El obispo Uriarte «desea» que el Estado pida perdón a ETA por haberse «propasado»
Presentación del Informe de Vulneración de Derechos Humanos - efe

El obispo Uriarte «desea» que el Estado pida perdón a ETA por haberse «propasado»

El prelado vasco reclama un «contacto discreto» entre el Gobierno y la banda. El PP replica que no se «sienta con terroristas»

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El obispo emérito de San Sebastián, Juan María Uriarte, asegura que el Estado «ha contraído cierta deuda moral con la sociedad» por haberse «propasado en su respuesta a las agresiones de ETA». De ahí que, según Uriarte, el Estado debe pedir «perdón» por los excesos cometidos por las Fuerzas de Seguridad en su combate contra el terror. A ellas atribuye 94 muertes, según un informe patrocinado por el Gobierno de Urkullu y del que el obispo donostiarra es uno de sus cuatro firmantes. «Tendría que ver el modo y el momento. Quizá una vez disuelta ETA. Estoy convencido que un Estado lejos de rebajarse se ennoblece con gestos de esta naturaleza», ha dicho este martes en una entrevista con Radio Euskadi.

«Tiene que pedir perdón, en primer lugar y especialmente, ETA. También los grupos paramilitares y las mismas FSE cuando se han propasado en su respuesta a ETA. Quienes han apoyado moralmente o han callado los abusos cometidos de ETA. Quienes han vivido con pasividad o indiferencia este capítulo trágico de nuestra historia», ha relatado Uriarte, quien nada ha dicho sobre su papel al frente de la Iglesia vasca, cuando desde los púlpitos se trazaba un discurso equidistante y las capillas se cerraban para las víctimas, no así para los terroristas muertos.

A favor de la negociación

Quien fue intermediario entre el Ejecutivo de José María Aznar y ETA en la tregua de 1998, también ha abogado por que se produzca un «contacto discreto» entre el Gobierno de Mariano Rajoy y la banda porque «podría ayudar» a su «disolución» y «cerrar del todo» su trayectoria. «No es ningún dogma de fe lo que digo –ha precisado— pero es mi parecer dado mi nivel de experiencia». En este punto ha alertado ante el «maximalismo impaciente» y el inmovilismo» que en ambos casos pueden hacer «fracasar un proceso de paz». El PP vasco, en boca de su secretario de organización, Iñaki Oyarzabal, ha asegurado que el Gobierno «no se va a sentar con terroristas» y ha asegurado que su posición contraria al diálogo con la banda «es la más inteligente y prudente".

Autor de un reciente libro publicado con el título de «La reconciliación», el obispo emérito de San Sebastián ha defendido la necesidad de «dejar de lado una relación destructiva» y buscar la «reconciliación» porque, ha dicho, «es bueno para la salud social». Tras exigir un cambio que «humanice» la política penitenciaria sobre los presos de ETA, ha señalado que «hay que esperar a que se enfríe» un «clima» que ahora ve «no favorable» para modificaciones, tras la sentencia de Estrasburgo que deroga la doctrina Parot y ha permitido la excarcelación de decenas de reclusos.

Sobre las víctimas ha concluido que son el «rostro humano más desgarrador de cincuenta años de confrontación terrible» y ha deseado que «algunas asociaciones» contribuyan a «la paz y la reconciliación». Por último, ha defendido el «indulto» frente a la «amnistía» y ha demandado a los jueces que consideren «el cambio de circunstancias» –con una ETA que ya no mata- y «modulen» su aplicación de la ley.