Luka Doncic, un Mirotic en miniatura para el Real Madrid
Luka Doncic - ACB Photo
BALONCESTO | MINICOPA

Luka Doncic, un Mirotic en miniatura para el Real Madrid

Este escolta de 13 años está asombrando a todos en la Minicopa, donde promedia 24 puntos y 12 rebotes

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“Su sueño era jugar en el Real Madrid”, reconoce su padre, Sasa Doncic, orgulloso con lo que ve cada partido en la cancha. Profesional hasta los 36 años, internacional con eslovenia y jugador de la Euroliga durante varios años, este ex jugador vive ahora pendiente de su hijo Luka, la perla por la que suspiraba media Europa y que desde hace un año viste de blanco.

Luka Doncic es, a sus casi 14 años –los cumplirá a final de mes-, el proyecto de jugador más serio del continente. Dicen los ojeadores que estos días se pasean por la “Minicopa” de Vitoria que desde Ricky Rubio no se había visto nada igual sobre una cancha. Una facilidad innata para el lanzamiento y un dominio absoluto de la situación a pesar de su juventud. Superioridad que está quedando patente sobre la cancha, donde parece que lleva varios años de ventaja a sus compañeros.

Doncic ya disputó hace un año este torneo con el Real Madrid, con el que perdió la final frente al Barcelona a pesar de anotar 20 puntos y 4 triples. En la casa blanca quedaron muy contentos con él tras aquella experiencia, pero no fue hasta que explotó en el Torneo “Lido di Roma”, donde anotó 54 puntos en la final con la camiseta del Olimpia Ljubliana, cuando el conjunto blanco decidió lanzarle las redes. Le hizo una oferta para venirse a Madrid y él no se lo pensó. Cinco años de contrato en una operación similar a la que llevó a Mirotic desde su Montenegro natal hasta la cima de la ACB con la camiseta blanca. El mejor ejemplo para un Doncic que asombra estos días en Vitoria a todo el que se acerca a ver el torneo que disputan los infantiles de los ocho equipos presentes en la Copa.

En su estreno en el torneo, Doncic acumuló 44 puntos de valoración en solo veinte minutos. 28 puntos, 10 rebotes, 5 robos... una barbaridad para un chico de su edad. Puede jugar de base, pero donde más cómodo se encuentra es de escolta, desde donde maneja los hilos del partido. A su 1,87 de altura le suma una facilidad inusual para crearse los lanzamientos, lo que le ha llevado a dominar la competición con más de 24 puntos y 12 rebotes por partido.

Este mediodía disputará la final del torneo frente al Barcelona Regal, en una oportunidad de resarcirse por la derrota de hace un año. Será el momento de demostrar si ese liderazgo que ha venido exhibiendo desde que comenzó la competición no le viene grande. “Cuando juego, mis sentimientos son los mismos que cuando estoy soñando”, señala en la página web del Real Madrid. Una ilusión que se puede tornar en realidad si termina levantando hoy el trofeo, el primero de importancia para él con la camiseta blanca.