Diosdado Cabello, junto con Nicolás Maduro durante el pasado Discurso sobre el Estado de la Nación
Diosdado Cabello, junto con Nicolás Maduro durante el pasado Discurso sobre el Estado de la Nación - REuters

EE.UU. califica de «consistente» la información de ABC sobre Cabello

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El Gobierno estadounidense ha avalado este martes la información publicada por ABC que apunta a Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, como el gran operador del narcotráfico paraestatal que existe en ese país. El secretario de Estado adjunto para Narcóticos y Seguridad Internacional, William Brownfield, calificó de «consistentes» las afirmaciones realizadas por el diario con la información que tiene Estados Unidos sobre la realidad del tráfico de droga en Venezuela.

Brownfield aseguró no poder «confirmar ni negar» la llegada el lunes a Washington del jefe de seguridad de Cabello, Leamsy Salazar. Con ello, el funcionario seguía la política general del Gobierno estadounidense de no pronunciarse sobre detalles acerca de testigos protegidos, como tampoco sobre aspectos de investigaciones en curso que realiza la Administración para el Control de Drogas (DEA) o llevan a cabo los equipos de las fiscalías.

No obstante, afirmó que «desde hace más de diez años, ha habido pruebas de que ciertos individuos dentro del Gobierno de Venezuela han sido corrompidos». «El artículo» de ABC, añadió, «es consistente con ese historial; es, desde mi perspectiva, otro fragmento de prueba más en una historia de más de diez años sobre cómo las organizaciones narcotraficantes han encontrado la capacidad de establecerse en Venezuela».

La colaboración con las autoridades estadounidenses por parte de Leamsy Salazar, hasta ahora jefe de seguridad de Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, está permitiendo tener un conocimiento más completo de la estructura del cartel de los Soles, como se llama a la red de narcotráfico paraestatal de Venezuela, responsable del recorrido de parte de la droga que llega a Estados Unidos.

Desde hace tiempo, las investigaciones de la Administración para el Control de Droga (DEA por sus siglas en inglés) han venido señalando a diversos dirigentes, en su mayoría de origen militar, como miembros destacados de ese cartel. Bien por su vinculación manifiesta con el narcotráfico, bien por sus conexiones con las FARC, la guerrilla colombiana, Washington ya había señalado previamente de modo público a tres ministros de Defensa del chavismo –Henry Rangel Silva, Carlos Marta Figueroa y Ramón Carrizález–, así como a Ramón Rodríguez Chacín, que fue titular de Justicia e Interior en dos ocasiones. En la actualidad esos dirigentes son los gobernadores de los estados Trujillo, Nueva Esparta, Apure y Cojedes, respectivamente.

De momento, hasta ahora solo ha habido una acusación formal de EE.UU. contra un alto cargo venezolano por narcotráfico. Fue hecha pública en julio contra el general Hugo Carvajal, exjefe de la inteligencia militar. En realidad fueron sendas acusaciones, de las fiscalías federales del Distrito Sur de Nueva York y del de Miami. Es posible que haya otros procesos similares que se hayan realizado contra otros dirigentes; si así fuera tendrían por ahora carácter secreto. A Carvajal, los fiscales federales le han atribuido una labor de coordinación en el cartel de los Soles.

Capo del cartel de los Soles

Las revelaciones de Leamsy Salazar, el jefe de seguridad de Cabello llegado a EE.UU. como testigo protegido, sitúan al presidente de la Asamblea Nacional al frente de las operaciones, como capo del cartel, de acuerdo con fuentes cercanas a las investigaciones con las que Salazar está colaborando.

Estas fuentes indican que los testimonios realizados en su día por el magistrado Eladio Aponte, huido en 2012, y ahora por Salazar coinciden en responsabilizar a Hugo Chávez de la decisión de implicar las estructuras del Estado venezolano en el narcotráfico, algo que internamente se justificó como un modo de auxiliar a las FARC y de combatir a EE.UU. en una «guerra asimétrica» propiciando la adicción en suelo estadounidense. Maduro participaría presuntamente también del negocio, aunque la gestión del cartel estaría en manos de Cabello.

En sus revelaciones, Salazar implica también en el cartel a Tareck el Aissami, gobernador del estado Aragua y exministro del Interior, y a José David Cabello, jefe de la agencia tributaria y aduanera (Seniat) y ministro de Industria, que es hermano del presidente de la Asamblea Nacional. La petrolera PDVSA sería utilizada como gran vía para el lavado de dinero.

Salazar llegó a EE.UU. el lunes procedente de Madrid. Después de haber entrado en contacto con la DEA, en diciembre solicitó permiso para casarse y marcharse de viaje de boda, y se ausentó de Venezuela. A la espera de tener permiso de entrada en EE.UU., estuvo en un par de países, el último de ellos España. Voló a Washington con su esposa y algunos familiares. Salazar tiene dos hijos de un anterior matrimonio, que siguen en Venezuela.

De 40 años y capitán de corbeta, Leamsy Salazar (su nombre viene de escribir Ismael al revés) tuvo una temprana vocación militar. Cuando Chávez tomó posesión como presidente, a comienzos de 1999, quiso formar parte de la guardia de honor presidencial con los mejores jóvenes militares de cada promoción. Los primeros de las dos últimas promociones, dos por arma, fueron convocados y Salazar resultó seleccionado. Se ocupó de la seguridad del presidente, y también hizo labores de asistente personal.