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ARTE

ARCO'17: galería de imprescindibles

Desde el próximo miércoles, ARCO celebra una nueva edición de la feria, en la que Argentina y Latinoamérica toman la palabra. Arrancamos este especial de sus contenidos con la habitual selección de imprescindibles de la cita, a cargo de nuestros críticos

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Óscar Alonso Molina

Elena Alonso, siempre a punto en Espacio Valverde-

La feria como el peor contexto para disfrutar de las obras es un tópico y una paradoja con la que hemos aprendido a convivir. Montajes de aquella manera, pésima iluminación, diálogos entre las piezas imposibles, prisas y molestias continuas… Nada puede haber que favorezca menos a los tres artistas que les propongo, cuyas respectivas poéticas exigen justo de lo contrario: concentración, algo de silencio y unos minutos frente a los trabajos para que estos florezcan. Ettore Espalletti (Helga de Alvear), Elena Alonso (Espacio Valverde)y José Antonio Suárez Londoño (Casas Riegner), ofrecen un valioso índice de resistencia a esos factores que juegan en su contra, hasta el punto de que terminan por funcionar como extraños agujeros negros que lo absorben a uno y lo sacan, siquiera por un instante, del fárrago vertiginoso y disparatado del encadenamiento incesante de las imágenes. Del mal, quería decir.

Francisco Carpio

Un histórico como Alberto Greco, gracias a Del Infinito Arte-

Mis tres propuestas son: Juan Hidalgo (galería Adora Calvo), reciente y merecido Premio Nacional de Artes Plásticas, porque es uno de los indudables progenitores del ilustre linaje del conceptual español. Miembro fundador del grupo ZAJ, ha seguido desarrollando en solitario durante un amplísimo período de tiempo una actitud libre, heterodoxa y poliédrica dentro de la plástica, las instalaciones y la fotografía. En segundo lugar, Alberto Greco (Del Infinito Arte). Él constituye también un ejemplo de artista radicalmente personal y difícilmente clasificable. Sus «Vivo-Ditos» supondrán una peculiar lectura de las tesis duchampianas que señalan a una persona u objeto como obra de arte. En el año de Argentina como país invitado, su singular obra adquiere en el presente aún más significado. Por último, Linarejos Moreno (Pilar Serra), que suele emplear instalaciones e imágenes fotográficas, que se expanden más allá de los estrictos límites del papel, para construir sugerentes e inteligentes reflexiones sobre la memoria, el tiempo y el concepto de ruina. Una artista a seguir con atención.

Fernando Castro Flórez

Montaje de José Maldonado, artista de Aural-

El paisaje guarda relación con el párpado y con el límite del jardín, con aquello que parece natural, pero está sometido a los rigores ideológicos de nuestra predadora especie. Las propuestas artísticas de Richard Mosse (Leyendeker), Gianfranco Foschino (Christopher Grimes y Leyendeker) y José Maldonado (Aural) nos aproximan a tres «zonas» de fricción y conflicto: los migrantes que están a las puertas de la «presunta civilización» y no reciben otra cosa que el tratamiento riguroso de lo policial; las visiones de lo sublime de una naturaleza que está permanentemente amenazada y las topologías «perimetrales» que acechan pictórica y acústicamente un vacío. Cuando nuestro horizonte no es otra cosa que un «tsunami» de cosas urgentes que se desvanecen instantáneamente, estos artistas apuestan por la sutileza e, incluso, por el hermetismo: cuerpos casi espectrales, nubes y sombras en la Naturaleza, sonidos que se autodestruyen. Creadores de paisajes nada feriales.

Miguel Cereceda

Leandro Erlich, apuesta de Ruth Benzacar-

Propongo comenzar por Ángela Cuadra, en la santanderina José de la Fuente. A pesar de la crisis económica, ha sabido defender activamente su compromiso con el arte. Si no había galerías donde exponer, decidió abrir el salón de su casa para mostrar su producción y la de otros artistas. Ahora entra en ARCO con un trabajo admirable. Sin duda, llegará muy lejos. Eugenio Merino, en ADN, de Barcelona, es otra buena opción. Después de varios años siendo portada de periódicos y telediarios con sus corrosivas imágenes de Franco, Bin Laden o Damien Hirst, ahora nos propone una crítica más conceptual, con mantas térmicas en forma de pasaporte o con alfombras persas como alambradas. Por último, Leandro Erlich, en las galerías Ruth Benzacar y Nogueras Blanchard. Atentos a este joven artista argentino, que se mueve entre la arquitectura y el conceptual, y que hace dos años presentó una soberbia exposición en el MALBA, decapitando el célebre obelisco de Alberto Prebisch.

