
Uno de los fragmentos del meteorito de Murchison / DOE-ANL
Patatas y espárragos con sabor a meteoro
El meteorito de Murchison ha sido estudiado durante cuarenta años. Una de las investigaciones más curiosas fue llevada a cabo hace ya casi ocho años por un grupo de científicos neozelandeses, que decidió a cultivar varias especies vegetales, como patatas y espárragos, en minerales procedentes del meteorito de Murchison y de otro encontrado en el desierto del Sáhara en 1998.
Cuando crecieron, las plantas adquirieron un color y tamaño diferente. Un análisis de la «tierra» procedente de estos meteoritos comprobó su alto grado de nutrición y fosfatos. Los indicadores de fertilidad del suelo mostraron que los materiales procedentes del Murchison eran comparables al suelo terrestre.
Cuando crecieron, las plantas adquirieron un color y tamaño diferente. Un análisis de la «tierra» procedente de estos meteoritos comprobó su alto grado de nutrición y fosfatos. Los indicadores de fertilidad del suelo mostraron que los materiales procedentes del Murchison eran comparables al suelo terrestre.
Actualizado
Viernes
, 19-02-10 a las 20
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El meteorito de Murchison, caído en septiembre de 1969 en la localidad australiana del mismo nombre, se hizo mundialmente famoso cuando los científicos descubrieron que contenía una preciosa carga química, en la que se encontraban amionácidos comunes y otros algo más extraños. Cuarenta años después, una de las rocas espaciales que más han contribuido al debate del origen extraterrestre de la vida sigue bajo los microscopios y ofrece nuevas sorpresas. Científicos alemanes han encontrado millones de compuestos orgánicos no identificados con anterioridad que pueden pertenecer a los inicios del sistema solar. El descubrimiento indica que en sus albores, el sistema solar contenía una variedad de componentes químicos orgánicos que probablemente superaban a la diversidad molecular existente en la propia Tierra. Una extraordinaria riqueza.
El estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ha sido realizado por el Instituto de Química Ecológica del Centro Helmholtz de Munich en Oberschleissheim (Alemania). Los científicos, dirigidos por Philippe Schimtte-Kopplin, examinaron el meteorito rico en carbono con espectroscopia estructural de alta resolución y descubrieron señales que representaban a más de 14.000 composiciones elementales diferentes. Pero hay muchas más. Los autores calculan que el meteorito debía contener varios millones de componentes orgánicos distintos debido a las formas en las que las moléculas orgánicas con la misma composición pueden organizarse en el espacio.
Se cree que el meteorito Murchison se originó en los primeros días del sistema solar, quizás incluso antes de que se formara el Sol hace 4.650 millones de años. El meteoro probablemente atravesara nubes primigenias en los inicios del sistema solar, recogiendo a su paso componentes químicos orgánicos.
Los científicos sugieren que el seguimiento de la secuencia de las moléculas orgánicas en el meteorito podría permitirles crear una línea temporal de la formación y alteración de las moléculas en su interior.



