Défi Atlantique

Listos para las borrascas de la segunda etapa Défi Atlantique

A las 13 horas de Horta la flota zarpará dirección La Rochelle. Una ruta de 1.293 millas en compañía de fuertes borrascas. Siete equipos han realizado cambios en sus tripulaciones.

Vigo (Pontevedra)Actualizado:

«Aïna Enfance et avenir» de Aymeric Chappelllier (9d 15h 46min 19s) defiende la primera posición, con una ventaja de tripulado por 8 horas y 58:21 minutos sobre el segundo «Eärendil» (10d 00h 44min 40s), y de 1 día y 8 horas y 59:36 minutos respecto al «Made in Midi» de Kito de Pavant y Alex Pella en tercera posición (11d 00h 45min 55s).

Kito de Pavant comentó al llegar a Horta que sería muy difícil ganar la regata con el «Made in Midi», porque los que están adelante son veleros más actuales y porque ve complicado reducir la diferencia de tiempo con el líder; además se tendrán que cubrir las espaldas con el «Enel Green Power» de Andrea Fantini que lo tienen a tan solo 5 horas y 31:58 minutos, invirtió 11d 06h 17min 53s.

¿Refrescos a bordo? El reglamento de la transoceánica Défi Atlantique contempla que el numero de tripulantes a bordo de los Class 40 puede ser entre dos y cuatro marinos. Pudiendo modificar este numero en cualquiera de las dos etapas. Tras la celebración de la primera Pointe-à-Pitre – Horta, para segunda Horta – La Rochelle siete equipos han realizado cambios, en algunos lo han incrementado, en otros reducido, otros mantienen el mismo número, pero con cambios.

Los que no han realizado cambio alguno han sido: «Aïna Enfance et avenir» (Aymeric Chappelllier- Eric Quesnel - Rodrigue Cabaz), «Made in Midi» (Kito De Pavant - Alex Pella) y «Enel Green Power» (Andrea Fantini - Luca Del Zozo - Alberto Riva - Tommasi Stella).

Cuatro o cinco días en máxima tensión. La isla de Terranova sigue lanzando borrascas al océano Atlántico, provocando un exigente escenario meteorológico la próxima semana para las tripulaciones de la flota Class 40 participante en la Défi Atlantique.

La ruta ortodrómica Horta – La Rochelle se inicia en las Azores con el paso entre las islas de Faial y Pico, dejando por estribor la isla de San Jorge y por babor la Graciosa; después mar abierto hasta alcanzar el golfo de Vizcaya. Una ruta donde no solo los fuertes vientos y mar arbolada esta presente, también es habitual que aparezcan objetos no identificados caídos al mar desde las cubiertas desde las cubiertas de los barcos mercantes; no es la primera vez que se topan con grandes troncos a la deriva o contenedores entre aguas.

Así que una clasificación general con poco marguen de maniobra, duras condiciones meteorológicas y la presencia de no invitados son los condimentos que entraran en la gran olla del cocido que les espera.