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Israel ha redoblado los tambores de guerra contra Israel. Hace dos meses, el gobierno hebreo advertía que si Irán no detenía su programa nuclear estudiaría una intervención militar. Ayer, su ministro de Defensa, Ehud Barak, fue más lejos y afirmó que la opción militar contra Irán «es real y está lista para ser usada» en el caso de que las sanciones económicas impulsadas por Estados Unidos y la Unión Europea no cumplan su objetivo, según informa el diario «The Jerusalem Post». «Si las sanciones no alcanzan su finalidad de detener el programa militar nuclear (de Irán), será necesario considerar entrar en acción», declaró durante la Conferencia de Herzliya.
El ministro de Defensa israelí apuntó que existe un consenso entre muchas naciones en este sentido y que muchos Estados apoyan la opción militar si la diplomacia y las sanciones no detienen el programa nuclear, que Teherán afirma que únicamente tiene fines pacíficos. Así, Barak ha dicho que ve a Irán acercándose a una fase «en la que un ataque físico no sería práctico». «Sería más difícil, más peligroso y costaría más sangre tratar con un Irán nuclear que detenerlo hoy. En otras palabras, el que dice en inglés "más tarde" podría descubrir que "más tarde es demasiado tarde"», agregó. Barak hizo estas declaraciones pocas horas después de que el viceprimer ministro, Moshe Yaalon, manifestase que Irán «ha de ser detenido de una manera u otra» y que es necesario que la amenaza militar esté sobre la mesa.
La línea roja
Las advertencias de Israel no han caído en saco roto en Estados Unidos. El columnista del diario «The Washington Post» David Ignatius asegura hoy que el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, cree que Israel puede tomar la decisión de atacar Irán en abril, mayo o junio. Tanto el secretario de Defensa estadounidense como la Administración Obama han dejado claro en las últimas semanas que Irán podría cruzar una «línea roja» si dedicase el desarrollo nuclear a la construcción de una bomba y que, en caso de que eso ocurriese, todas las opciones, incluida la acción militar, estarían sobre la mesa. Sin embargo, Israel podría ser menos paciente ya que consideran que Irán podría haber acumulado suficiente uranio enriquecido esta primavera como para producir una ojiva nuclear.
Las preocupaciones de Panetta se fundamentan en que, a diferencia de Estados Unidos, Israel no tiene capacidad para atacar las instalaciones de enriquecimiento de Irán que se encuentran a 200 metros bajo tierra, y en que además, Israel es consciente de que el arsenal de misiles iraní es capaz de llegar a su territorio con facilidad. Además, la congelación de las maniobras militares conjuntas previstas en el Golfo entre EE.UU. e Israel podrían alimentar las sospechas de Panetta, aunque entonces aclaró que no tenían nada que ver con las tensión con Irán.











