1.028 ejemplares de rinocerontes fueron abatidos ilegalmente en Sudáfrica en 2017
1.028 ejemplares de rinocerontes fueron abatidos ilegalmente en Sudáfrica en 2017 - RHINO INTERNATIONAL

Rinoceronte: 1.028 ejemplares fueron abatidos ilegalmente en Sudáfrica en 2017

Disminuye un 2,4% respecto al año anterior. Pero el furtivismo se está extendiendo a otras especies y afectando a los habitantes que viven alrededor de las áreas protegidas, alerta WWF

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«La actual crisis relacionada con la caza furtiva de rinocerontes en Sudáfrica no solo se está extendiendo a otras especies, sino que también está afectando a las poblaciones rurales que viven alrededor de las áreas protegidas, que quedan expuestas a organizaciones del crimen organizado», alertan desde la organización WWF.

WWF ha planteado tal preocupación después de que el Departamento de Asuntos Ambientales de Sudáfrica anunciara que 1.028 rinocerontes fueron abatidos ilegalmente durante 2017. La cifra muestra una pequeña disminución con respecto a los 1.054 registrados durante 2016, que a su vez supuso una reducción significativa en comparación con la cifra récord de 2014: 1.215 ejemplares.

Los grupos de furtivos que operan en Sudáfrica están conectados a redes transfronterizas de tráfico ilegal de especies silvestres y continúan redirigiendo sus esfuerzos hacia donde el riesgo es menor y los beneficios mayores, subraya en una nota WWF.

La caza de rinocerontes en Sudáfrica, prosiguen desde la organización, también estaría cambiando la incidencia de esta práctica ilegal en otras especies. Y citan el caso concreto de los elefantes: en el Parque Nacional Kruger, según los informes gubernamentales, han pasado de 46 ejemplares abatidos en 2016 a 67 en 2017. «Este tipo de tendencia es la que debemos abordar para adelantarnos a la previsible escalada de muertes ya vista antes para el rinoceronte», recomiendan los conservacionistas.

«El tráfico de fauna sigue siendo una amenaza generalizada para los rinocerontes, y cada vez más para otras especies, como los leones, que atraen turistas y crean empleos en nuestras áreas protegidas. Estos crímenes también afectan a las personas que viven alrededor de nuestros parques al exponerlos a criminales conectados con organizaciones internacionales», remarca Jo Shaw, portavoz en este caso de WWF.

«Ni la Estrategia Nacional Integrada para Combatir el Tráfico de Vida Silvestre ni el Reglamento sobre el Comercio Interior de Cuerno de Rinoceronte han sido adoptados en Sudáfrica, que debe desarrollar una mayor y continua cooperación con los principales países asiáticos consumidores de este producto, para investigar y enjuiciar a los responsables», insisten desde WWF.

Por otra parte, la ONG también destaca el aumento de las condenas por actividades ilegales relacionadas con los rinocerontes, «especialmente en los niveles más altos dentro de los grupos de furtivos», así como el apoyo para involucrar a las comunidades locales en el fomento de la economía sostenible de la vida silvestre.