La novia de Berlusconi pide al Papa Francisco que la reciba en audiencia
Francesca Pascale - AfP

La novia de Berlusconi pide al Papa Francisco que la reciba en audiencia

Francesca Pascale quiere explicarle al Pontífice «el gran sufrimiento» de su prometido

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«Hago un llamamiento al papa Francisco, para que me reciba y escuche la tragedia de Silvio». Esta dramática petición ha hecho la novia de Silvio Berlusconi, la napolitana Francesca Pascale, de 27 años, en una entrevista publicada por el primer diario italiano, el «Corriere della Sera», en coincidencia con la expulsión de «Il Cavaliere», de 77 años, de su escaño del Senado.

Confiesa también la novia del exprimer ministro que ella, y los hijos de Berlusconi, querían pedir el indulto al presidente de la República: «Deseábamos presentar la solicitud, pero después comprendimos que para él habría sido como una violencia, teniendo en cuenta que es inocente. Yo había pensado ir directamente al palacio del Quirinal (residencia del presidente de la República), pero luego comprendí que en realidad aquellas puertas para nosotros estaban cerradas».

Al ser preguntada si «Il Cavaliere» está deprimido, como lo describen algunos, o dispuesto a luchar, como dicen otros, Francesca Pascale afirma que «no está deprimido, sino con rabia por haber sufrido una sentencia injusta». Silvio Berlusconi sigue siendo hoy el gran protagonista en Italia, sobre el que giran infinidad de comentarios y análisis. Se señala que el ex primer ministro está viviendo días de profundo tormento psicológico, como lo demuestra el hecho de que no se atreviera a utilizar el Senado como tribuna para despedirse de parlamentario, o asistir a un conocido programa de televisión, «Porta a Porta», en el que había anunciado su presencia y luego renunció. En lugar de esas opciones, que le habrían dado la oportunidad de mostrarse como un estadista, Berlusconi prefirió una manifestación frente a su residencia romana para arengar a sus fieles.

Silvio Berlusconi transcurre su primer día como exparlamentario en su residencia de Arcore, en Milán, continuando a repetir a los suyos que él seguirá en la lucha política. En realidad, su expulsión del Senado no significa el final de su carrera política, pero los analistas sí coinciden en señalar que sí es el principio del fin, teniendo en cuenta su avanzada edad y el profundo desgaste sufrido en sus veinte años en política.

La pregunta que muchos se hacen hoy es qué le sucederá a Berlusconi ahora que está fuera del Senado y no cuenta con el escudo de la inmunidad parlamentaria. A este respecto, el periódico de izquierda, «Il Fatto Quotidiano», titulaba hoy en su primera página: «Está fuera (del Parlamento), pero puede acabar dentro (de la cárcel)». Su director, Antonio Padellaro, escribe un comentario editorial subrayando que Berlusconi «no puede dormir tranquilo, porque podría ser arrestado a petición de varias fiscalías que lo investigan».

Ahora a «Il Cavaliere» se le podrían interceptar sus conversaciones telefónicas, como a cualquier otro ciudadano, sin que los jueces tengan que solicitar autorización al Parlamento, y podría sufrir registros en su casa o despacho sin previo aviso, si un juez lo considerase oportuno. Pero por las investigaciones a las que en estos momentos está sometido Berlusconi por parte de diversas fiscalías (en Nápoles, por ejemplo, por la compra de un senador para hacer caer el gobierno Prodi) , no se considera realista la hipótesis de que «Il Cavaliere» sea arrestado.

Así, pues, en el plano personal, nada cambiará para Silvio Berlusconi hasta la primavera próxima, cuando deberá comenzar los servicios sociales (pena de un año impuesta por el Tribunal Supremo por la condena por fraude fiscal en el caso Mediaset). En cuanto a su programa oficial en la política, la intención del exprimer ministro es la de proseguir su ofensiva mediática, presentándose como una víctima de la Justicia.