Una «Tosca» que habla español
Valeriano Lanchas, en el papel de Sagristà, durante el pase gráfico de la obra "Tosca" de Giacomo Puccini, - efe
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Una «Tosca» que habla español

La popular ópera de Puccini se presentará en el Liceu desde el sábado 8 y hasta el próximo 25 de marzo

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Con un par de las quince funciones programadas de la «Tosca» pucciniana agotadas incluso antes del estreno de mañana, regresa al escenario del Liceu uno de los títulos favoritos del público, pieza clave del gran repertorio. Con esta nueva producción que llegará con tres repartos de campanillas, el coliseo barcelonés se anota un tanto al confiarle la dirección de escena a un español debutante en estas lides, Paco Azorín, escenógrafo en varios montajes de Lluís Pasqual.

Una «Tosca» con firma española que no busca «la transgresión, sino la progresión, que camine de la mano del público», explica el joven «regista». Con una amplia experiencia como escenógrafo -aspecto que también asume en este montaje-, considera que debutar como director de escena con una ópera tan popular como la obra maestra de Puccini «es difícil, porque el melómano la conoce mucho y cada uno tiene algo así como su propio concepto», explica fascinado por esta oportunidad que le ha brindado tanto el Gran Teatre como el Teatro de La Maestranza, coproductor de un espectáculo que llegará al Guadalquivir la próxima temporada.

Tres repartos

En Barcelona Azorín ha debido trabajar con tres repartos diferentes, «cada uno con su estilo, con su propia personalidad», subraya respecto de los intérpretes que defenderán estas 15 funciones programadas entre mañana y el 25 de marzo: Sondra Radvanovsky,Martina Serafin y Fiorenza Cedolins se alternarán en el papel protagonista.

Alfred Kim y el canario Jorge de León lo harán como el galán, Mario Cavaradossi, ya que el tenor que estaba contratado para estrenar el montaje, Riccardo Massi, canceló ayer al menos las tres primeras funciones, siendo reemplazado por De León; y como el temible Scarpia se alternarán Ambrogio Maestri (escogido mejor cantante del curso pasado por su participación en «L’elisir d’amore»), Scott Hendricks y Vittorio Vitelli. Para Sondra Radvanovksy, cantante en alza que acaba de interpretar el papel en el Met de Nueva York, el de Tosca es uno de sus personajes favoritos.

«En cada momento, musical y dramáticamente, todo en torno al rol tiene sentido, cada nota, cada palabra. Lo que explica la obra es casi real, todo sucede en un mismo día y para mí todo es muy físico. Además, ¿a quién no le gusta Puccini? Yo solo puedo darle las gracias al compositor por ese “Vissì d’arte”», asegura refiriéndose a la célebre aria que encarna su personaje. Y continúa: «Es difícil cantar papeles tan populares como este o como Norma, que vendré a hacer aquí el próximo año, ya que han sido interpretados por las más grandes como Callas, Caballé o Tebaldi. Pero nosotros debemos mostrar lo que somos y lo que podemos hacer; vivimos en una nueva era y el público es más exigente: teatral y emocionalmente nos exige mucho, no como antes, que todo se concentraba en el canto». Ambrogio Maestri, por su parte, piensa que Scarpia es uno de los papeles más importante del repertorio de barítono y que descansa «en una música muy teatral, muy intensa e intuitiva, que no posee la lógica que puede encontrarse en Verdi».

Sobre la propuesta escénica, musicalmente dirigida por Paolo Carignani, Paco Azorín apunta que ha querido «llevar al público de la mano de acto en acto, desde un espacio realista hasta un territorio abstracto pasando por otro expresionista. La ópera habla de temas universales y hemos hecho una pequeña relectura en el “Te Deum”: la religión le hace el juego al poder y en cambio el pueblo ayuda a los protagonistas defendiendo sus ideas de libertad. No es un montaje escenográfico y su punto fuerte son los intérpretes: los he invitado a hacer cosas que nunca los habían dejado hacer en esta obra, por lo que el resultado final está llena de aportaciones personales. Scarpia, el poder político, se enfrenta a Tosca y a Mario, que son artistas. Esto está en mi propuesta. Planteamos problemas universales, pero también actuales».