Los diez estudios científicos más absurdos de los últimos años
Un gráfico del estudio sobre la forma de defecar de los pingüinos premiado en 2005
Actualizado Lunes, 28-09-09 a las 16:49
El saber no ocupa lugar, pero algunas investigaciones científicas responden a preguntas a todas luces irrelevantes y absurdas, parecen sacadas de un laboratorio dirigido por un grupo de locos o tienen presentaciones tan extrañas que, sin ahondar en ellas, resultan ridículas, desconcertantes o incomprensibles. Son el tipo de estudios que se han ganado el dudoso honor de entrar en las listas de los Ig Nobel, unos galardones que la revista humorística Annals of Improbable Research (AIR) concede desde 1991 a los estudios más insólitos del año. Los premios se entregan en la Universidad de Harvard y, según la tradición, reciben ese nombre en recuerdo a Ignatius, hermano ficticio de Alfred Nobel. Lejos de intentar ofender, responden al lema de que los galardonados «primero tienen que hacer reír a la gente, y luego hacerle pensar». Como los próximos Ig Nobel se entregarán este jueves, podemos calentar motores con algunas de las investigaciones más incomprensibles o divertidas premiadas en sus últimas ediciones, algunas de ellas recogidas en la edición online del Daily Telegraph. El lector puede juzgar por sí mismo:

Las pulgas de perro saltan más alto que las pulgas de gato (Ig Nobel de Biología, 2008):
Este estudio compara las marcas de salto de las pulgas de perro (Ctenocephalides canis) con las de gato (ctenocephalides felis felis). Al parecer, las primeras no tienen rival. Contemplar cómo el equipo de investigación debió de tirarse un buen rato haciendo saltar a las pulgas tuvo que ser impagable.

Las ratas no siempre distinguen el japonés hablado al revés del holandés hablado al revés (Ig Nobel de Lingüística, 2007):
¿Para qué sirve semejante conclusión? Por lo visto, los científicos trataban de encontrar similitudes entre los bebés humanos y los cachorros de otros mamíferos, con el fin de determinar mejor los orígenes evolutivos de la palabra, pero ofrecieron este conocimiento «clave» para el desarrollo de la humanidad. En el estudio participaron tres investigadores de la Universidad de Barcelona.

La «bomba gay» (Ig Nobel de la Paz, 2007):
El galardón se lo llevó el Laboratorio de la Fuerza Aérea de Wright Patterson, en Ohio, que sopesó fabricar una «bomba gay» para provocar la homosexualidad en el enemigo y con ello minar la moral y la disciplina de las tropas. El proyecto fue presentado en 1994, con un presupuesto de 7,4 millones de dólares, según un documento secreto conocido en 2005.

Un masaje rectal con los dedos para curar el hipo (Ig Nobel de Medicina, 2006):

Nada de tragos de agua. Esta investigación publicada en la revista Annals of Emergency Medicine sugiere que para tratar el hipo persistente, ése que no se va de forma alguna, un dedo bien situado donde la espalda pierde su nombre puede obrar maravillas. Según los autores, la terapia es más recomendable que los fuertes fármacos antiespasmódicos. Lo que no aclaran es si el tratamiento ha de aplicarse sin previo aviso para que sea más efectivo.

El sabor de vainilla puede extraerse de las heces de las vacas (Ig Nobel de Química, 2006):
Los estudios sobre excrementos siempre tienen éxito en los Ig Nobel. En este caso, el investigador principal, Mayu Yamamoto, aseguraba haber obtenido sabor a vainilla de heces de vaca. Sin hacer de menos el logro, ¿quién es capaz de tragarse semejante postre?

¿Por qué los pájaros carpinteros no sufren dolores de cabeza? (Ig Nobel de Ornitología, 2006):
Si uno ha observado alguna vez a un pájaro carpintero haciendo su trabajo, la pregunta tiene sentido. La respuesta es que el cerebro del ave está más apretado dentro del cráneo para maximizar la superficie de impacto y reducir el movimiento hacia los lados.

El mosquito de la malaria se siente tan atraído por el queso Limburger como por el olor de pies humanos (Ig Nobel de Biología, 2006):
El estudio fue publicado en la prestigiosa revista médica The Lancet. La bacteria implicada en la producción del queso está muy emparentada con otra que vive en los pies humanos, y a los mosquitos les parece irresistible.
Los pingüinos pueden defecar a 40 centímetros de distancia (Ig Nobel de Dinámica de fluidos, 2005):
A esta conclusión llega un estudio publicado en Polar Biology sobre cómo defectan los pingüinos de Barbijo, que habitan en aguas antárticas. No contentos con eso, los investigadores apuntan que sería necesario realizar otra expedición para conocer si la postura que toma el animalillo para la expulsión de las heces depende de la dirección del viento. Si la llevan a cabo, los autores son firmes candidatos a ganar otro Ig Nobel.

Las tasas de suicidio se relacionan con la cantidad de música country emitida en la radio (Ig Nobel de Medicina, 2004):
«El efecto de la música Country en el suicidio» (Social Forces), asegura que este tipo de melodías hace que la gente se quite la vida, algo que tampoco resulta tan extraño si la emisora no cambia de estilo.

Los patos pueden ser necrófilos homosexuales (Ig Nobel de Biología, 2003):
Es absolutamente relevante conocer el primer caso de necrofilia homosexual en el ánade real (Anas platyrhynchos) recogido en la revista del Museo Rotterdam de Historia Natural: «Cerca del pato obviamente muerto (... ) otro macho de ánade real montó el cadáver y comenzó a copular con gran fuerza». El párrafo es literal.

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