Andoni Ortuzar, presidente del PNV (en el centro), tras el 24-M
Andoni Ortuzar, presidente del PNV (en el centro), tras el 24-M - efe

PNV y PSE llegan a un acuerdo de gobierno en instituciones forales y municipales

Los dos partidos pactan gobiernos de coalición en las Diputaciones y apoyar la lista más votada en los Ayuntamientos

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Fumata blanca entre PNV y PSE. El acuerdo de gobierno en instituciones forales y municipales, cocinado desde hace más de una semana, y que se produce casi in extremis, en la víspera de que sean investidos los alcaldes, establece que ambos partidos formarán gobiernos de coalición en las tres Diputaciones -Álava, Vizcaya y Guipúzcoa- y en el caso de los municipios apoyarán las listas más votadas, respectivamente.

Además, con carácter general, «EAJ-PNV y PSE-EE se comprometen a garantizar la estabilidad de las instituciones locales y forales afectadas por este acuerdo, comprometiéndose a no presentar o apoyar mociones de censura en toda la legislatura y a negociar los presupuestos anuales al objeto de facilitar su aprobación», según recoge el texto en el que consta el pacto.

Quedan sin resolver algunas dudas, no obstante: qué ocurrirá en el ayuntamiento de Vitoria, donde Bildu ofrece al PNV desalojar a Maroto y el PSE no es partidario; en las Juntas de Álava, donde necesitan a un tercer socio; y si el acuerdo, como quería el PNV, se extenderá al Parlamento vasco.

Negociación con baches

La semana pasada se anunciaba formalmente el inicio de negociaciones para alcanzar este pacto, que habrían de desarrollarse a nivel territorial, analizando cada caso por separado. A pesar de la buena sintonía -el resto de partidos daban por hecho un acuerdo incluso antes de las elecciones-, y de que el PNV calificó al PSE de socio preferente, en los últimos días habían surgido complicaciones. Los principales escollos se dieron en Guipúzcoa, especialmente en Andoain, donde el PSE insistía en conseguir el apoyo del PNV para desalojar a Bildu.

Las negociaciones llegaron a darse por suspendidas, apenas horas antes de que se divulgara el acuerdo definitivo, que establece que «la responsabilidad política y la voluntad mayoritaria expresada en las urnas nos obligan a recuperar la fórmula contrastada del acuerdo plural, del diálogo y del compromiso compartido para abrir un tiempo nuevo».

«Es por ello por lo que el PNV y el PSE asumimos el compromiso de impulsar y respaldar unas nuevas instituciones municipales y forales fuertes que afronten con decisión la oportunidad de superar la crisis económica y recuperar el pulso del empleo, el crecimiento y el bienestar de la ciudadanía vasca», reza el texto.

En la línea de 2013

Queda claro, por el contenido del acuerdo, que PNV y PSE quieren prolongar el entendimiento que, hace dos años, les llevó a suscribir un acuerdo de estabilidad a nivel autonómico. «Este nuevo compromiso común que hoy certificamos se suma a los acuerdos de país para una Euskadi más moderna, solidaria, sostenible y competitiva suscritos en septiembre de 2013 por ambas formaciones», se puede leer en el texto del pacto.

Su «desarrollo», precisa, «deberá continuar para, más allá de las legítimas diferencias ideológicas y programáticas de cada cual, garantizar el necesario clima de confianza y colaboración que haga prosperar una acción institucional estable, de gobiernos fuertes y eficaces que garanticen que todos salgamos de la crisis, el sostenimiento de los servicios públicos y la recuperación de la calidad de vida y el bienestar para todos». «Entendiendo», añade, «que todos estos objetivos sólo se pueden conseguir desde la conformación de mayorías estables en nuestras instituciones forales y locales».

Diputaciones blindadas

De esta forma, el acuerdo precisa que, en las Diputaciones forales, «ambas formaciones acordarán el correspondiente programa de gobierno territorial, en el que se incluirán las líneas básicas de actuación sectorial de cada institución para la totalidad de la legislatura». El PSE se compromete a facilitar la elección del candidato que proponga el PNV a Diputado General en cada uno de los territorios y «se acordarán Gobiernos de coalición» entre PNV y PSE en cada provincia.

En el caso de los municipios, «cuando la lista más votada sea del PSE-EE o EAJ-PNV, los concejales del otro partido facilitarán que el candidato de dicha formación sea elegido alcalde. Para lo cual el partido menos votado no presentará candidatura, votando a favor o en blanco, según sea necesario».

«Cuando la lista más votada corresponda a otro partido o coalición electoral, los concejales de EAJ-PNV y PSE-EE apoyarán con su voto a favor al candidato de la lista más votada entre ambos partidos, cuando así lo requiera el mismo», añade el pacto. Además, habrá un compromiso mutuo por el cual «aquel que ostente la alcaldía ofrezca al otro tareas de gobierno o acuerdo de legislatura, a elección del partido receptor de la oferta».