Rusia celebra uno de sus goles frente a Egipto
Rusia celebra uno de sus goles frente a Egipto - Reuters
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Mundial Rusia 2018

La curiosa estadística que acerca a Rusia a la final del Mundial

Cada veinte años desde 1958, la anfitriona del torneo llega hasta el último partido del mismo

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Una de las grandes sorpresas de lo que llevamos de Mundial está siendo la selección de Rusia. El contundente debut frente a Arabia Saudíprovovó que una hinchada que no tenía puestas muchas esperanzas en su equipo, se empezara a creer que pueden lograr algo importante en casa. Días después, la victoria frente a Egiptoconfirmó las buenas sensaciones del equipo y Rusia se convirtió en el primer combinado en clasificarse para octavos de final.

Sin embargo, cabría esperar que una vez ha logrado superar la fase de grupos, las cosas comenzarán a complicarse. En función de lo que haga en el último partido contra Uruguay, se cruzará en octavos de final con el primero o el segundo del grupo B, que según los resultados actuales estaría, previsiblemente, entre Portugal y España. Así pues, Rusia, que empezó el Mundial como la selección peor clasificada de todas las participantes, sueña ahora con lograr todo un hito para los suyos; y hay una curiosa estadística que juega a su favor.

Según ha contado el periodista Mister Chip en su cuenta de Twitter, desde 1958 el país anfitrión juega la final cada 20 años. En ese primer año, Suecia perdió la final frente a Brasil. En aquella edición debutó la Unión Soviética y tuvo un papel esencial la afición local, cuyo apoyo ayudó a los suyos a llegar a la final. Dos goles de Vavá, otros dos de Pelé y otro de Zagallo dieron la vuelta al marcador de la final y llevaron la Copa del Mundo a Brasil. Además, fue en este Mundial en el que se estrenó un joven «O rei» como goleador con un tanto frente a la URSS. La victoria de Brasil rompió la tónica que existía hasta entonces por la que ganaba un equipo del continente donde se celebraba la competición.

Dos décadas después, fue Argentina quien llegó a la final en su casa, aunque esta vez con mejor suerte que Suecia. Aquella edición fue utilizada propagandísticamente por la dictadura de Jorge Rafael Videla para tapar sus vergüenzas. La Argentina dirigida por César Luis Menotti contaba con, además de la ya de por sí presión que existe en torno a la selección albiceleste, la añadida por el propio régimen. La ausencia más sonada fue la de un joven Diego Armando Maradona, esperanza de todo un país que se quedó fuera de la lista al esgrimir el seleccionador que era demasiado joven. Johan Cruyff tampocó disputó aquel Mundial como protesta a la dictadura del país. Dos goles de Kempes y otro de Bertoni frente a Países Bajos en la final sirvió a Argentina para alzarse con su primera Copa del Mundo.

Francia se proclamó campeona ante su afición en 1998. El último mundial del siglo XX fue además el segundo que se organizó en el país galo. Aquella edición supuso el debut mundialista de otra figura esencial en la historia de esta competición: Zinedine Zidane. Sin embargo, los espectadores no pudieron disfrutar de otro talento del balón como era Fernando Redondo, ya que Daniel Pasarella no le convocó por negarse a cortarse el pelo. Otro de los protagonistas inesperados fue David Beckham, que fue expulsado en el partido contra Argentina tras propinarle una patada a Diego Pablo Simeone. Aquella acción le persiguió durante meses, recibiendo numerosas críticas en los siguientes partidos. La final se disputó en el majestusoso Stade de France entre Brasil y Francia. Los goles de Zinedine Zidane por partida doble y Petit dejaron la Copa del Mundo en casa, después de un partido del que más tarde trascendió que Ronaldo había jugado tras sufrir un problema cardiaco en el vestuario.

Veinte años de aquel Mundial, la estadística está en el aire. Rusia ya está en octavos, y a pesar de que a priori no cuenta con muchas posibilidades de llegar a la final, el gran juego desplegado hasta el momento hace soñar a su afición. De llegar a producirse este hecho, jugaría la cita la selección que menos posibildiades tenía, según el ránking FIFA, de llegar a hacerlo. De momento, esta curiosa estadística, que se repite cada dos décadas, es un argumento más al que se agarran los rusos para hacer historia en su casa. ¿Se volverá a cumplir en 2018?