¿Por qué ya no hay grandes atascos en las operaciones salida y retorno?
Así estaban los alrededores de la madrileña estación de Atocha en el regreso de vacaciones de 1970 - archivo abc

¿Por qué ya no hay grandes atascos en las operaciones salida y retorno?

Los españoles cada vez intentamos evitar los días señalados para efecturar viajes por carretera, pero también la crisis económica hace que nos desplacemos menos

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Estar atrapado en un atasco puede parecer muy frustrante pero también es símbolo de una economía sana. Algo que se ha notado en los diez últimos años en España si hablamos de los antes famosos «atascazos» de las habituales operaciones «salida y retorno».

Operaciones que suponían durante la pasada década horas y horas de retenciones, no solo en las entradas y salidas de las grandes ciudades, ya que también, año tras año, eran portada las largas filas de coches intentando acceder o salir de las tradicionales zonas de veraneo.

Las operaciones «salidas y retorno» se siguen poniendo en marcha todos los veranos desde la Dirección General de Tráfico, pero el titular de la noticia ha cambiado de modo que lo habitual es hablar de «fluidez en el tráfico» y «regreso escalonado» tras las vacaciones.

Un informe que relaciona economía y tráfico confirma que la recuperación en Europa marcha a distintas velocidades.

En el año 2012 la congestión del tráfico en España ha descendido un 38%, siendo el segundo país europeo –tras Portugal- que más descenso registra.

Según datos analizados por RACC en colaboración con INRIX el descenso de la congestión de tráfico ha sido generalizado en todo el territorio europeo, siguiendo a España en grado de descenso países como Italia y Hungría. El único país donde la congestión se ha visto aumentada es Luxemburgo.

Esta tendencia parece continuar en el primer trimestre de 2013, ya que el tráfico ha bajado un 57% respecto al año anterior, la tercera mayor caída en Europa, lo que supone que los conductores pasaron 6 horas menos en atascos que en 2012.

De las diez ciudades europeas que más han reducido los atascos durante el primer semestre del año la mitad son españolas.

La crisis económica está detrás de este cambio. No cabe duda de que cada vez son menos los ciudadanos que puedes permitirse los gastos que genera mover un coche y de unas vacaciones en un destino alejado de la residencia habitual. El descenso de la congestión del tráfico viene de la mano con el aumento de las tasas de desempleo y el precio de los carburantes.

Pese a que la Dirección General de Tráfico (DGT) preveía 4 millones de desplazamientos este fin de semana, que además ha coincidido con el inicio de los que han elegido septiembre para sus vacaciones, los temidos atascos de entrada a las grandes ciudades en el regreso de agosto han quedado atrás desde hace una década, según reconoce a Efe un portavoz de Tráfico.

Porque otro de los factores que han influido a la hora de conseguir «operaciones retorno» poco llamativas desde el punto de vista informativo, es el haber conseguido que los españoles cada vez se aventuren menos a «perder» gran cantidad de horas atrapados en la carretera por «intentar apurar al máximo» los días de vacaciones.

Aunque el volumen de coches en las carreteras siga siendo alto, lo que se ha notado es que cada vez son menos los que regresan a casa en el último momento. Según la DGT, en los desplazamientos de retorno desde las zonas turísticas de la costa hasta los grandes núcleos urbanos cada vez se da un mayor escalonamiento, es decir, la mayoría decide regresar entre los días «que predicen al fin de semana y durante el fin de semana, en especial el domingo».

Sólo en Semana Santa o en puentes como el de mayo o diciembre, el tráfico se complica, añaden desde Tráfico, que aseguran que los conductores ya no dejan su vuelta a la rutina para el último día y escalonan su regreso por carretera.