«Tenemos que desmitificar mucho de lo aprendido sobre el sexo desde la infancia»
Rosa Montaña - heras
sociedad

«Tenemos que desmitificar mucho de lo aprendido sobre el sexo desde la infancia»

La experta Rosa Montaña organiza en Valladolid unas jornadas sobre sexología sustantiva

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A partir del próximo curso el Instituto de Sexología Sustantiva (Isesus) impartirá en la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid el primer Máster de Sexología Sustantiva. Como adelanto, este fin de semana se está celebrando en Valladolid las jornadas “Sexología sustantiva: Del Hecho de los Sexos a la Ciencia de los Sexos”, en las que van a participar cerca de doscientas personas y donde se va a tratar de dar otra visión de la sexualidad. Rosa María Montaña es la co-directora del Máster y una de las organizadoras de estas jornadas

¿Qué es la ciencia de los sexos?

Es el estudio de la ciencia de los hombres y de las mujeres, no sólo del sexo como algo coital, sino la propia ciencia que estudia la forma de cómo son los seres sexuados. En ello lleva todo,desde cómo nos relacionamos, nuestras propias diferencias, hasta la forma de cómo podemos trabajar el uno con el otro. La erótica es una parte de ese estudio, pero dentro de todo lo demás.

«En la sexualidad no hay peligros, sino oportunidades»

¿En qué va a consistir el curso de Sexología Sustantiva?

El objetivo es conseguir formar a sexológos, gente que esté preparada desde un punto de vista profesional para que no sólo se puedan dedicar al asesoramiento, educación sexual o terapia, sino que puedan hacer incorporaciones en otros ámbitos como la política o la salud. sexual, la planificación. Intentamos hacer multisexólogos.

Con los avances en la ciencia ha aumentado el conocimiento del sexo. ¿Se traduce en una mejora de las relaciones?

Hay más información sobre el tipo de conductas eróticas, lo que pasa es que tenemos muchos miedos y tenemos que desmitificar muchos de los conceptos aprendidos desde la infancia. Todavía es un poco trauma la idea de ir al sexólogo porque tienes alguna patología sexual y no siempre es así, puede ser que vayamos por aprendizaje de comunicación o por recuperar la autoestima. Es cierto que hay libros, pero aún queda mucho camino por recorrer.

«El mayor órgano de placer que tenemos es la piel»

¿Cuál es ese camino a recorrer?

Por ejemplo, poder hacer peticiones. Todavía en pareja es difícil pedir sin pensar que dirá la otra persona y que pensará sobre como hemos conseguido esos aprendizajes. En los hombres esas facilidades se han dado hace mucho tiempo, pero las mujeres lo hemos conseguido hace poco. No hemos podido mostrar el deseo en forma pública.

¿El manejo de internet puede haber traído también peligros relacionados con la sexología?

En la sexualidad no existen los peligros, hay gente que lo puede ver así, por sus miedos y tabúes, pero el que se pueda ver una película porno o conferencias lo que permite son libertades distintas que mientras las dos personas estén de acuerdo, no tienen porqué ser peligrosas. Otra cosa es que se usen mal, pero deberíamos pensar que no hay tantos peligros sino muchas más oportunidades.

Ha hablado de mitos que quedan por superar ¿Cuáles son?

Existen muchos, uno de los más importantes es como funciona el deseo en la mujer de conseguir el orgasmo, ya que hay muchas que no se ven capaces de conseguirlo y eso hace que se bloqueen y se vean incapaces de mantener relaciones plenas. También hay una cosa que la gente debería entender y es que el mayor órgano de placer que tenemos es la piel y que una erótica buena va más allá del coito.

En la relación padre-hijo ¿A qué edad es bueno empezar a hablar de sexo?

Si entendemos el sexo como el concepto de estudiarnos como hombres y mujeres, desde los cero meses. Son diversos factores que tienen que hacer que el niño entienda que no sólo son sus padres, sino que también hay una pareja, eso es educación sexual. Si entendemos que hablar de sexo es tratar temas como los anticonceptivos, embarazos o enfermedades de transmisión sexual, la gente creerá que tiene que ser a partir de los doce años, pero la verdad es que ya llegaríamos tarde porque nos habríamos perdido sus primeros cambios, conceptos de su propia orientación, etc.

¿Cómo puede hablar un padre de sexo a un joven que, en muchos casos, podría saber más que él?

Lo primero, asumiendo su propia ignorancia, diciendo "pues mira, a lo mejor hay cosas en las que no te puedo ayudar pero me gustaría aprender contigo". Ahora que existen herramientas como internet, se puede recurrir a buscar entre los dos las cosas que no se sepan. También es importante que aunque el padre crea que no tiene educación sexual, sea consciente de que la tiene con todo lo que habrá vivido a través de desengaños, enamoramientos, primeras relaciones... Es importante que aunque el padre tenga cierto pudor en hablar de sexo sea capaz de intentarlo.

¿Acuden muchos padres a la consulta para que les asesoréis?

Alguno acude, aunque el problema es que el tema de ir al sexólogo está más relacionado con el pensamiento de disfunciones sexuales que con el de asesoramiento sexológico. Sí que acuden más a cursos como uno que tenemos que es “Como hablar de lo que a ti no te enseñaron”. Lo que pasa es que a los padres no sólo les preocupa el tema erótico, sino también saber cuando sus hijos pueden estar mal porque alguien les ha dejado o porque les han rechazado.