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Sábado, 15-11-08
EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL
LONDRES. Se conocieron chateando en internet y, después de casarse, primero a lo grande en el mundo imaginario de Second Life y luego de modo más pobre en la vida real, se han divorciado por la infidelidad cometida por el marido en ese mundo ficticio y paralelo. A este pareja inglesa les unió internet e internet les ha separado.
Amy Taylor, de 28 años, cree que un engaño es siempre un engaño, también si se produce en Second Life, ese mundo en la red en el que los participantes adoptan otra identidad o avatar y recrean una realidad alternativa, con relaciones, viajes, compras y negocios. Su esposo, David Pollard, de 40 años, le fue infiel a través de su alter ego en Second Life, Dave Barmy, quien fue pillado con una prostituta también virtual. «Duele tanto como en el mundo real», ha exclamado la mujer.
Relaciones personales
Relate, una organización dedicada a facilitar las relaciones personales, ha advertido del aumento del número de personas cuya relación en la vida real se está viendo dañada por lo que ocurre en esos otros mundos irreales.
Taylor actuaba en Second Life con un avatar llamado Laura Skye, una pinchadiscos amante de vestir prendas de «cowboy» bien apretadas y de repetir el lema «nunca des tu corazón fácilmente». Dave Barmy se presentaba como un joven apuesto, de buena figura, con un gran chalet de montaña que delante tenía aparcado un helicópero con ametralladora. En la vida real, ambos son dos personas obesas de gran sobrepeso, que compartían un modesto piso en Cornualles.
Se conocieron chateando en la red en mayo de 2003. Poco después él dejó su domicilio de Londres para instalarse con ella en Newquay, en la punta suroeste de Inglaterra. Sus avatares en Second Life también se pusieron a vivir juntos y se casaron en un magnífico lugar tropical, ambos vestidos de ensueño. Luego, en julio de 2005, llegó la boda real, menos ceremoniosa que la virtual porque tuvo lugar en el registro civil.
Pillado in fraganti
Los problemas comenzaron cuando el avatar de la esposa encontró al avatar de su marido teniendo un acto sexual con una prostituta también ficticia. La disputa que entonces se produjo en el hogar amainó un poco cuando Taylor utilizó otro personaje femenino para insinuarse al personaje de Pollard y éste prefirió mantenerse fiel a su esposa de Second Life. Pero ciertos flirteos del cachas Dave con otras mujeres que no eran Skye ha acabado por hacer la situación insostenible y provocar el divorcio.
«Estoy intentando rehacer mi vida. Nuestro matrimonio era muy serio. Es cierto que nos conocimos a través de internet, pero la relación existió en el mundo real, y su traición me dolió profundamente», dijo la mujer engañada.
Second Life fue creada en 2003 por la compañía estadounidense Linden Lab. La participación en esa «segunda vida» mediante la creación de un avatar es gratuita y está restringida a los mayores de 18 años (los usuarios de entre 13 y 18 años tienen Teen Second Life). La atracción que supone este mundo paralelo ha hecho que muchas marcas comerciales estén allí presentes y que incluso hayan abierto embajadas países como Suecia, Colombia y Filipinas. El 30 por ciento de los usuarios residen en EE.UU.

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