Obra de Juan Carlos Martínez de la muestra «The Journey Continues»
Obra de Juan Carlos Martínez de la muestra «The Journey Continues»
ARTE

Ese iluminado objeto de deseo

Tres destacadas exposiciones del festival Off de PHotoEspaña –Mapplethorpe en Elvira González, Araki en Javier López y Juan Carlos Martínez en Fernando Pradilla–inciden en el concepto de «erotización» de la mirada

MadridActualizado:

No suele ser lo habitual, y muy probablemente tampoco estaba en el ánimo de las responsables de la galería Elvira González, pero el lema de este año de PHotoEspaña, ese «volver a mirar» al que nos invita su comisaria Susan Bright en Déjà vu?, le viene que ni que al pelo a su exposición de Robert Mapplethorpe.

¿Cómo regresar al norteamericano sin caer en el tópico, sin que la costumbre reste potencialidad al carácter subversivo con el que fueron creadas sus imágenes? ¿Cómo volver a mirarlo? La galería, siendo esta además la tercera muestra que le dedica, considera que la respuesta está en sus naturalezas muertas, tema del nutrido grupo de imágenes, datadas entre 1978 y 1984, que reúne ahora en sus salas.

Objetos «empoderados»

De igual forma que su autor volvió a mirar los objetos (y en ese ejercicio, los humanizó –los «empoderó», que diríamos ahora– y rodeó de un halo de erotismo que humedece todo lo suyo), la selección de obras nos invita a volver a mirar sus bodegones; aquellos en los que el sujeto se transforma en objeto (de deseo, ciertamente) y en los que, en el ejercicio de posar nuevamente sobre ellos la mirada, se descubre a su autor; a veces incluso de una manera literal, como en el reflejo del cristal del jarrón de «Poppy» (1982). O se le redescubre, como en «Winter Landscape», rarísimo paisaje de un creador que sobre todo cultivó la foto escenificada y de estudio; o en «Urn With Fruit», donde por un momento le es infiel al blanco y negro...

¿Cómo regresar a Mapplethorpe sin caer en el tópico, sin que la costumbre reste potencialidad al carácter subversivo con el que fueron creadas sus imágenes?

En Fernando Pradilla, es Juan Carlos Martínez (1978) el que lanza otra reflexión sobre el ver y el ser vistos, sobre la representación del cuerpo, el deseo que nace de ello, cierta masculinidad (esa heterosexual, a veces tan «encantada de haberse conocido»)... Su nueva comparecencia en esta galería, donde no recalaba desde 2012, se titula «»The Journey Continues por dos razones: una, la obvia, porque a pesar de no haber expuesto aquí en años, el trabajo ha seguido. Segundo, porque una de las ramas de su producción germinó, fruto de una residencia australiana en 2009, en «Breakers», una interesante serie (que a veces recuerda a Wolfgang Tillmans, otras a Jesús Madriñán, otras a Juanma Carrillo), en la que el extremeño, con la excusa del seguimiento de los desenfrenos del turismo juvenil de borrachera, se ocupa del concepto de exhibicionismo en espacios públicos: entonces la idea de intimidad se fragmenta, como se diluye la frágil relación entre modelo y retratista.

A la caza del modelo

Sus grandes formatos contrastan con la pequeña escala de otro conjunto, igual de sugerente, su «Secret Photography Archive», cuyo origen está en su móvil y en las redes sociales, donde los modelos –anónimos, pillados in fraganti y, por lo mismo, sin el deseo de serlo–, de espaldas, fragmentados sus cuerpos y descontextualizados, ponen a prueba la sugestión del observador. En el otro lado de la balanza, «The Bystander» y «The Hydden Viewer», grupos que «exponen» a los que nos vigilan (y sus lugares de trabajo).

Las medias tintas se acaban en la galería Javier López, Allí, desde esta semana, una nueva tanda de instantáneas de Nobuyoshi Araki donde no caben las medias tintas. La flor como símbolo de decadencia y la mujer como símbolo erótico. Aún así, algo de margen le queda a la imaginación. Dependerá de lo desprejuiciada que ésta llegue...