El presidente de Ciudadanos, ayer durante un mitin en Valladolid - Europa Press | Vídeo: EP
Elecciones Generales

Elecciones generales 2019Albert Rivera contesta a las críticas por fichar «tránsfugas»: «¿Se han preguntado por qué se van?»

El presidente liberal pide al PP y al PSOE que renuncien a su «sueño húmedo» de convertir a Cs en bisagra y rechaza un gobierno con Vox

Ángel Garrido, a Teodoro García Egea: «Le recomiendo que aprenda un poco y que coja experiencia»

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MadridActualizado:

Albert Rivera ha llegado esta mañana al hotel Palace de Madrid sacando pecho. El presidente de Ciudadanos (Cs) participaba en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum y ha acudido a la cita flanqueado por su candidato a presidir la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, y por el expresidente autonómico Ángel Garrido, que protagonizó ayer una polémica incorporación a la formación liberal.

Las miradas estaban puestas en Garrido, hasta ayer militante del PP y hoy afiliado de Cs, que sin avisar a los populares anunció a bombo y platillo en la sede de los liberales que pasará a engrosar sus filas en las elecciones autonómicas. Había firmado una declaración jurada comprometiéndose con los populares a ser su número cuatro al Parlamento Europeo, pero poco importó.

El presidente liberal, acosado a preguntas sobre Garrido en la parte final del desayuno, ha hecho una férrea defensa de su último fichaje, desvelado a cinco días de las elecciones generales de este domingo. Le ha agradecido públicamente su paso adelante y ha despejado la polémica que ha suscitado pidiéndole al PP que se pregunte por qué se va gente de su partido.

«¿Se han preguntado por qué se les van?», ha cuestionado, y ha señalado entre los posibles motivos de la fuga de Garrido los casos de corrupción en su expartido o «el giro ultraconservador» que a su juicio ha dado la formación bajo el liderazgo de Pablo Casado. «Dejan de lado a los liberales», ha espetado al PP, pero también se ha acordado de los casos de Joan Mesquida y de Soraya Rodríguez -exsocialistas que se presentan a los próximos comicios con Cs- y los ha justificado por «los cambios de criterio de Sánchez».

Máxima confianza en ganar al PP

En Cs, después de los dos debates televisivos, están crecidos. Rivera está más convencido que nunca de que puede ser el próximo presidente del gobierno y ha aseverado que según los últimos «trackings» que le llegan -que ya no pueden hacerse públicos por prohibición de la ley electoral- hay posibilidades reales de ser la alternativa contra «esa cruzada de Sánchez de la mano de los separatistas y Podemos».

«A todos esos que les molesta tanto que se les vayan los militantes, un minuto para pensar. Uno cuando conduce en dirección contraria se piensa que son los demás los que son suicidas», ha señalado Rivera, que también le ha recordado al PP que no tachó de «tránsfugas» a los «ucedistas» que se incorporaron a su partido en los años 80.

Sí que ha querido dejar claro tanto al PP como al PSOE que Cs no se convertirá en una suerte de bisagra que favorezca a populares o socialistas en sucesivas legislaturas y que «corrija» sus excesos. «Algunos tienen el sueño húmedo de que Ciudadanos sea bisagra. Yo les digo una cosa. Si no les gusta el proyecto de Sánchez, Casado o no les gustaba el de Rajoy, ayúdennos a que Cs gane las elecciones», ha clamado.

Los liberales creen que los debates les han acercado muchísimo al PP en intención de voto y que prácticamente están empatados, por lo que confían en «dar el vuelco» y «la campanada» el domingo. El centro-derecha, según Rivera, está ahora mismo a entre «dos y cuatro escaños» de la mayoría absoluta y, además, con una alta posibilidad de que Cs esté por delante del partido de Casado. «Cuando el PSOE y el PP se obsesionan con Cs, algo estamos haciendo bien», ha dicho tratando de zafarse de las críticas de los populares por la incorporación de Garrido a su proyecto.

Un gobierno sin Vox

Lo que sí parece haber descartado hoy Rivera es la conformación de un ejecutivo a tres bandas con el PP y con Vox. El número uno de Cs por Madrid lleva tendiendo la mano a Casado para un gobierno de coalición desde la semana anterior al arranque de la campaña, pero las distancias con Santiago Abascal son mucho mayores.

Rivera ha recordado la experiencia de Cataluña con «el tripartito» para despreciar un gobierno nacional con tres partidos, y ha afirmado que su ejecutivo estará integrado por «gente responsable, muy seria y los mejores equipos». En este sentido, ha reprochado a Vox algunas de sus propuestas como «legalizar pistolas, considerar enfermos a los LGTBI o subir los impuestos a los mileuristas».

«Prefiero que Cs y el PP intentemos formar gobierno sin terceros agentes», ha sentenciado, aunque sin ser tan tajante como lo es con el veto al PSOE. Por mucha barrera ideológica que separe a ambos partidos, Rivera es de sobra consciente de que necesitaría los votos de Vox en una hipotética investidura.

Garrido se defiende

Al concluir el desayuno, en el que han desfilado rostros como el de Edmundo Bal, Marcos de Quinto, José Manuel Villegas, Maite Pagazaurtundúa, Sara Giménez, Begoña Villacís o Javier Imbroda, ha sido el turno de dar explicaciones para Ignacio Aguado y Ángel Garrido.

Garrido asiste al desayuno informativo de Rivera
Garrido asiste al desayuno informativo de Rivera - EFE

Ambos han esquivado las preguntas sobre cómo se gestó el fichaje y se han limitado a defender la libertad de un político a cambiar de bando, igual que los ciudadanos pueden variar su voto de unas elecciones a otras. Aguado ha afirmado que no aprecia «venganza ni odio» en Garrido, mientras que este ha asegurado que no diría «ni una palabra más alta de la otra» sobre sus ya excompañeros.

Según ha desvelado el ahora número trece de Cs a la Comunidad de Madrid, ayer escribió un mensaje al presidente del PP para comunicarle su decisión -después de hacerla pública- que se quedó sin respuesta. No se lo ha echado en cara, ha afirmado que lo entiende porque estará «liado» con la campaña, pero sí ha censurado al número dos del PP, Teodoro García Egea.

El secretario general de los populares ha cargado duramente contra Cs en declaraciones a Antena 3, donde lo ha definido como «el contenedor naranja de los políticos sin principios», y Garrido le ha respondido con un ataque disfrazado de paternalismo: «Le recomiendo a García Egea que aprenda un poco y que coja experiencia, que esas cosas están fuera de lugar».