Carlos Delgado Mayordomo

Obra de Kristoffer Ardeña (Espacio Mínimo)-

Propongo una mirada atenta para tres artistas que, procedentes de otras latitudes, tienen una importante presencia en el contexto cultural español. En Barbara Gross y Elba Benítez estará Carlos Garaicoa (La Habana, 1967), con propuestas en torno a la problemática urbana, en su sentido más amplio y simbólico, para desvelar con lucidez cartografías olvidadas o invisibilizadas. En Juana de Aizpuru podremos localizar a Sandra Gamarra (Lima, 1972), quien asume la pintura como recurso experimental para reflexionar sobre distintos frentes discursivos de la cultura contemporánea (institución «arte», apropiación, archivo o alteridad, entre otros). E imprescindible no pasar por alto las «Ghost Paintings» de Kristoffer Ardeña (Dumaguete, Filipinas, 1976), en Espacio Mínimo: un audaz proyecto donde lo lúdico y lo colaborativo logran multiplicar los significados de la imagen.

Javier Díaz-Guardiola

Obra de Rosana Antolí, joven promesa en Espai Tactel-

Estando como llegarán a estar saturados de arte emergente argentino, les propongo algunas propuestas de factura nacional. Agradable recibir a Espai Tactel en ARCO, aunque sea por la puerta de Opening. Allí reparen en Rosana Antolí o Fito Conesa. De lo mejorcito de «Generaciones'17». El hilo de unión de su diálogo en la feria será la música y la «performance», algo que caracteriza a cierta plástica argentina (¡y qué oportunidad ha perdido Argentina ARCO Plata- forma de generar sinergias con lo español! Más que desembarco, lo suyo es neo-colonización). Por último, y casi por nostalgia, entre lo que la feria denomina este año como «Proyectos especiales», uno que no es una «pieza de museo» (que es lo que quieren meter en esa sección), sino los restos de un naufragio: Casa Leibniz (ahora Salón) con propuesta similar a la de ABC Cultural y coquetenado con la la charla y la literatura. Otro nexo de unión con el país latino y otro cartucho tirado por el desagüe.

Anna María Guasch

Daniel G. Andújar, artista de CasaSinFin-

La galería sevillana Alarcón Criado presentará el trabajo del colombiano François Bucher, en el que aborda las zonas de confrontación entre el cine y la televisión y que se concretará en «La forma de Venus» (2015), una instalación de fotografías y otros objetos relacionados con la idea pitagórica del movimiento de los planetas de la serie «La duración del presente. Notas sobre la frecuencia». Saltamos a Pep Agut, en el estand de la galería Àngels-Barcelona: seis piezas de la serie «Penélope» (2016), un conjunto de fotos y pinturas que significan una nueva vuelta de tuerca en torno al discurso de la representación y, como el propio artista afirma, «su experiencia como navegante en las aguas del mundo del arte y de la estética». De Daniel García Andújar Casa sin fin prepara dos destacados trabajos: «Borders/Fronteras» (2006-2009), que conecta con la problemática del muro como «estructura de contención» y un conjunto de dibujos y fotos de la serie «Trastorno de identidad», de 2016, que visibilizan procesos de resistencia en relación a las culturas globalizadas.

Noemí Méndez

Díptico de Simon Edmonson para Álvaro Alcázar-

Para esta edición de 2017 recomiendo a los visitantes entrar en el juego de percepción que nos proponen algunos artistas. Los tres elegidos son: El colectivo Mondongo (galerías Barro y Juan Silió), formado por los argentinos Juliana Lafitte y Manuel Mendanha -y, anteriormente, con Agustina Picasso- por saber jugar, y además, no siempre de forma evidente, con la relación entre los materiales y la obra, haciendo que, tras la duda inicial, el espectador reflexione a posteriori sobre esta. Sylvie Fleury (Horrach Moyà), ya que su crítica a la sociedad de consumo también está marcada por ese juego material y por la invitación a cuestionar constantemente el valor real de las cosas; y, para terminar, Simon Edmonson (Álvaro Alcázar), que nos permitirá disfrutar de la pintura, y que, en los últimos años, ha alcanzado un expresionismo que nos conducirá, también, a la duda sobre la escena que estamos viendo.

Javier Montes

Maisterra Valvuena simultanea en su galería y su estand a Sanmiguel Diest (detalle de una de sus obras)-

Será interesante ver (o no-ver) alguna de las piezas conceptuales más radicales de la intensa Lee Lozano en el Nueva York de los sesenta, cuando comenzó su retirada gradual del mundillo del arte mediante «obras» de su serie «Huelga general»: tirar su colección de «Artforums» por la ventana, dejar de ir a inauguraciones o negarse a hablar con otras mujeres. Hauser & Wirth lleva su legado, así que ni por esas consiguió lo que se proponía. En Maisterra Valbuena tendrán seguramente carpetones rebosando dibujos y diagramas del interesantísimo y veterano Néstor Sanmiguel Diest, que ya el año pasado fascinaba en su pequeño gabinete «»ad-hoc y en las salas más recientes de la permanente del Museo Reina Sofía. Y en Nogueras Blanchard estará el trabajo afinado, inteligente y certero de Marine Hugonnier: incluso en el mogollón de una feria caben a veces artistas y obras exigentes con el espectador que vaya sin prisas.

