El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo (d.), el diputado del PSOE, Diego López Garrido, y Catherine Ashton
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo (d.), el diputado del PSOE, Diego López Garrido, y Catherine Ashton - efe
economía

Catherine Ashton: «La UE está al tanto de las prospecciones»

Tanto de las autorizadas frente a Canarias como de las permitidas en aguas del Sáhara

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La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea y vicepresidenta de la Comisión Europea, Catherine Ashton, ha descartado que las prospecciones para buscar yacimientos de petróleo y gas autorizadas por el Gobierno de Marruecos en aguas territoriales del Sáhara colisionen con lo recogido en la Carta de las Naciones Unidas sobre la administración de este territorio no autónomo.

«La prospección de recursos minerales en el mar frente a las costas del Sáhara Occidental no está prohibida como tal» en la citada Carta, aseguró tajante Ashton en una reciente respuesta de la Comisión, remitida al eurodiputado de Izquierda Unida, Willy Meyer, quien, en septiembre pasado, había solicitado a la institución comunitaria su opinión respecto a estos sondeos y su incidencia en Canarias.

Ashton aclara que « la UE está al corriente de las actividades de prospección petrolífera mencionadas» por Meyer, en alusión no sólo a las del Sáhara, sino también a las autorizadas a Repsol en aguas españolas próximas a Canarias.

La legislación marroquí «no garantiza los mismos niveles de seguridad»

La pregunta de Meyer arranca dando por hecho que ya se están produciendo las catas frente al Archipiélago y las responsabiliza de la «carrera» de permisos emprendida por Marruecos. «Debido a las prospecciones petrolíferas que la empresa española Repsol está realizando en aguas territoriales de las Islas Canarias, se han comenzado a realizar prospecciones petrolíferas también en las vecinas aguas territoriales del Reino de Marruecos».

El preámbulo prosigue con una crítica abierta a las políticas de Marruecos respecto al Sáhara que, a su juicio, incluye la de «desoír a las Naciones Unidas», lo que «hace sospechar que exceda su soberanía en caso de que se halle un yacimiento en aguas cercanas».

Para Meyer, una posible explotación petrolífera por parte del país vecino conllevaría «una serie de riesgos ambientales para los ecosistemas marítimos» canarios porque la legislación ambiental marroquí «no garantiza los mismos niveles de seguridad que prevé la legislación europea», cuestión esta obviada ahora por el Gobierno regional en su ofensiva contra los permisos concedidos a Repsol.