Stefano Colombo: «Debemos estar atentos a la innovación al tiempo que mantenemos nuestra identidad en el diseño y la calidad»
Cuarta generación al frente de la marca italiana de ropa de esquí y deportiva Colmar
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Stefano Colombo, de Colmar
Colmar es una marca habitual en los campeonatos mundiales de esquí, en el circuito olímpico, entre los atletas de elite y en las pistas más importantes del mundo. Su ropa combina las más altas prestaciones técnicas con un diseño italiano único. La empresa con sede en Monza (Italia) es familiar. Fue fundada en 1923 por Mario Colombo, a cuyo prematuro fallecimiento sucedieron sus dos hijos. Y después sus nietos. Hoy, la cuarta generación ocupa la dirección de las cuatro áreas claves de la compañía, que no ha dejado de crecer y adaptarse al mercado y a los consumidores, y que además de su línea técnica, a la última en innovación, tiene otra deportiva de calle que ha conquistado la tendencia 'sporty' europea y se prepara para dar el salto al resto del mundo.
Stefano Colombo (Monza, 1985) entró en la firma en 2010, tras estudiar en Milán y trabajar en la industria de la moda en París. Director de marketing de Colmar y ahora director comercial global, es un gran aficionado al esquí y a la montaña. En la World Cup Finals celebrada hace unos días en Andorra, donde Colmar vestía a varios de los campeones mundiales que llegaron a la gran final, el joven ejecutivo respondió a las preguntas de Summum:
La suya es una marca centenaria ¿cuáles son sus señas de identidad?
Por un lado esos 100 años ya establecen una diferencia grande. La nuestra es una marca italiana, que viene del mundo del deporte, familiar y con unos valores que mantiene desde el comienzo. Además nuestra identidad está vinculada al diseño de nuestras prendas. Es muy importante para nosotros combinar la moda, con estilo italiano, y el deporte, con prendas muy técnicas que pongan la performance como prioridad.
Es cuarta generación de una familia dedicada a la empresa, emprendedora. ¿Qué valores le legaron sus antecesores?
Sí, emprendedores y una familia bastante humilde. Mi abuelo siempre decía que somos artesanos sobre todo, y todavía existe esta una mentalidad. Para nosotros lo más importante es la sostenibilidad de la empresa. Pero no para que dure cinco años, sino otros cien. Y nuestros valores están conectados con esta visión de la empresa y con su crecimiento justo, no es posible crecer un 50% cada año, no podemos ponerla en riesgo. Mi bisabuelo y mi abuelo nos dejaron una empresa bastante importante, muy grande, con valores, y queremos que siga con esta visión.
¿Cómo se compagina esa tradición e historia con la innovación, especialmente ahora que estamos en un momento tan tecnológico y de tantos avances técnicos?
La historia es una cuestión de identidad. Pero por otro lado hay que evolucionar para ser competitiva y adaptarse a las nuevas tendencias del mercado, tanto en moda como en tecnología. Debemos estar atentos a las innovaciones que hay al mismo tiempo que mantenemos nuestra identidad en el diseño y en la calidad del producto.
Algunas de vuestras prendas incorporan, por ejemplo, el grafeno, entre otros materiales muy avanzados en esa búsqueda que tenéis de las mejores prestaciones técnicas de vuestra ropa.
Fuimos una de las primeras marcas en utilizar el grafeno en el textil. Una empresa consiguió hacer una pasta con este material y empezar a probarlo en tejidos y nos probamos a ello. Vimos que, como el grafeno es un conductor natural del calor y la energía, tenía unos resultados increíbles. Es bastante caro, pero seguimos incorporándolo por su conductividad térmica única y su desempeño como regulador de la temperatura además.
Colmar tiene dos líneas diferenciadas, Colmar Sports, para la ropa deportiva técnica, y Colmar Originals, para la que ha dado el salto a la calle y a la moda más urbana. ¿Cómo se compaginan ambos mundos dentro de la empresa?
Son dos mundos diferentes, lo que intentamos hacer es tener siempre un punto de conexión entre ambos. De esta manera, en la línea técnica hay un punto de diseño y en la de 'lifestyle' hay tejidos y funcionalidades técnicas. Esto nos diferencia. Venimos del deporte y en ese entorno seguimos, pero siempre con una idea de moda. Es perfecto para este momento que vivimos, en el que ambos mundos se han unido, y creo que así seguirá siendo en el futuro. Lo vemos también con marcas puras de moda que están invirtiendo muchísimo en deporte.
