El número del pasado noviembre de la revista mostraba a la joven solamente cubierta por pintura plateada para realizar un posado con la técnica del «bodypainting». Kardashian y los editores de la publicación llegaron a un acuerdo por el cual cubrirían aquellas zonas de las fotos que mostraran sus partes íntimas para así proteger la imagen de la joven.
Sin embargo, al parecer, «W» no cumplió lo prometido. Kardashian ha hecho público en su programa «Kourtney and Kim take New York» no sólo su enfado, sino también su decisión de no volver a posar sin ropa para ninguna revista. «Dios, estoy (en W) más desnuda de lo que aparecí en Playboy. Me siento furiosa ahora mismo. Los editores me prometieron que yo aparecería cubierta con material gráfico, y se pueden ver mis pezones», afirmó la celebrity durante la emisión. «El concepto que me vendieron es que no se me vería nada. Siento que se han aprovechado mucho de mí. He aprendido definitivamente la lección: nunca me volveré a quitar la ropa, aunque sea para Vogue», sentenció.




