Fabio Quartararo, el más joven de la parrilla de MotoGP
Fabio Quartararo, el más joven de la parrilla de MotoGP - Petronas Sepang Racing Team

MotoGP | GP EspañaEl vértigo del ascenso a MotoGP

Novatos y veteranos hablan sobre cómo se pasa de ser campeón en Moto2 a lidiar con los mejores en la élite

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Aun con una carrera fulgurante, campeón de MotoGP en su primer año en la máxima categoría, Marc Márquez siempre ha defendido la constancia, el paso a paso y la consolidación de los conocimientos. «Yo soy de los que si no ganaba no subía. Ahora la moda es subir rápido y coger sitio en un equipo de fábrica», llegó a comentar ante los ascensos fulgurantes de Joan Mir o Fabio Quartararo la temporada pasada. El premio de ascender a la Liga de Campeones es demasiado jugoso para dejarlo pasar cuando la ocasión se presenta. Y la gesta de Márquez marca un listón complicadísimo para el resto de los mortales. El salto es grande, enorme, y no siempre fácil de digerir cuando los focos apuntan directamente.

¿Cuesta pasar de ser campeón o luchar por las victorias a pelear por no perder la estela? «¿A no ser último, quieres decir? Sí, cuesta. Esto no es solo disfrutar. También se sufre porque tienes que encontrar algo para motivarte», acepta Tito Rabat. Cada ascenso es distinto e incomparable al del compañero de parrilla, pero es difícil para todos repetir los éxitos de la categoría que se abandona. «Lo que hizo Márquez no puede meternos presión a los demás. Ahora que hay dos equipos, uno principal y otro segundo, es improbable que un rookie (debutante) llegue a uno principal directamente. Lo ha hecho un poco Suzuki -con Álex Rins y Joan Mir-, pero también les ha costado», añade el portugués Miguel Oliveira, con tres carreras de MotoGP en sus espaldas. «Tienes que ser realista, saber dónde estás e ir aprendiendo. Pero sí, llevo mal y no me gusta celebrar un sexto o un séptimo puesto», suma Pol Espargaró al debate en Jerez, seis años en la categoría reina, primer podio el curso pasado en Valencia.

El error de la edad

«Hay que poner perspectiva. Ser consciente, sin dejar que te engañen, de la categoría en la que estás y las armas que tienes. Solo cuando estás dentro se ve lo que significa esto. Ahora hay una tendencia de tener cada vez menos años para subir a MotoGP, es un error. Fui campeón de Moto2 y mi primer año en MotoGP fue fatal. Me acuerdo de pasarlo muy, muy mal. No salía nada. Solo me aguantaba como podía encima de la moto. Aprendes a que no vale subir por subir, hay que hacerlo en un buen equipo», analiza Rabat.

Quartararo, 20 años, el más joven de la parrilla, venía de triunfar en Moto2 y de, incluso, tener muy buenos resultados en la pretemporada. Talento y adaptación. Tan bueno, que todavía no ha pasado por ninguna Q1 en 2019. Pero salir a la parrilla de MotoGP fue otra cosa. Los nervios fueron de paquete en su moto en el Gran Premio de Qatar. Salió quinto. Terminó decimosexto. «De una categoría a otra cambia todo: moto, frenos, potencia, equipo, cómo trabajar. Me esperaba otro nivel, pero... realmente, no tanto», asegura tras la segunda tanda de entrenamientos en Jerez.

«Puedes ser el más fuerte, pero MotoGP es otra historia. Todos los que estamos aquí somos buenos, nos lo merecemos, sabemos ir rápido. Antes era solo talento, luego talento y trabajar, y ahora talento, trabajar y ser inteligente para explicar lo que pasa en la moto. Y tampoco te asegura que llegues», asevera Rabat. «A mí me impresionó todo el primer día: equipo, presión, atención a los medios. Tienes muchas más personas solo para ti. Es llegar a un colegio nuevo en el que no conoces a nadie y estás perdido. Son muchas cosas que pasan muy rápido y de repente. De un día para otro. Es complicado relajarte, absorber todo y gestionarlo», continúa Oliveira. Maverick Viñales también recordó lo largos que se le hacían los 20 minutos en la parrilla, cinco más que en Moto2, y la profesionalidad con la que tuvo que lidiar para hacerse con la categoría. Oliveira ya no tiene tiempo para seguir con sus estudios de odontología que compaginaba hasta el pasado curso. Lo que no cambia de una categoría a otra es el objetivo: «El trabajo tiene que ser igual de serio para Moto2 que para MotoGP. Pero sí, es más difícil porque ves que los resultados no son los mismos. Por ahora, estar cerca del décimo es muy bueno. Te da motivación y es el reto. El mejor puesto de nuestro equipo es el octavo de Pol (Espargaró), todo lo que fuera mejor que eso sería una algo que celebraría como un triunfo en Moto2», acepta Oliveira.

Y una vez pruebas el podio después de «celebrar» una sexta plaza... «Saborear un podio da mucha motivación y muchas muchas ganas repetirlo. Hay prisa, hay prisa de volver a vivirlo -confirma Espargaró-, pero sabemos que fue algo irreal, y que ahora estamos lejos de eso. Hay que seguir trabajando». MotoGP es otra liga.