Coutnho en un partido entre el Liverpool y el Hertha de Berlín
Coutnho en un partido entre el Liverpool y el Hertha de Berlín - REUTERS
Fútbol

Coutinho, otro caso Verratti

El Barcelona tiene un acuerdo con el brasileño pero el Liverpool y Klopp, su entrenador, se niegan a vender, como el PSG con el italiano

SERGI FONT
BarcelonaActualizado:

Las cláusulas de rescisión se están convirtiendo en un problema para el Barcelona. Primero porque cualquier club con poder económico como el PSG o el Manchester City puede acometer el fichaje de un futbolista azulgrana sin la necesidad de negociar, ya que en España todos los futbolistas tienen un precio que les permite abandonar su club de forma unilateral. Y segundo, porque esa condición no la encuentran fuera del territorio español, donde no existen este tipo de acuerdos y hay que negociar obligatoriamente con el club de cualquier jugador que tengo contrato en vigor.

Ya le sucedió al Barcelona con Verratti. El PSG ni siquiera se avino a escuchar la oferta culé por el italiano. Nasser Al-Khelaifi, el mismo que ahora depositará los 222 millones por Neymar se negó a reunirse con el club azulgrana para valorar la oferta azulgrana, al igual que hizo oídos sordos a los deseos del jugador. El Barça había llegado a un acuerdo con el centrocampista pero el club francés frustró su salida. De nada sirvió que Verratti manifestara públicamente su deseo de abandonar París, de amenazar con no realizar la pretemporada con sus compañeros o de posar con un diario en el que quedaban claras sus intenciones. El desenlace es conocido por todos: Verratti continúa en el PSG, se ha visto obligado a pedir disculpas públicamente por su rebeldía y ha acabado cambiando de representante.

Es la misma situación que se está encontrando Bartomeu con Philippe Coutinho. Barcelona y jugador han llegado a un acuerdo pero el Liverpool se niega a vender. Al menos por un precio acorde con el mercado. Y el club azulgrana no tiene ningún mecanismo legal para forzar la negociación. De nada sirve que el futbolista le haya pedido a su entrenador y al club que faciliten su marcha al Barcelona, equipo en el que quiere militar ansioso de aspirar a títulos que en Liverpool se antojan imposibles y atraído por una Liga en el que el clima se asemeja más al de su país natal.

La pasada semana, el club de Anfield rechazó una oferta que rondaba los 80 millones de euros, asegurando que Coutinho no estaba en venta. Incluso el técnico del club inglés se mostró rotundo al asegurar que el brasileño no abandonaría el Liverpool. «Ya lo dije antes, no hay novedad, no se vende. No sé dónde queda el margen de interpretación con esa palabra, no lo entiendo. La palabra es no y no implica ninguna interpretación», aseguró de forma rotunda Jürgen Klopp este pasado lunes. No obstante, el Liverpool estaría dispuesto a traspasar al centrocampista por una cifra que rondara los cien millones de euros y ya le han prometido al técnico alemán que le reforzarían la plantilla con esa cantidad.

Objetivo prioritario

El Barcelona considera a Coutinho como un objetivo prioritario. A su aportación deportiva se unía el factor que le confería clave para tratar que Neymar decidiera quedarse y rechazara la oferta del PSG. Ambos son íntimos y congenian tanto dentro como fuera del terreno de juego. Tras la práctica confirmación del paulista que acabará jugando en el Parque de los Príncipes, el Barcelona sigue considerando la importancia deportiva que conferiría al proyecto de Ernesto Valverde.

De hecho, Josep Maria Bartomeu confirmó la llegada de un jugador de su importancia pero quiso mostrarse cauto. «Es un gran jugador, pero no podemos decir nada. Hay que ser discreto. Vendrán más jugadores, uno en el medio, seguro», explicó el presidente azulgrana.

El Barcelona está a la espera de que se concrete la marcha de Neymar, ya que los 222 millones de su cláusula de rescisión serían una inyección económica que permitirían el fichaje de Coutinho. No se descarta tampoco que el club catalán trate de reemplazar al paulista con futbolistas del empaque de Dybala, Griezmann, Dembelé o Mbapé. Gerard Deulofeu también tendrá su oportunidad