decenas de cohetes y vengalas que fueron lanzados contra los agentes de la Policía Nacional. Los disturbios se prolongaron por más de hora y media y en el transcurso de los mismos se produjeron daños en el mobiliario urbano, cajeros, establecimientos e incluso portales de viviendas. Los cuatro jóvenes de Rentería fueron detenidos cuando cruzaban un contenedor.