Un grupo de mujeres artistas durante la acción «Estamos aquí», el pasado miércoles en ARCO
Un grupo de mujeres artistas durante la acción «Estamos aquí», el pasado miércoles en ARCO - ABC
ARTE

Las creadoras, «punto de interés» en ARCO

Artistas, galeristas y comisarias reclaman paliar la desigualdad que «arrastran históricamente» frente a los hombres

MadridActualizado:

Cruzamos las puertas de Ifema para recorrer un pasillo que deja los pabellones a los lados. Una travesía que aparenta ser interminable. Al comenzarla no vemos dónde está el final, hasta que llegamos al edificio número 7. Allí nos esperan más de 50 artistas mujeres dispuestas a acortar un camino mucho más tortuoso que el que hemos recorrido al entrar: el de la visibilidad de la figura femenina en el arte.

El miércoles ARCO inició su 37ª edición con el foco puesto en la obra de Santiago Sierra, pero tuvo que compartir protagonismo con una acción feminista que también marcó la jornada. Yolanda Domínguez y María Gimeno, ambas artistas, reunieron a más de medio centenar de compañeras para clamar por sus derechos, que no son otros que estar en igualdad con los hombres. Para ello pusieron en marcha la campaña «Estamos aquí» en pos de «situar» a la mujer en el mapa del arte. Portando una diadema con un símbolo de geolocalización encima, estas artistas provocaron que durante el mediodía el punto de interés, literalmente, estuviera sobre sus cabezas.

Gimeno, una de las impulsoras de la acción, exige «que se nos tenga en cuenta, que no nos olviden». La realidad, según cifras de la asociación Mujeres en las Artes Visuales, es que en 2017 tan solo un 25% de las obras en ARCO llevaron la firma de una mujer, y el porcentaje se reduce al 5% al hablar de aristas españolas. Ahora su objetivo es que la presencia sea idéntica en ambos sexos. «Tenemos que partir de la igualdad y de que la tónica no sea que siempre haya más hombres», destaca la organizadora.

Sin embargo, las promotoras de este movimiento no se atreven a señalar culpables del machismo en el mundo del arte. «Es la pregunta del millón. Desde las instituciones deberían apoyar el arte en serio, y a las mujeres. Esto viene de muy atrás en el tiempo. Es un problema que lo arrastramos históricamente», señala Gimeno.

Verónica Ruth Frías junto a Aurora Duque ante la obra de la primera en la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí
Verónica Ruth Frías junto a Aurora Duque ante la obra de la primera en la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí - ABC

«El problema está en la sociedad»

Esta iniciativa continuó en la jornada del jueves con la reacción de Verónica Ruth Frías. La artista, al paraguas de la Fundación de Artes Plásticas Rafael Botí, que se enorgullece de haber llevado obra exclusivamente de mujeres, se sumó a la causa feminista con una obra reivindicativa de su papel en el arte. Hecha por y para mujeres, la creadora condena en ella que «el problema está en la sociedad y el patriarcado en el que nos movemos», al tiempo que destaca las dificultades de la figura femenina para hacerse notar: «Tenemos una losa para trabajar. Si le sumamos ser madre, esta nos aplasta. Es un peso que llevamos y necesitamos cambiar esto para hacernos visibles».

Aurora Duque, participante en la acción «Estamos aquí», saca a relucir el mantra de la necesidad de levantarse contra la desigualdad: «Somos luchadoras. Esto ,mañana, no va a resolverse. Queremos que no quede en una moda porque esto es solo el principio de muchas más cosas».

Desde ARCO, la subdirectora de la feria es una mujer. Ella, Maribel López, califica de «interesante» esta propuesta aunque cree que ellos como institución no pueden luchar contra esta injusticia: «Es una decisión de cada uno cómo pelear contra esto. Un negocio privado decide qué artistas representar. No estoy segura de que haya una manera externa de cambiar esto». López tiene claro que «existe una desigualdad» y confía en que «en el futuro se equiparen las cifras. Somos mucho más conscientes ahora de esto. Ya nunca va a ser igual y todo mejorará. Ha calado el mensaje». La feria madrileña, en cualquier caso, no se ha cansado de repetir que todas sus comisarias son mujeres: Lorena Martínez de Corral, María de Corral y Catalina Lozano en Diálogos; Stefanie Hessler e Ilaria Giani en Opening; y Chus Martínez, Elise Lammer y Rosa Lleó en Futuro.

Una bella obra en Aural recorre la labor de muchas brillantes mujeres acalladas hasta la muerte. En consonancia, su autora, Concha Jerez, coincide con sus compañeras al señalar el término «lucha» para definir su acción, aunque siempre desde el pacifismo: «Nadie nos ha regalado nada, aunque las luchas de las mujeres no son agresivas sino de insistencia», destaca, para realizar una oda a todo lo conseguido por el sexo femenino. «Siempre hemos peleado. La democracia, poder votar, la educación… Nada se nos ha regalado», afirma.

Concha Jerez, delante de una de sus obras en el estand de Aural
Concha Jerez, delante de una de sus obras en el estand de Aural - ABC

Las mujeres se reivindican

Más allá de las autoras, las galerías de arte también se suman a acciones como la de «Estamos aquí», aunque desde una posición más cauta. Carolina Parra, de T20, se muestra a favor de iniciativas de esta naturaleza, pero reconoce que, a su juicio, el machismo no es tal en el mundo del arte. «El derecho a expresarse lo tiene todo el mundo. Reivindicarse y hacerse oír siempre es positivo», asegura.

Desde NF Galería, Idoia Fernández habla de «llamar la atención» sobre «fallos» que hay en el sistema. «Creo que la desigualdad se está corrigiendo, aunque el gran desequilibrio se da entre las artistas», señala la galerista, mientras se posiciona sobre situar a la mujer en el mapa: «Hay que hacer un poco de presión porque si no, no cambiamos nada».

Una posición más de protesta, entre galeristas, la mantiene Silvia Ortiz, de Travesía Cuatro. «Las mujeres hemos estado silenciadas durante la Historia del Arte. Ahora pedimos que se nos dé la visibilidad que merecemos, que es la misma que la de los hombres».

La ruta para salir de Ifema es la misma que hicimos al entrar pero ahora nos marchamos sabiendo que al final del camino también hay mujeres artistas. Porque, al fin y al cabo, se han señalado ellas mismas, literalmente, poniendo el punto sobre sus cabezas para recorrer juntas una senda sinuosa al grito de «Estamos aquí».