Con el factor central, y el reto, de la sostenibilidad. ¿Cómo lo afrontáis en Colmar?
Es un tema muy complicado, aunque hay que hacer lo necesario para esta transformación. Es un proceso, o una revolución, que se ha generado de abajo hacia arriba, desde los consumidores hacia la industria y eso nos está empujando a las marcas a intentar hacer más cosas y a tener estándares de calidad muy altos. Pero necesita tiempo. Nosotros lo estamos haciendo y estamos avanzando también en innovación, por ejemplo con una colección vertical que es completamente reciclado y reciclable, porque se puede fabricar con materiales reciclados pero si no atendemos a su disposición final, si no puede volver al ecosistema, el circuito se para. Estamos experimentando con esto. Por otra parte tenemos nuestro programa 'Colmar Green Path', que es un camino de cambio no solo de producto, sino también de cultura empresarial, de proveedores, de instalaciones y recursos humanos. Nuestras etiquetas eran muy grandes por toda la parte técnica que tenía cada prenda, eso lo hemos reemplazado por un código QR que lleva al cliente a esa información en la web. Es un pequeño detalle más.
En la línea original, Colmar Sports, ¿qué valoran más los aficionados y los profesionales del esquí y otros deportes de invierno en vuestra ropa?
Tenemos una historia muy larga con el esquí, empezamos en los años 50. Entonces realmente es una marca que siempre estuvo con el deporte y compartimos por tanto valores, desde el respeto a la naturaleza, porque son disciplinas de exterior, pero también cuestiones como el respeto por el resultado de la competición, que es objetivo porque en el esquí es tú contra el tiempo y contra otros; el respeto a los competidores. Además como marca respetamos a todos nuestros 'stakeholders', desde proveedores hasta por supuesto el cliente.
En esa ropa más técnica, ¿pesa siempre más la performance que el diseño? Porque la vuestra es una ropa bonita.
En la línea deportiva siempre pesa más la performance. Para un deportista que su ropa cumpla con las prestaciones que necesita -temperaturas, viento, agua, comodidad en el movimiento- es clave. Lo que marca la diferencia es ese conocimiento del tejido y la confección, pero también el estilo y el toque de moda.
Stefano Colombo, de la marca italiana de ropa deportiva de lujo Colmar
Sigues con la línea familiar en la gestión, pero, ¿qué te gustaría aportar de forma individual a la compañía, que fuera tu sello en ella?
Ya llevo más de diez años en la empresa y estoy orgulloso de haber contribuido a un crecimiento a partir de todos los valores que comentamos. Pero además estamos subiendo cada vez más a nivel internacional, que era uno de los objetivos que tenía cuando empecé, sacarla al mundo primero en Europa y luego con un 'branding' más global.
¿Cuáles son las claves de un líder hoy? ¿Cómo trabaja en este sentido?
Hay que ser líder a tu manera, no como digan los métodos y las fórmulas, porque lo importante es tener credibilidad. Cómo es tu liderazgo es algo que perciben los demás, yo intento ser correcto con todos, actuar con transparencia y tratar de que estén todos lo mejor posible dentro de la compañía. Me gustaría que todos los trabajadores compartieran la visión y estuvieran contentos de ser parte de Colmar.
¿Cuáles son los siguientes objetivos a nivel corporativo?
El primero, celebrar nuestro centenario. Y esto nos va a ayudar también a hablar de la marca. Además, queremos seguir creciendo con calidad y subir nuestro posicionamiento. El mercado está cambiando y no queremos competir con el 'fast fashion' sino con algo que tenga valor y realmente marque la diferencia. Es importante que los clientes se relacionen con nosotros porque encuentran esto en la marca, que se identifiquen con ella. Por eso es tan importante la comunicación.
¿Crees que el 'fast fashion' y el consumismo han hecho mucho daño, han acostumbrado a cierto segmento a moda barata, rápida y cambiante? ¿Cómo os afecta?
Cuando hablamos de sostenibilidad tiene que ver justamente con la calidad del producto, que no haya que cambiarlo cada mes porque se ha estropeado. Debe perdurar, y también en cuanto a su diseño, que las líneas de estilo tengan también una larga vida. Hay que pagar más por este tipo de ropa, pero es la que mantiene valor en el tiempo.
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¿Cuál diría que es la banda sonora de su vida?
Yellow, de Coldplay.
¿Cuál es su objeto más preciado?
No tengo mucho apego a los objetos.
¿Qué es para usted el lujo?
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