Elecciones europeas 2014: Verhofstadt, candidato de los liberales para presidente de la Comisión
Fotografía de archivo de Guy Verhofstadt - reuters

Elecciones europeas 2014: Verhofstadt, candidato de los liberales para presidente de la Comisión

El ex primer ministro belga, quien ya se postuló como candidato en 2004, se ha impuesto esta vez a Olli Rehn

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A la segunda va la vencida, al menos esta vez y en el caso de Guy Verhofstadt, quien se ha convertido en el candidato del Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE) a presidir la Comisión Europea después de las elecciones de mayo al Parlamento. [Consulte aquí todos los partidos y candidatos a votar en las elecciones de mayo]

El ex primer ministro belga ha conseguido imponerse así al que era el otro aspirante al cargo, el vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos, el finlandés Olli Rehn, quien finalmente se convertirá en el candidato liberal para otros altos cargos de la UE, en particular en el ámbito económico y de la política exterior. Ahora, los dos han acordado hacer campaña juntos, según ha informado ALDE a través de un comunicado.

Verhofstadt ya intentó ser candidato en el año 2004, pero el que por entonces era el primer ministro británico, Tony Blay, lo impidió ventando su candidatura alegando que le consideraba «demasiado federalista». Entonces, el portugués José Manuel Durao Barroso fue elegido por los líderes europeos.

«No necesitamos menos Europa, sino reinventar Europa»En aquel momento este liberal belga ejercía el cargo de primer ministro de su país, puesto que ostentó durante casi una década (12 de Julio de 1999 - 20 de Marzo de 2008). El salto definitivo a Europa lo da en junio de 2009, cuando es elegido eurodiputado y, más tarde, presidente del grupo de los liberales en la Eurocámara.

Las ideas federalistas a las que aludió Tony Blair, las plasmó él mismo en forma de manifiesto en colaboración con el presidente del grupo de los Verdes, Daniel Cohn-Benditt. «Por Europa» (Biblioteca Nueva, 2012) es el libro en el que ambos hacen hincapié en la necesidad de una Europa federal capaz de hacerse con un puesto protagonista en el mundo. Es más, abogan porque se convierta en una «superpotencia imperialista» que pueda medirse con más fuerza contra poderes como EE.UU., Rusia o China,por citar algunos ejemplos.

Su lugar en Europa

La obra hizo que ambos recibieran el galardón de «Líder europeo del año» en junio del año pasado. En el momento de recibir el premio, Verhofstadt defendió una «Europa más fuerte, más unida, que aporte esperanza y soluciones». Fue en ese momento cuando admitió que tanto él como Cohn-Benedit coinciden hasta cierto puento con los euroescépticos, aunque no en sus «prescripciones».

«Tienen razón cuando critican a la UE por no funcionar bien, pero por supuesto se equivocan fundamentalmente en las soluciones que promueven los problemas, porque no necesitamos menos Europa, sino reinventar Europa y también nuestra soberanía -a nivel europeo- para adaptarla a la realidad del mundo actual, porque solo así podemos recuperar el poder perdido por la crisis», indicó entonces en declaraciones a «Euronews».

Verhofstadt (Dendermonde, 1953) se vinculó desde muy temprano al mundo de la política ya que pasó el final de su infnacia y gran parte de su juventud en Gante, ciudad en la que su padre asesoraba en cuestiones jurídicas al por entonces ministro de Finanzas en el Gobierno Central y líder del Partido de la Libertad y el Progreso (PVV), Willy De Clercq.

Gante se convirtió en su ciudad adoptiva y en ella desarrolló sus estudios: en 1970 se graduó en lenguas clásicas, cinco años más tarde se convirtió en licenciado en Derecho en la Universidad Estatal. Durante sus estudios universitarios, concretamente entre 1972 y 1974, fue el presidente de la Unión de Estudiantes Liberales Flamencos.

Al terminar la carrera ejerció como abogado mientras que paralelamente ya iba desarrollando su perfil político. De hecho, en 1976 es elegido concejal en Gante (cargo que repetirá entre 2007 y 2009) y un año más tarde De Clercq cuenta con él para ejercer de secretario político cuando accede a la presidencia del PVV. Esto supuso el salto definitivo al ámbito político y en 1979 Verhofstadt ya era vicepresidente del partido y presidente de su sección juvenil. Con solo 29 años sucede a De Clercq. Él fue el encargado, en 1992 de dirigir la su transformación del partido en el Partido Ciudadano-Liberales y Demócratas Flamencos (VLD).

Fue una etapa de idas y venidas que concluyeron en 1997, cuando accede por tercera vez a la presidencia del VLD con el objetivo de lograr un buen resultado en las elecciones de 1999. En ellas obtuvieron el 14,3% de los votos y Verhofstadt recibió el mandato de formar gobierno. Comenzaba una etapa política en clave nacional determinante en su carrera y con la que, progresivamente, daría el salto a Europa.