Pablo Casado y Cayetana Álvarez de Toledo, durante la presentación de la campaña del PP en Barcelona - Inés Baucells
Elecciones Generales

Elecciones generalesEl PP «vuelve sin complejos» y deja atrás al marianismo

«Es un programa con un fuerte carácter ideológico liberal conservador»

BarcelonaActualizado:

Pablo Casado repitió ayer en Barcelona uno de sus gritos de guerra tras ganar las primarias de su partido: «El PP ha vuelto». «Ha vuelto sin complejos», añaden fuentes populares. A la vista de su programa electoral, ha pasado página del marianismo, aunque los principios básicos sigan siendo los mismos. De entrada, el programa de Casado abre con la defensa de la unidad de España y con todas sus propuestas para hacer una Nación más fuerte ante el independentismo.

En las últimas elecciones de Rajoy, la prioridad era la economía (punto uno), seguida de «las personas», incluidas las familias y los mayores (punto dos), y solo después se adentraba en el espinoso terreno de la lucha contra la corrupción y la defensa de la unidad de España.

«Es un programa con un fuerte carácter ideológico», aseguran en el PP. ¿Muy de derechas? «Liberal conservador», responden.

Ni una mención a la corrupción

Los programas de Rajoy y Casado representan dos visiones de España y del PP en dos momentos distintos. En 2016 España salía de la crisis y aún no se había recrudecido el desafío independentista. El partido acusaba un fuerte desgaste por la corrupción. En el programa de Casado no aparece ni una sola vez la palabra «corrupción», a la que el PP de Rajoy dedicó todo un capítulo en su anterior programa, «Reivindicar la política, combatir la corrupción». Este nuevo PP sí habla de potenciar la transparencia y la regeneración.

Otro de los cambios más notables en los últimos años es el relacionado con la posible reforma de la ley del Aborto. En su programa de 2011, Rajoy se comprometía a cambiar el modelo de la actual regulación sobre el aborto. En esa legislatura de mayoría absoluta en seguida se pudo ver que el PP de Rajoy no pensaba tocar la ley, algo que se cobró una víctima política: Alberto Ruiz-Gallardón, como ministro de Justicia. En las últimas elecciones de Rajoy, las de 2016, el PP aseguraba que estaba «comprometido con el derecho a la vida y pondrá en marcha un plan de apoyo a la maternidad». Ahora, Casado tampoco tocará la ley del aborto y promete una ley de Apoyo a la Maternidad.

Financiación estable

Las primeras medidas relacionadas con la defensa de la unidad de España no aparecían hasta la página 138 del programa de Rajoy. Con Casado es la prioridad absoluta. Ambos coinciden en seguir defendiendo el Estado de las Autonomías, pero en las propuestas de Rajoy no se hablaba del 155 ni por asomo. Sus propuestas estaban encaminadas a favorecer el diálogo. Así, proponía negociar un marco de financiación estable y suficiente y potenciar la conferencia de presidentes. La operación diálogo estaba ya sobre la mesa.

En el último «contrato» de Rajoy con los españoles no se mencionaba la ley de Memoria Histórica ni su posible derogación. Tampoco hablaba de la caza ni de los toros, algo que en el centro-derecha ha recuperado protagonismo, en buena parte por la presión de Vox en asuntos clave de un sector de la población.