Fórmula 1 | GP de AzerbaiyánLa cruel rutina de Alonso

El asturiano sufre su enésimo problema de motor durante la segunda tanda de libres en Bakú

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A menos de media hora para el final de la segunda sesión de los entrenamientos libres en Bakú, las imágenes de televisión mostraban una imagen que, por repetida, no deja de resultar frustrante: el McLaren de Fernando Alonso echando humo por su parte trasera. El asturiano sufrió un nuevo problema, en la caja de cambios según dijeron, que es el enésimo de la temporada. Un lastre demasiado grande que le obliga a pilotar con los dedos cruzados. Nunca sabe en qué curva o después de cuántas vueltas llegará el fallo. Pero en el fondo sabe que aparecerá. Siempre.

[Resultados del GP de Azerbayán de Fórmula 1]

«Engine, engine» («Motor, motor»), dijo el asturiano por radio, lo que en principio volvió a señalar a Honda. Aparcó el monoplaza y se bajó con gesto cansado. Ya no se ve enfado en su rostro, solo tristeza. Aún tuvo que hacer un esfuerzo para evitar que el coche, ya sin tripulante, se fuera marcha atrás. Alonso lo frenó con la pierna mientras esperaba la llegada de los trabajadores de la pista. Después, se apoyó en la valla observando el horizonte. Lo único que puede apaciguar su frustración ahora mismo.

Alonso, 17º en la jornada matinal, aparecía en ese momento en el 12º puesto de la clasificación, lejos de los mejores y también, presumiblemente, de la Q3. La tabla de tiempos ya no se movió más y Red Bull, con Verstappen en cabeza, volvió a dar una agradable sorpresa en este primer día de entrenamientos en Bakú pese a un absurdo accidente del holandés con el tiempo ya cumplido que obligará a los mecánicos de Red Bull a trabajar a destajo esta noche.

La escudería austriaca ha demostrado el viernes que puede luchar de tú a tú con Mercedes y Ferrari durante el fin de semana. El protagonista negativo fue Lewis Hamilton, que solo pudo ser décimo, por lo que el segundo puesto de Valtteri Bottas supuso un alivio para el equipo alemán.