José Luis Groba, presidente de la asociación de Inspectores de Hacienda - ABC / Vídeo: Hacienda consigue cifras récord en su lucha contra el fraude

«Hemos llegado a un límite peligroso en la Agencia Tributaria»

Los inspectores alertan de que la AEAT ha perdido en diez años 2.396 trabajadores, mientras el control de la lucha contra el fraude ha aumentado significativamente

MADRIDActualizado:

La Agencia Tributaria (AEAT) ha perdido en diez años 2.396 trabajadores. Sin embargo, la evolución de la recaudación por actividades de prevención y control de la lucha contra el fraude ha aumentado significativamente los últimos años. Dos circunstancias que no están reñidas, aunque inspectores y técnicos de Hacienda ponen el foco en la saturación de trabajo, incluso después del anuncio del director general de la AEAT, Santiago Menéndez, de que aumentarán la plantilla en 396 personas. De hecho, denuncian que ahora realizan el mismo trabajo que antaño, pero con muchos menos efectivos.

«Hemos llegado a un límite peligroso», afirma José Luis Groba, presidente de la asociación de Inspectores de Hacienda (IHE). En 2008 la Agencia Tributaria, según sus memorias anuales, tenía 27.951 efectivos y el suelo llegó en 2016 con 25.014. Ahora, la entidad suma dos ejercicios de aumento de personal que no terminan de contentar a IHE y tampoco a Gestha, la organización de los técnicos. El presidente de esta última, Carlos Cruzado, califica de «insuficiente» este alza y recuerda que su lucha por lograr más medios personales es histórica.

Añadido a la falta de personal que denuncian estos colectivos, los delitos fiscales denunciados cada año se han visto reducidos drásticamente desde el tope de 2011: aquel año la Agencia puso en conocimiento de la Justicia 1.014 delitos fiscales, mientras que en 2016, último ejercicio con datos disponibles, la cifra quedó en tan solo 226. Así, Cruzado liga la bajada de efectivos al descenso de delitos denunciados ya que «las cifras no se corresponden con las informaciones que van apareciendo ni con los informes publicados, que no hablan de una reducción de delitos». Groba, por su parte, también hace hincapié en esta consecuencia. De hecho, señala la saturación que soportan ya que, con 1.700 casos de corrupción, tienen que dedicar muchos recursos humanos al auxilio judicial «y eso resta efectivos». Sin embargo, también achaca el descenso de delitos a que «ahora la Agencia es mucho más selectiva al llevar un expediente a delito fiscal».

Aun así, la recaudación de la Agencia Tributaria en la lucha contra el fraude no se ha visto minada, sino todo lo contrario. En 2011 obtuvo 10.464 millones de euros; en 2014, 12.318 millones; y en 2017, 14.792 millones. Unas cifras que consolidan el compromiso de la AEAT en perseguir el fraude fiscal y la economía sumergida, que, según diversos estudios y expertos, representa sobre el 20% del PIB en España.

El empleo en la Agencia Tributaria siempre ha sido uno de los caballos de batalla tanto de IHE como de Gestha. La realidad es que se comparan con otros países y la confrontación del ratio de número de ciudadanos por cada trabajador de la AEAT no es nada halagüeño. Tal como consta en el informe «Tax Administration 2017» de la OCDE, en España había en 2015 un trabajador de la Agencia Tributaria por cada 2.122 personas. Esto supone un empeoramiento de la cifra correspondiente al 2013 (uno para cada 2.081) y también respecto a la de 2014 (uno para cada 2.106). En cambio, en otros países el dato es bien distinto. En 2015, en Francia había un empleado de tributos por cada 994 habitantes; en Reino Unido, uno por cada 1.146; en Alemania, uno por cada 732; y en Italia, uno por cada 1.485.

Los casos más extremos

Sin embargo, España no es el país que peor parado sale en cuanto a esta cifra. Los Estados Unidos gobernados en 2015 por Barack Obama tenían un ratio de un empleado de su agencia tributaria para cada 4.013 ciudadanos. Y el dato más preocupante del estudio de la OCDE se lo llevaba India con un empleado de tributos para cada 17.273 personas. Tras el análisis de estas cifras, tanto inspectores como técnicos de Hacienda exigen todavía mayores aumentos que el de 396 efectivos que anunció Santiago Menéndez. Tal es así que desde IHE reclaman que los empleados de la Agencia Tributaria han de estar por encima de los 30.000, proponiendo un incremento anual de entre 500 y mil personas para lograr su objetivo. En cambio, en Gestha disparan sus previsiones hasta el punto de reclamar que la AEAT necesita duplicar sus efectivos para equipararse con la media de la UE y la OCDE.

Ambas organizaciones son conscientes de que sus peticiones no van a ser satisfechas a corto plazo por las características de los puestos de la Agencia Tributaria, que requieren de un proceso lento de formación a medio plazo. Además, estos hacen hincapié en la necesidad de apoyarse en las tecnologías: «No podemos desarrollar los proyectos que tenemos en marcha de big data porque carecemos de informáticos», denuncia Groba.