Álvarez Cascos aplaude a Manuel Fraga en el X Congreso del PP, celebrado en Sevilla, en el que Aznar asumió el liderazgo. A sus espaldas, el primer logo del partido, diseñado por Fernando Martínez Vidal
Álvarez Cascos aplaude a Manuel Fraga en el X Congreso del PP, celebrado en Sevilla, en el que Aznar asumió el liderazgo. A sus espaldas, el primer logo del partido, diseñado por Fernando Martínez Vidal - ABC
Símbolos Políticos de España

«El símbolo del Partido Popular no es una gaviota, es un charrán»

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Posiblemente sea la confusión más extendida en la política española, y sin duda es la de mayor alcance. Aún así su autor, Fernando Martínez Vidal, no desfallece e insiste en corregirla veintiséis años después de que dibujara por primera vez al pájaro más emblemático de la política nacional. Porque como defiende a capa y espada, el símbolo del Partido Popular no es una gaviota, sino un charrán.

Militante en el partido desde su misma creación, en 1989, y también en su predecesor, Alianza Popular, se opone a identificar al partido con un ave «carroñera». Una tarea ingente, porque incluso los estatutos de su propio partido especifican que su logotipo «está integrado por las palabras Partido Popular cobijadas bajo un símbolo que representa una gaviota con las alas desplegadas».

«No es una gaviota», insiste Martínez Vidal. «La gaviota es un ave carroñera que vuela bajo y va comiendo basura. En cualquier vertedero las hay a miles. En uno de Madrid hay censadas más de 10.000. En cambio, un charrán es un ave marina que vuela alto».

Una nueva imagen para atraer al centro

La historia del logo del partido corre de la mano de su refundación, en 1989, cuando Manuel Fraga, entonces líder de Alianza Popular, se dio cuenta de la necesidad de dar un lavado completo de cara al partido para poder superar su techo de cinco millones de votos y lograr gobernar España. Fraga decidió cambiar el partido de arriba abajo, algo que, por supuesto, incluía renovar el logo. Su ojetivo era atraer a los votantes y los cuadros de la extinta UCD y del CDS de Suárez, que comenzaba su declive. El fundador del partido encargó el diseño a varias empresas de publicidad, pero también hizo un llamamiento a la colaboración de las bases, en el que Martínez, publicista de profesión, se sintió implicado.

«Yo trabajaba en una empresa de publicidad, por lo que me puse a pensar en la idea. Los partidos que estaban enfrente de nosotros estaban representados por símbolos muy agresivos: un puño cerrado, la hoz y el martillo... frente a eso yo quería representar la libertad con algo que volase libre y alto», explica.

Pactar el diseño final del logotipo con Fraga no fue tarea fácil. La imagen fue una creación personal de Martínez Vidal, pero el presidente-fundador del PP no dudó en exigir todos los cambios que le parecieron necesarios. Según recuerda, lo más problemático fue la elección del color, ya que Fraga, que vio el boceto inicial en blanco y negro, tenía al respecto unas ideas excepcionalmente concretas.

«Fraga me transmitió personalmente que “la gaviota” la quería en azul Carlos III y el rojo, en lacre diplomático. Yo, con el nerviosismo, no dejaba de preguntarme ¿Qué color es el azul Carlos III?». Según recuerda, lo que le pareció claro es que Fraga quería el logotipo en rojo y azul, colores que por entonces utilizaban partidos de corte conservador de todo el planeta, como el Partido Republicano de EE.UU., el RPR francés o el Partido Conservador británico. Colores, no obstante, que estaban en sus respectivas banderas nacionales. Por ello, Martínez Vidal se inspiró en los colores de dichos logotipos, algo que a Fraga no le terminó de convencer.

«Yo lo mandé en rojo y azul, pero él insistió en que el azul que quería era el Carlos III. Debía de ser que tenía en casa en una vitrina la banda de la Real Orden de Carlos III, de haber sido ministro y vicepresidente del Gobierno. Por eso tenía tan claro el color».

Al final, fue su criterio de experto el que acabó imponiéndose. «Le mandé los colores que como creía podrían funcionar mejor. La agencia de publicidad (que se encargó de los últimos retoques) al final me hizo caso a mí y salió con los colores que yo había decidido, aunque Fraga volvió a repetir que no eran los que él quería».

«Tocados del ala»

Otro aspecto del diseño original que causó problemas fue una de las alas del charrán. En el logotipo original el ala derecha está separada del cuerpo del ave, un detalle que a Fraga le disgustó desde el inicio. «Nos van a decir que nacemos tocados del ala», recuerda Martínez Vidal que le espetó el fundador del partido. «También me negué a cambiar ese detalle, porque sino el logo iba a carecer de originalidad».

Sin embargo, el aspecto más curioso del diseño original tiene que ver con las propias siglas, PP. O más bien, con su extraña ausencia. «Cuando nació el PP Fraga registró el nombre, pero no las siglas, porque estaban ya registradas por el Partido de los Pensionistas de Murcia. Por eso el logo que diseñé llevaba la leyenda completa «Partido Popular», separada por las alas del charrán».

Pese al innegable éxito del diseño —«se trata de una marca que ha gobernado España»—, su creador asegura que no cobró nada. «Nunca se me habría ocurrido, porque como militante para mí era un orgullo ser el responsable del icono de mi partido». Hoy en día Martínez Vidal sigue manteniendo la misma satisfacción respecto a su creación, pese a las modificaciones que ha subido con el paso del tiempo, modificaciones en las que, aclara, él no ha participado. «En este tiempo incluso el logo de la Coca Cola ha cambiado. El nuestro ha pasado por pequeñas modificaciones, pero sigue siendo un charrán».

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