Javier Rubio Nomblot

Marina Núñez (en la imagen) llega de la mano de Pilar Serra-

En mayo, el Museo Reina Sofía presentará en el Palacio de Cristal del Retiro una instalación de Rosa Barba (Agrigento, 1972), artista visual y cineasta afincada en Berlín con una brillante trayectoria (Bienal de Venecia, individuales en el Schirn Kunsthalle de Fráncfort, el CAPC de Burdeos, el Centro de Artes Visuales del MIT en Boston, y colectivas en el Centro Pompidou o el MoMA). Abran boca en este ARCO en el estand de Parra & Romero. Por otro lado, es la primera vez que la galería Pilar Serra lleva a Marina Núñez (Palencia, 1966) a la feria, y será con su última serie de trabajos infográficos, «Seísmos», donde la artista sigue desarrollando una investigación sobre el cuerpo como convención a la que ha dedicado más de treinta años. Acabamos en la galería Guillermo de Osma, que se caracteriza -entre otras cosas- por su renuencia a exponer a artistas vivos. Y una excepción será este año Waldo Balart (Banes, Cuba, 1931), uno de los últimos y más puros representantes de la generación de constructivistas españoles, e incombustible explorador de las relaciones entre música, ritmo, color y forma. También en Casado-Santapau.

Juan Francisco Rueda

Frances Torres en T-20-

Francesc Torres (T-20) nos introduce en la Historia mediante microhistorias que trazan una constelación inadvertida ante el foco de luz de los relatos hegemónicos. El material fílmico de archivo mantiene la potencia y la semántica del grano: memoria en erosión; la imagen, entre revelarse o desaparecer, entre el desconocimiento y su difusión. Asimismo, y heredero y reformulador del conceptualismo moscovita, Pavel Pepperstein (galería Kewenig) mantiene la revisión de la Historia y el arte nacionales, a veces de modo paródico e irónico, otras, esquizoide. Para ello, genera fabulaciones en las que imbrica distintos tiempos, provocando una momentánea desubicación. Mi tercera propuesta es la de Leonor Serrano Rivas (galería Marta Cervera), que, con los volúmenes de sus piezas escultóricas, modula el espacio y, así, nuestra experiencia perceptiva. Justo ahí nos descubrimos experimentando, replicando o siendo replicados por sus estructuras o por los actores de sus «vídeo-performances», revisiones de la dramaturgia como obra de arte total y pura performatividad.

Iván de la Torre Amerighi

Norman Morales (en la imagen) en Rafael Ortiz (Sevilla)-

En un espacio liminar, fronterizo y abisal, situado entre la naturaleza de lo arquitectónico y la arquitectura de lo natural, los procesos escultóricos e instalativos se autocuestionan, se retroalimentan, aparecen como fantasmagóricos escenarios para la reflexión. Desde las formas orgánicas de Michael Dean (Newcastle, 1977) en el estand de Supportico Lopez (Berlín), que descubren el interés del finalista del Premio Turner 2016 por explorar las fisuras entre lo distante y lo íntimo, en su capacidad para revelarse en hitos espaciales; pasando por la maleabilidad de los materiales, la extracción de la sensualidad escondida y la recontextualización simbólica de los objetos que marcan la obra de Ernesto Burgos (Santa Clara, Estados Unidos, 1979), en The Goma (Madrid); hasta las reinterpretaciones estructurales y conceptuales, breves y exquisitas maquetas neometafísicas, de Norman Morales (Ciudad de Guatemala, 1979), en Rafael Ortiz (Sevilla).

Víctor Zarza

Guillermo Mora (en la imagen), a caballo entre Casa Triángulo y M. Pérez de Albéniz-

Dejando a un lado los revuelos en torno a sus altas cotizaciones, es indudable que el rumano Adrian Ghenie (Tim Van Laere Gallery) constituye uno de los principales referentes de la pintura actual; por su calidad y porque su definición se corresponde con esa condición de labilidad que hoy alcanza a toda imagen. Para el español Guillermo Mora (Casa Triángulo y Moisés Pérez de Albéniz), la pintura es un territorio de conflicto que continuamente se encarga de poner a prueba, llevándola hasta sus límites, a través de una serie de estrategias heterogéneas que amplían considerablemente sus posibilidades estéticas. Como variados son asimismo los medios que emplea el artista mexicano Stefan Brüggemann (Parra & Romero y Hauser & Wirth), para materializar sus planteamientos críticos acerca del lenguaje, a sus convenciones e ideología inherentes, a sus usos y derivas, mediante propuestas que escenifican esa pugna dialéctica de manera muy elocuente.

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