La fusión de la capa de hielo de Groenlandia forma lagos que drenan en verano
La fusión de la capa de hielo de Groenlandia forma lagos que drenan en verano - Timo Lieber
Investigación

El drenaje súbito y en cadena de lagos en Groenlandia amenaza la estabilidad de la capa de hielo

Un estudio alerta de que el ritmo de fusión puede estar alterando esta superficie de 1,7 millones de km2 de hielo

MadridActualizado:

Cada vez son más los lagos formados por agua de deshielo en la capa helada de Groenlandia. Los investigadores llevan tiempo estudiando cómo esta creciente red de lagos puede afectar a la estabilidad del glaciar interior de Groenlandia (Inlandis), el segundo casquete polar después de la Antártida. Ahora, una nueva investigación dirigida por la Universidad de Cambridge y que publica la revista «Nature Communications», concluye que estos lagos están drenando de una manera muy rápida en una reacción en cadena que acelera el flujo de la capa de hielo amenazando su estabilidad.

Hasta ahora se había pensado que estos «eventos de drenaje» eran incidentes aislados, pero esta investigación muestra que los lagos forman una red masiva y se vuelven cada vez más interconectados a medida que el clima se calienta. Cuando un lago se drena, el agua se extiende rápidamente debajo de la capa de hielo, que responde fluyendo más rápido. Este flujo más rápido, a su vez, abre nuevas fracturas en la superficie, que actúan como conductos para el drenaje de otros lagos. Esto inicia una reacción en cadena que puede drenar muchos otros lagos, algunos hasta a 80 kilómetros de distancia.

Los lagos se forman en la superficie de la capa de hielo de Groenlandia cada verano a medida que el clima se calienta. «Muchos existen durante semanas o meses, pero drenan en unas pocas horas a través de más de un kilómetro de hielo, transfiriendo grandes cantidades de agua y de calor a la base de la capa de hielo», explica Poul Christoffersen, del Instituto Scott de Investigación Polar de Cambrige y autor principal del estudio. Las áreas afectadas incluyen regiones sensibles del interior de la capa de hielo donde el impacto en el flujo de hielo es potencialmente mayor.

124 lagos «tragados» por el hielo en 5 días

Estos eventos en cascada, incluido un caso en el que 124 lagos se agotaron en solo cinco días, pueden acelerar temporalmente el flujo de hielo hasta en un 400%, lo que hace que la capa de hielo sea menos estable y aumenta la tasa de subida del nivel del mar asociado. «La transferencia de agua y de calor de la superficie a la base puede escalar extremadamente rápido debido a una reacción en cadena», explica Christoffersen, quien apunta que en otro caso encontraron que 58 de 59 lagos observados drenaron en un solo evento en cascada.

El estudio demuestra cómo las fuerzas dentro de la capa de hielo pueden cambiar bruscamente de un día para otro, lo que hace que el hielo sólido se fracture de repente. El modelo desarrollado por este equipo internacional, con investigadores de Reino Unido, Noruega, Estados Unidos y Suecia, muestra que los lagos, que se forman en áreas estables de la capa de hielo, drenan cuando se abren fracturas en respuesta a una fuerza de choque de alta tensión que actúa a lo largo de las vías de drenaje del agua que fluye debajo de la capa de hielo cuando otros lagos drenan, aunque sea lejos.

Mil millones de toneladas de hielo al día

«Esta creciente red de lagos de deshielo, que actualmente se extiende más de 100 kilómetros tierra adentro y alcanza elevaciones de hasta 2.000 metros sobre el nivel del mar, plantea una amenaza para la estabilidad a largo plazo de la capa de hielo de Groenlandia», insiste Christoffersen. «Esta capa de hielo, que cubre 1,7 millones de kilómetros cuadrados, y que hasta hace 25 años se mantuvo relativamente estable, ahora pierde mil millones de toneladas de hielo al día. Esto provoca un milímetro de aumento del nivel del mar por año, un ritmo mucho más rápido que el que fue pronosticado hace solo unos años».

Se refiere el profesor Christoffersen al último estudio del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), que recoge el consenso científico en la materia, que concluía que el agua de deshielo superficial, aunque abundante, no afecta el flujo de la capa de hielo. Sin embargo, el estudio liderado por la Universidad de Cambridge utilizó imágenes de satélite de alta resolución para confirmar que las fracturas en la superficie de la capa de hielo se abren cuando se produce el drenaje en cascada de los lagos.

«Esto es bastante preocupante –reconoce el autor principal del estudio-, y hemos encontrado pruebas claras de estas grietas a 1.800 metros sobre el nivel del mar y a 135 kilómetros hielo adentro. Esto es mucho más hacia el interior de lo que se creía posible anteriormente».