Ventanas FIBAScariolo no convoca a los jugadores de Euroliga

Entiende que su situación emocional actual no es la mejor para afrontar los duelos clasificatorios ante Montenegro y Eslovenia

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Hasta ayer mismo, Jorge Garbajosa confiaba en un acuerdo de mínimos entre FIBA y Euroliga para salvar de alguna manera esta primera ventana de partidos de clasificación para el Mundial 2019. El presidente de la Federación (FEB)ha movido y removido los hilos del baloncesto nacional y europeo en busca de un pacto que permitiera a la selección contar, al menos, con sus jugadores de Euroliga que finalmente no ha sido posible. Visto que se consumaba el fracaso, los despachos de FEB bullían ayer confeccionando una lista de circunstancias que en nada se parece a la que el seleccionador había recitado en sus siete convocatorias oficiales anteriores. De hecho, solo Fran Vázquez apareció en una de ellas, allá por 2010, en un Mundial de infausto recuerdo para la selección.

«Los jugadores son la base del éxito de este equipo en los últimos años y por eso me duele que les hayamos puesto en una situación perversa. Con todo lo que ha pasado, creemos que no están en la mejor situación anímica para ayudar al equipo y por eso el seleccionador ha decidido realizar una convocatoria diferente a la indicada inicialmente», explicó Garbajosa ayer en una rueda de prensa convocada de manera precipitada y en la que no pudo estar presente el seleccionador.

De hecho, Scariolo anunció su lista de 16 convocados a través de un vídeo en el que fue desgranando uno a uno los elegidos para medirse a Montenegro y Eslovenia la próxima semana. En ese elenco hay jugadores veteranos que vuelven a la selección después de mucho tiempo como Fran Vázquez, pero la mayoría no han participado nunca en un partido que no sea amistoso con el equipo nacional.

«Hay jugadores de gran futuro, otros que no han podido entrar en la listas anteriores por coincidir en su puesto con grandes estrellas, y otros que volverán a vestir la camiseta nacional después de unos años. Me hace especial ilusión afrontar este reto de clasificación con jugadores que han manifestado su total compromiso», explicaba Scariolo, resignado a lidiar con el escenario más complicado de todos los que tenía ante sí.

El seleccionador deberá conformar un equipo competitivo en apenas cuatro días. España se concentrará el lunes a mediodía en Guadalajara y se entrenará ahí hasta el jueves, cuando viajarán a Montenegro donde un día después se estrenarán en la clasificación mundialista. Dos días después, España recibirá en casa a la campeona de Europa, Eslovenia, debilitada también sin la presencia de Dragic, Doncic y Randolph. «El baloncesto español no se merece esta situación, pero después de hablar con todos los jugadores me siento optimista sobre las posibilidades de poder sacar adelante los dos encuentros», dijo Garbajosa confiado.

Sin experiencia

Entre los elegidos por Scariolo, solo Fran Vázquez (33 internacionalidades)y Sergi Vidal (13) han disputado algún gran campeonato con la selección, aunque hace más de siete años de aquello. El resto, apenas suman 28 internacionalidades entre todos, fruto de algún amistoso de preparación o de la concentración del pasado verano en Benahavís con el objetivo de avanzar un poco en la puesta a punto de este momento.

Aquellos quince días en Malága son la única buena noticia de Scariolo a día de hoy, porque le permiten no empezar de cero la construcción del equipo. «He trabajado con la gran mayoría de ellos ya y eso hace más fácil este reto que tenemos por delante», señalo el italiano, consciente de la responsabilidad que implica estar en el Mundial, sin el que no habría opción de ir a los Juegos Olímpicos de Río. «No tiene sentido que un enfrentamiento entre la FIBA y la Euroliga perjudique a las selecciones nacionales y a los jugadores y no me imagino unos Juegos sin España», aseguraba ayer a ABCAlejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico.

La de España no es la única lista de circunstancias que presentará una selección para estas ventanas de clasificación. El conflicto entre FIBA y Euroliga y la negativa de la NBA a ceder a sus jugadores ha provocado, por ejemplo, que Estados Unidos acuda con un equipo amateur o que Eslovenia, campeona de Europa, lo haga sin estrellas.