El tripartito catalán pagó 225.000 euros a CCOO para financiar proyectos en Kosovo
Montilla y Cardo, cuando ambos estaban al frente de la Generalitat - ines baucells

El tripartito catalán pagó 225.000 euros a CCOO para financiar proyectos en Kosovo

Artur Mas, espoleado por ERC, ha heredado el entusiasmo del expresidente Carod-Rovira por el proceso independentista de Kosovo

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La fascinación del soberanismo catalán por el proceso de Kosovo y su posible traslación a Cataluña se remonta a la época del Gobierno tripartito, pues la historia hizo coincidir la independencia de este país balcánico, 2008, con el mandato del socialista José Montilla, en cuyo ejecutivo figuraba Josep Lluís Carod-Rovira (ERC) como vicepresidente de la Generalitat. Oriol Junqueras se ha hecho heredero de ese entusiasmo kosovar y, junto al concejero de Presidencia, Francesc Homs (CiU), defiende ahora un plan B, tal como ha desvelado ABC, en el que ambas formaciones, socias en esta legislatura catalana, se presenten en coalición en unas elecciones anticipadas con un único punto en su programa electoral: la declaración unilateral de independencia de Cataluña.

La apuesta de Carod por la vía Kosovo se tradujo en ayudas a esa zona en conflicto. Así, en el mismo año en que ese país se escindió de Serbia, la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, dependiente del departamento de Vicepresidencia, concedió a la Fundación Privada Pau i Solidaritat-CCOO de Cataluña 60.000 euros destinados a un programa de refuerzo y formación dirigido a las federaciones sindicales del metal de Bosnia, Serbia, Kosovo y Macedonia.

Deslealtades

Asimismo, esa misma fundación del sindicato catalán recibió en 2009 un total de 165.000 euros destinados al mismo programa y que se repartieron en tres anualidades de 55.000 euros. En total, 225.000 euros dirigidos a subvencionar a los sindicatos de un país que, cinco años después, no ha logrado remontar ni económica ni políticamente.

El apoyo de Carod al recién nacido país, no reconocido por España, fue tal que, sin consultar al entonces presidente Montilla, el ex líder republicano envió una carta de felicitación con el membrete de la Generalitat al Gobierno kosovar. Montilla regañó a Carod, quien no era la primera vez que cometía este tipo de deslealtades —la más grave, su reunión con la cúpula de ETA en Perpiñán cuando gobernaba Pasqual Maragall, le obligó a dimitir como vicepresidente en 2004—. Las complicidades del ex presidente de ERC con Kosovo fueron extensivas al ámbito deportivo pues, en 2007, un año antes de la independencia de este país, solicitó oficialmente al presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, la creación de unos juegos olímpicos de naciones sin Estado en los que participaran, entre otros Cataluña, Kosovo, Quebec y Escocia.

Actualmente, Carod permanece retirado de la primera línea política, pero su «espíritu kosovar» pervive en los planes soberanistas del presidente Artur Mas y su socia, ERC. Y aunque los nacionalistas han tenido como referente los referendos de Quebec y escocia, la posibilidad de que el referéndum sobre el Estado propio previsto para 2014 no pueda celebrarse por considerarse ilegal, el núcleo duro de CDC, espoleado por ERC, no descarta esa vía kosovar, que pasa por una declaración de independencia unilateral en el Parlamento catalán. Un plan del que discrepa UDC y el sector moderado de Convergència, diezmado pero que todavía sobrevive. A modo de ensayo, convergentes y republicanos utilizaron informes jurídicos basados en el proceso kosovar para promover la Declaración de Soberanía,aprobada en enero en el Parlamento autonómico, en la que se declara que Cataluña es «sujeto político y jurídico soberano». Esos informes, de los que ayer daba cuenta ABC, se basan en el dictamen del Tribunal Inernacional de la Haya sobre Kosovo, en el que se establece que la declaración de independencia unilateral seguida en el país balcánico no violó el derecho internacional.

Resolución del PSC

Esa Declaración forma parte de la hoja de ruta que Mas firmó con ERC a comienzos de su mandato y ha sido recurrida por el Gobierno español ante el Tribunal Constitucional. En respuesta a ello, CiU apoyará en la Cámara catalana una resolución del PSC en favor del derecho a decidir, idéntica a la que se presentó en el Congreso y que se saldó con la indisciplina de 13 diputados catalanes, que votaron a favor pese a las directrices del PSOE.

El Ejecutivo de Mas quiere comprobar hasta dónde llega la resistencia del Estado respecto a ese proyecto secesionista. Porque, en el supuesto de que impugne el referéndum de 2014 o la ley de consultas que le servirá como marco legal, la vía Kosovo volvería a entrar en escena.