Leganés-Real MadridÚltimo tren para Isco

El malagueño apunta, por fin, a la titularidad ante la plaga de bajas de un Madrid que defiende en Butarque el cómodo 3-0 de la ida

MadridActualizado:

El paisaje está más despejado que nunca. En su zona de acción y alrededores, enfermería a rebosar: Llorente, Kroos, Asensio, Bale, Benzema y Mariano, lesionados. En lo competitivo, eliminatoria prácticamente sentenciada, con el 3-0 de la ida en el Bernabéu. Si Isco no es titular esta noche ante el Leganés, no lo va a ser nunca.

Esa es la sensación que tiene el club, sus compañeros, el aficionado del Real Madrid y, lo más importante, el propio futbolista. Resignado a su irrelevante papel con Solari, el andaluz es consciente que de aquí al final de temporada tiene unos meses por delante muy complicados, seguramente los más curvos de su carrera, pero eso no es óbice para que también crea aún no ha dicho su última palabra. Lo que en otro momento serían noventa minutos de relleno, hoy será hora y media de casting, sabedor Isco que su último tren con Solari (y quizás con el Real Madrid) pasa esta noche a las 21.30 por la estación de Butarque.

Para ver si el andaluz se sube o no al ferrocarril, será primero su técnico el que deba venderle el billete, y todas las circunstancias indican que ahora sí que no hay motivo alguno para que no sea así, pero la enésima indiferencia de Solari a la hora de hablar de Isco no hace más que alimentar la distancia entre ambos y el misterio de su titularidad: « Tenemos un plantel maravilloso y tengo que elegir en cada partido quiénes participan», contestó el argentino cuando se le preguntó si Isco era un futbolista recuperable. «Yo solo soy el entrenador», dijo cuando se le cuestionó si vería bien vender al futbolista. «Creo que esa pregunta ya la he contestado», esgrimió cuando se le pidió una reflexión sobre qué tenía que hacer Isco para jugar más. Tres preguntas, todas ellas contestadas en tan solo 19 segundos, con explicaciones cortas y banales, y con gesto serio y de hastío.

Valor de mercado

En la planta noble, el desigual combate entre entrenador y futbolista no altera el biorritmo de los dirigentes blancos, que nunca han sido unos apasionados del estilo de juego del andaluz, pero también son conscientes que no es inteligente tirar a la basura un trozo del patrimonio del club. Isco ha sido un futbolista de trazo grueso en esta era dorada del Real Madrid, y a sus 26 años, es una pieza codiciada por la mayoría de los trasatlánticos de las grandes ligas. Si su valor de mercado estaba hace dos meses y medio en cien millones de euros, desde la llegada de Solari su caché ha bajado a los 75, según los datos que ofrece Transfermarkt, web especializada en materia de fichajes. Devaluarlo más es una sinrazón

Ajenos a todo el ruido del caso Isco, el Leganés presentará en Butarque a su mejor equipo disponible y no renuncia a la machada de la remontada: «Hay que dar nuestras mejor versión, hacer un gol, luego otro, y así sucesivamente. Las posibilidades pasarán por nosotros», confesó Pellegrino.