Pablo Casado, en la presentación del programa del PP en Barcelona - Inés Baucells
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Elecciones GeneralesPablo Casado quiere un Estado fuerte y digno frente a «golpistas y terroristas»

El líder del PP acusa a Pedro Sánchez de aliarse con los «enemigos de España» y de preferir «manos manchadas de sangre a manos pintadas de blanco»

BarcelonaActualizado:

El programa electoral del PP parece hecho para desmontar las acusaciones de «derechita cobarde». Pablo Casado presentó ayer en Barcelona, junto a Cayetana Álvarez de Toledo y Andrea Levy, un conjunto de 500 medidas en buena parte dirigidas a hacer un Estado mucho más fuerte que el actual, con más poder frente a los «golpistas, separatistas y terroristas», a los que el líder del PP identificó como los socios de Pedro Sánchez. Entre las propuestas, Casado dejó ver que si llega al Gobierno no se permitirá ni una burla más a la Nación, ni una «humillación» a la Constitución o a España. Así, el PP se compromete a obligar a todos los cargos electos a jurar la Carta Magna de forma correcta, sin montar los circos que se han visto hasta ahora. El que no lo haga perderá su condición de parlamentario.

Casado quería presentar su primer programa electoral en las alturas de Barcelona, en un espacio abierto, en la planta 19 de un hotel con vistas panorámicas a toda la ciudad. El líder del PP se había desayunado con la encuesta de ABC/GAD3, que apunta a una posible reedición del «pacto Frankenstein», si Albert Rivera cumple su promesa de no investir a Sánchez. Y en ese contexto endureció sus ataques al candidato socialista, al que le acusó de aliarse con los «enemigos de España, el golpismo, el separatismo y el terrorismo», y de preferir «manos manchadas de sangre a manos pintadas de blanco, prefiere manos pintadas de amarillo que las manos abiertas de todos los españoles». «Sánchez es un peligro público para España», sentenció. Casado volvió a apelar a la unidad del voto del centro-derecha, porque todo lo que no sea votar al PP, dijo, será permitir que Sánchez gobierne con esos aliados.

Ayer volvió el Casado más duro, el que compite directamente con Vox. El programa del PP destila contundencia en todo. En la defensa del Estado, sin complejos, sin medias tintas. Se habla abiertamente de la aplicación de un nuevo 155, el tiempo que haga falta, que intervenga la Educación, las prisiones y los medios autonómicos públicos. Los populares no descartan en absoluto un cierre de TV3, si pudieran. Sus 101 páginas son una especie de «hasta aquí hemos llegado, a partir de ahora se acabaron las bromas».

La elaboración del programa ha sido responsabilidad de la vicesecretaria Andrea Levy, pero ahí ha tenido un peso esencial, de nuevo, FAES. Es decir, el «aznarismo», desde el corazón del gabinete de Casado en Génova. Muchas de sus medidas han salido de ese «núcleo duro», donde pueden incluirse a Javier Fernández Lasquetty e Isabel Benjumea. El primero de los diez bloques se centra en el fortalecimiento de la Nación. El PP reafirma su compromiso con la unidad de España y el modelo autonómico, y promete reforzar la presencia del Estado en todas las Comunidades. Además de aplicar el 155 «el tiempo que sea necesario», reformará el Código Penal para tipificar como delito la convocatoria de un referéndum ilegal y prohibirá los indultos por rebelión y sedición. El PP se compromete a clausurar las «embajadas» catalanas en el exterior, por socavar una competencia que es exclusiva del Estado. Además, reformará la ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para dar prevalencia a la Policía Nacional y la Guardia Civil en toda España.

Moratoria autonómica

También aprobará una moratoria que paralizará la cesión de nuevas transferencias a las Comunidades. Con una ley orgánica, el castellano será lengua vehicular en todas las comunicaciones públicas. Además, aprobará una ley de Concordia que derogará de hecho la ley de Memoria Histórica.

En el bloque de la revolución fiscal, el PP aprobará una rebaja del IRPF que afectará a todos los contribuyentes. El tipo máximo se situará por debajo del 40 por ciento. El PP suprimirá el impuesto sobre el Patrimonio, rebajará el de Sociedades y eliminará el de sucesiones y donaciones. Entre otras propuestas, los parados de larga duración que inicien un negocio no pagarán impuestos por los beneficios obtenidos durante los dos primeros años.

En el apartado de Educación, el PP propone que la lengua vehicular ordinaria de la enseñanza en todo el territorio español sea el castellano, y, en aquellas comunidades autónomas en las que existan lenguas cooficiales, éstas podrán también ser previstas como lenguas vehiculares. El debate sobre la eutanasia lo solventa con una extensión de los cuidados paliativos en el Sistema Nacional de Salud garantizando la equidad en el acceso, la atención paliativa domiciliaria y los servicios de cuidados paliativos pediátricos.

Apoyo a la Maternidad

Como alternativa a la ley del aborto, cuya reforma ha metido en un cajón a la espera de que se pronuncie, si lo hace, el Tribunal Constitucional, el PP promete una Ley de apoyo a la maternidad y pondrá en marcha un Portal de Apoyo a la Natalidad. En clara competencia con Vox, el PP quiere reforzar el Plan Nacional de Tauromaquia «para que extienda el conocimiento y difusión del arte taurino y potencie el conjunto de actividades alrededor de esta importante tradición». Y desarrollará planes autonómicos en defensa y promoción de las tradiciones taurinas. También aprobará planes de apoyo de la actividad cinegética.