Fernando Alonso, durante el GP de Gran Bretaña
Fernando Alonso, durante el GP de Gran Bretaña - EFE

Fórmula 1Decadencia en Mclaren

La segunda mejor escudería de la historia no consigue meter a sus coches en el top diez

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«Siendo realista, llevará un tiempo arreglarlo y creo que estamos a años de ello. No sé si serán dos años, 10 o algo intermedio. Probablemente más eso, pero no quiero hacer predicciones». Este es el diagnóstico que ofrece el jefe, Zak Brown, sobre la situación del enfermo. La histórica McLaren vive en fase de decadencia, tan lejos de los podios o las victorias que nadie en la escudería se plantea estos logros a corto plazo. La Fórmula 1 se detiene este fin de semana en Inglaterra, pero McLaren, esencia del espíritu británico en este deporte, no tiene ninguna opción en la carrera de hoy (15.10, Movistar +). Hamilton logró la pole y Alonso saldrá a medio mundo de él, decimotercero. Su compañero Vandoorne no pasó la primera ronda en la formación de la parrilla, decimoséptimo.

Algunos especialistas describen este derrumbe progresivo según el estilo Williams. El equipo inglés fue una potencia en la década de los ochenta y noventa, pero se vino abajo en el cambio de siglo. McLaren, que es la segunda escudería con más triunfos y títulos en la F1 por detrás de Ferrari, no gana una carrera desde noviembre de 2012, cinco años y medio (Button, en Brasil). Y no accede a un podio desde marzo de 2014 (Button y Magnussen). Cuatro años a la intemperie, cuatro cursos en los que Fernando Alonso ha vivido la amargura del vacío. Llegó en 2015, en aquella sociedad maltrecha con Honda que se llevó por delante a Ron Dennis.

Pero los males no residían solamente en el motor Honda, como se ha demostrado esta temporada. Con el propulsor Renault, McLaren ha progresado desde las profundidades del pozo, pero no lo suficiente para relanzar la marca. Es el cuarto o quinto coche en la parrilla, en el mejor de los casos. El diseño del bólido y su aerodinámica no están a la altura de la historia.

Por eso Zak Brown ha revolucionado el organigrama del grupo. Se ha marchado Eric Boullier, el ingeniero aeronáutico que llegó de Lotus-Renault. Ha aterrizado Gil de Ferrán, ideólogo de la marca en las 500 Millas de Indianápolis y con experiencia en la Fórmula 1. «Nuestro proceso de toma de decisiones y la velocidad a la que las tomamos era lento», admitió el CEO de McLaren.

Tal vez se quede Alonso en el equipo en persecución del sueño de su tercer título, pero el proceso de rehabilitación de McLaren puede llevar años. Tiempo que no tiene el español. «Tenemos que ser realistas y honestos con nosotros mismos y nuestros seguidores. Será un largo viaje», dice Brown.