Rivera, Arrimadas y De Páramo, ayer en la sede de Cs durante la reunión de su Ejecutiva
Rivera, Arrimadas y De Páramo, ayer en la sede de Cs durante la reunión de su Ejecutiva - Jaime García
Elecciones Generales

Elecciones generales 2019El poder económico presiona a Ciudadanos para pactar con Sánchez un gobierno estable

Los de Rivera reiteran su veto al PSOE y abocan a un ejecutivo «Frankenstein»

MadridActualizado:

Las palabras siempre se tornan más gruesas durante las campañas electorales, pero con los resultados en la mano es el momento de dejar a un lado el tono mitinero y situar a cada partido en su lugar. Los españoles han dado una victoria clara al PSOE, aunque muy alejada de la mayoría absoluta –se queda en 123 escaños–, mientras que Ciudadanos (Cs) creció un 80 por ciento en representación hasta situarse en los 57 diputados. A punto estuvieron los liberales de convertirse en los líderes de la oposición, al situarse a solo 0,8 puntos de los populares, pero no lo son.

Ciertos sectores del poder económico ya han empezado a presionar al partido de Albert Rivera para que levante su veto a los socialistas y conforme un gobierno de coalición que dé estabilidad a los mercados. De momento, el mensaje que llega de la madrileña calle Alcalá es contundente: Cs ni tan siquiera facilitará una investidura de Pedro Sánchez con una abstención técnica. La otra alternativa, tras el hundimiento del PP en el Congreso, pasa por un pacto a varias bandas entre el PSOE, Podemos, los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes. Descartando a los independentistas, los socialistas se quedan a un escaño de la mayoría absoluta alcanzando un acuerdo con Unidas Podemos, PNV, Coalición Canaria, Compromís y Partido Regionalista de Cantabria. Necesitarían, en este escenario, la abstención de al menos un diputado más.

EstabilidadAnalistas del Santander, JP Morgan y la CEOE creen que el pacto PSOE-Cs es el mejor posible

En cualquier caso, las grandes entidades económicas ven preferible un gobierno sólido del PSOE y Cs que una amalgama de seis partidos que ni tan siquiera alcanza los 176 diputados. Ya publicó ayer ABC que JP Morgan recomendaba vender deuda española ante la opción real de un gobierno del PSOE con Podemos. Esta financiera aconseja, ante la imposibilidad de que sumen las derechas, un entendimiento entre socialistas y liberales.

Misma reacción tuvo ayer el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien aseguró en TVE que la patronal se encontraría «cómoda» con un ejecutivo de centro-izquierda, al igual que lo estuvo en el pasado con uno de centro-derecha. Los extremos en el mundo económico generan pavor. Un informe emitido ayer por los analistas del Banco Santander también lo dejó claro: «La coalición entre PSOE y Cs probablemente complacería a los mercados financieros dado que la postura liberal de Cs sería mejor recibida que el populismo de Unidas Podemos».

Visión del partido

Fuentes de la dirección liberal, ya antes de conocerse los resultados electorales, preveían que habría presiones económicas si PSOE y Cs sumaban para formar gobierno. Sin embargo, los de Rivera creen que su partido no puede plantearse pactar con alguien que gobernó de la mano de «los que quieren romper España».

Ahora, a las puertas de las elecciones municipales, autonómicas y europeas del 26 de mayo, y viendo cómo les ha funcionado electoralmente el «no» anticipado a Sánchez, los liberales ni se plantean dar su brazo a torcer. Fuentes de la Ejecutiva apuntaban ayer que su objetivo es ganar los comicios de mayo y evitar que el PSOE gobierne con «populistas» y nacionalistas. Siguen viendo la suma con el PP como su camino a seguir a medio plazo, aunque, eso sí, adelantándole como primera fuerza del centro-derecha.

Estas fuentes, preguntadas por una abstención técnica ante el PSOE en pro de la estabilidad, ironizan y ponen el foco sobre el PP, al recordar que le deben «un favor» a los socialistas –que se abstuvieron ante Rajoy en 2016, previa espantada de Sánchez–.

«No sé si a la señora Calvo le da un poco de miedo desvelar esto antes de las municipales, autonómicas y europeas, pero van a gobernar con Iglesias y con los nacionalistas»«A pesar del crecimiento de Cs, el naufragio electoral del PP ha impedido que podamos gobernar España»
Inés Arrimadas , Portavoz de la Ejecutiva de Ciudadanos

Ayer se reunió por la mañana el Comité Permanente de Cs, máximo órgano de dirección, e Inés Arrimadas, portavoz de la Ejecutiva, explicó a la prensa la postura oficial de los liberales. Ni votarán a favor de una investidura de Sánchez ni se abstendrán. Arrimadas avisó de que el PSOE ya tiene un gobierno cerrado con Podemos y los nacionalistas y dijo que esto es un «peligro» para España. Pero no acertó a aclarar por qué no le tiende su partido ahora la mano a los socialistas para sortear ese riesgo y, de paso, evitar tentaciones a Sánchez de volver a coquetear con los soberanistas.

Antes de su comparecencia, la vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, sostuvo en la Cadena Ser que el PSOE buscará en primer lugar gobernar en solitario con sus 123 diputados, pero en Cs siguen en sus trece. Según Arrimadas, las palabras de Calvo obedecen a una estrategia por su «miedo» a desvelar un acuerdo con Podemos y los nacionalistas. Rivera, de momento, no ha llamado a Sánchez ni viceversa. Con el 26-M a la vuelta de la esquina, el pacto es hoy improbable.