El abogado de la defensa de Rosario Porto, José Luis Gutiérrez Aranguren
El abogado de la defensa de Rosario Porto, José Luis Gutiérrez Aranguren - EFE

Dos forenses dudan de la autopsia de Asunta y de la hora de su muerte

Un informe afirma que no hay base científica para determinar la causa del fallecimiento

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Un informe elaborado por dos forenses desmonta los resultados de la autopsia que se le realizó a Asunta Basterra tras su fallecimiento. El documento —que forma parte del sumario del caso por el crimen de la niña, en septiembre de 2013— pone en tela de juicio la franja horaria en la que se sitúo la muerte de la menor. Según los expertos que redactaron el informe, catedráticos en Medicina Legal y Forense de las universidades de Cádiz y Murcia, la data de la muerte «requiere de una serie de matizaciones, ya que no aparece claramente justificado el intervalo establecido (entre las 16 y los 20 horas) en el informe de la autopsia». Para argumentar su postura, los doctores se basan en algunos de los métodos utilizados por el Instituto de Medicina Legal de Galicia, aunque no llegan a concretar un nuevo intervalo horario para el momento de óbito.

Los firmantes de este informe, que consta de 18 páginas, refutan la autopsia emitidatres meses después de que el cuerpo de la menor fuese encontrado en una cuneta de Teo amparándose en las técnicas y en la bibliografía utilizada por los expertos que la llevaron a cabo. La apreciación de los forenses presentada por la madre de Asunta —y que forma parte de su estrategia de defensa— se basa en fotocopias de las fotografías que se tomaron durante el levantamiento del cadáver y no de sus originales, por lo que los forenses que participaron de esta contrapericial se muestran cautelosos, anota Efe.

Ahondando en los puntos débiles que podría plantear la autopsia de la niña, estos expertos apuntan a los análisis histopatológicos (rama que trata el diagnóstico de enfermedades a través del estudio de los tejidos) realizados en el Instituto de Medicina Legal de Sevilla. También cuestionan los métodos usados para analizar algunas de la lesiones que presentaba el cuerpo de Asunta y que, en su opinión, podrían no ser los adecuados.

La autopsia elaborada por el Imelga determinó que la niña se encontraba bajo los efectos del Lorazepam, una sustancia con importantes efectos sedantes. Como causa de la muerte, los forenses del Imelga señalaron a «una comprensión sostenida sobre la boca y los orificios nasales ejercida, muy probablemente, con un objeto blando». Sin embargo, en una conversación mantenida con ABC, el abogado de la defensa, José Luis Gutiérrez Aranguren, aseguró que el informe en cuestión apunta a que «las causas de la muerte están sobrevaloradas porque no hay argumentos científicos suficientes para determinarlas».