El ilustrador Alan Lee en su estudio
El ilustrador Alan Lee en su estudio
ENTREVISTA

Alan Lee: «Podría ser un hobbit o un elfo, pero solo soy un mortal desconcertado»

Sus dibujos iluminan las obras de Tolkien. Ganador de un Oscar por el diseño artístico de «El Señor de los Anillos», ahora ilustra la historia de amor de «Beren y Lúthien»

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Alan Lee es uno de los ilustradores de libros más importantes del mundo, conocido por sus recreaciones del universo fantástico de J. R. R. Tolkien. Es memorable su trabajo para El Señor de los Anillos, El Hobbit y Los Hijos de Húrin. Participó en las trilogías cinematográficas que Peter Jackson dedicó a la obra del profesor de Oxford y ganó un Oscar por el diseño artístico de El Retorno del Rey. Su penúltimo encargo ha sido ilustrar Beren y Lúthien (Minotauro, 2018), la versión extendida de uno de los relatos más bellos contenidos en El Silmarillion y más queridos por el escritor: una historia de amor entre un hombre mortal y una elfa.

¿Recuerda su primera lectura de «El Señor de los Anillos»?

Lo leí por primera vez en 1964, con 17 años. He tenido desde niño una gran afición por los mitos y leyendas, pero descubrir a Tolkien y el mundo que creó me dio la oportunidad de sumergirme en historias que me resultaban familiares, pero que nunca había experimentado con tanta profundidad.

¿Cómo fue su aproximación al relato de «Beren y Lúthien»?

Me encanta por la cantidad de elementos de cuento de hadas que posee. Me acerqué al libro de la misma manera que lo hago con todas las obras de Tolkien, con el objetivo de mejorar el disfrute del texto, expandir su mundo y agregar detalles, pero dejando siempre algo a la imaginación de los lectores.

El gran éxito del autor fue crear un mundo secundario «creíble», donde los lectores asumen la existencia de seres fantásticos como si fueran reales. Cuando los fans ven sus dibujos, muchos reconocen ese mundo verosímil.

Tolkien creó su mundo ficticio a partir de paisajes que conocía y acontecimientos que vivió, así como de la lectura de los mitos nórdicos. Para la mayoría de nosotros hay puntos de referencia similares: arte, literatura, cine... que refuerzan esas imágenes y ayudan a crear una visión compartida.

¿Cuál fue la escena más difícil de dibujar? ¿Y su favorita?

Cualquiera que involucre una gran cantidad de personajes es un desafío. Las batallas, por ejemplo, requieren más tiempo y preparación. Mis escenas favoritas son aquellas en las que los personajes se pierden en un extenso paisaje; suelo concentrarme en los bosques o montañas para crear una atmósfera adecuada.

¿Cómo planifica su trabajo? ¿Lectura, bocetos con un lápiz y, finalmente, las acuarelas?

Sí, siempre refrescando mi imaginación volviendo al texto, haciendo estudios a lápiz de elementos del paisaje y de personas, recogiendo material de referencia. Luego, un boceto a lápiz a tamaño completo de toda la composición, que más tarde se transfiere a papel de acuarela. Y, por último, el lento proceso de pintura.

«La fantasía se percibía como un género poco respetable. Escritores como Tolkien o Le Guin cambiaron esa visión»

¿Ha influido la campiña inglesa en sus dibujos como lo hizo en las novelas de Tolkien?

Crecí cerca del campo y puedo reconocer en gran parte de mi trabajo los recuerdos exploratorios de la franja exterior de los suburbios de Londres. Ahora vivo en Dartmoor, Devon [escenario de El perro de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle, quizás la novela más famosa de Sherlock Holmes], y utilizo los paisajes que me rodean como fuente de inspiración.

¿Qué opina de Tolkien como ilustrador?

Me gustan mucho sus dibujos. Es fascinante la forma en que visualiza las historias, y muy útil para comprender la topografía de su mundo imaginario. Pero también tienen un gran encanto por derecho propio.

¿Cree que Tolkien podría reconocer sus libros a través de los dibujos de Alan Lee?

Me gusta pensar que sí. ¡Si no, sentiría que lo he fallado!

Una de las ilustraciones de Alan Lee para «Beren y Lúthien»
Una de las ilustraciones de Alan Lee para «Beren y Lúthien»

¿Cómo fue la experiencia de trabajar con John Howe (otro de los grandes ilustradores de la obra de Tolkien) en las películas de «El Señor de los Anillos» y «El Hobbit» dirigidas por Peter Jackson?

John Howe y yo trabajamos estrechamente en el diseño conceptual de las seis películas, y aunque él no pudo quedarse durante el rodaje y la postproducción de El Señor de los Anillos, su aportación tuvo un gran impacto dramático en la recreación de Mordor, Barad-dûr, Minas Morgul y las criaturas que habitan allí. Su conocimiento de las armas y armaduras fue muy valioso. Fuimos vecinos durante los seis años que duró el proyecto de El Hobbit. ¡Tenemos tanto en común que fue como vivir y trabajar con un pariente!

Los escritores como Tolkien o Ursula K. Le Guin han hecho de la fantasía una gran literatura. ¿Cree que tienen el reconocimiento que merecen?

La fantasía se veía como un género no muy respetable de la literatura «convencional», pero eso ha cambiado con el éxito y la calidad de los libros de Tolkien, Le Guin, Alan Garner, Phillip Pullman y otros, y con el reconocimiento de que ofrece mucho más que escapismo del mundo real.

¿Con quién se identifica: con un hobbit, un elfo, un mago...?

En diferentes momentos, podría ser cualquiera de los tres. Pero más a menudo soy solo un mortal desconcertado.