Grosjean, tras los problemas en su monoplaza
Grosjean, tras los problemas en su monoplaza - AFP

GP de AustraliaEl bonito gesto de Grosjean con su mecánico que ha dado la vuelta al mundo

Lejos de enfadarse por un error mecánico que le costó la carrera a él y a Magnussen, consoló al encargado de las tuercas

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Después de conseguir la quinta y la sexta posición en la parrilla de salida con un gran sábado, los monoplazas de la escudería Haas, revelación de la pretemporada, confirmaron sobre el asfalto de Albert Park sus buenas sensaciones. Al menos en la primera parte del Gran Premio de Australia. Todo cambió cuando los coches americanos tuvieron que pasar por el garaje.

Kevin Magnussen, que llegó a ir cuarto en la carrera, fue el primero en sufrir problemas tras su parada. Poco después de que su monoplaza pasase por las manos de los mecánicos del equipo tuvo que aparcar en una escapatoria. Una tuerca mal apretada era la causa.

Y no mucho tiempo después algo parecido le sucedía a Romain Grosjean. También tras el paso por el «pit lane» se reprodujo en su coche el mismo problema de su compañero y de la misma forma tuvo que abandonar.

Aparentemente fue una mala calibración de la pistola la que hizo que no se ajustaran bien las tuercas, pero el ambiente entre los mecánicos era de funeral. Tanto que el propio Grosjean se apiadó de su compañero encargado de la pistola, desolado por el error, y le dedicó unos mimos al llegar a su garaje.

A Haas se le escaparon los puntos, pero sin duda el gesto de su piloto habrá reforzado los lazos del equipo.