Pintura al óleo que retrata la capitulación de los ingleses en Tenerife
Pintura al óleo que retrata la capitulación de los ingleses en Tenerife - m. turner

Los franceses de «La Mutine» colaboraron con España para derrotar a Nelson en Tenerife

Los miembros de la corbeta de la marina francesa contribuyeron a la victoria en los combates que se produjeron en las calles de Santa Cruz de Tenerife en 1797, según muestra una exposición

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Custodio de la historia militar de Canarias, que es uno de los grandes capítulos de la historia militar de España, el Cuartel de Almeyda vuelve a ofrecer un atractivo conjunto de piezas con motivo de un nuevo aniversario de la Gesta del 25 de Julio, que este año se recordará, una vez más, en Tenerife. El foco está puesto en las tropas francesas que apoyaron al general Antonio Gutiérrez en la defensa de la isla y en los hechos previos y posteriores a la batalla contra las tropas inglesas comandadas por Horacio Nelson, en unos hechos que pasaron a la historia, además, por haber significado la pérdida del brazo del célebre almirante inglés.

En las salas del cuartel, que funciona como sede del Museo Militar de Canarias, se ha dedicado dos espacios para estos hechos poco conocidos. Por un lado, se recuerda la participación de los miembros de la dotación de la corbeta de la marina francesa «La Mutine» que, tras ser capturado su barco, de manera determinante contribuyeron a la victoria en los combates que se produjeron en las calles de Santa Cruz en 1797.

Esta dotación, de 145 hombres, «se unió sin dudarlo a las fuerzas del general Gutiérrez, demostrando una gran valentía y profesionalidad en los combates», explica a ABC José Alberto Ruiz De Oña Domínguez, general director del Centro de Historia y Cultura Militar de Canarias.

El catálogo de la exposición incluye como introducción la frase del gran general Gutiérrez: «Nada está perdido si tienes voluntad de triunfar», dijo el que fue un experto en esto de combatir contra los ingleses, como lo había demostrado ya en los mares del Atlántico sur, al expulsarlos de las Islas Malvinas.

Una particularidad de la muestra es que haya destinado parte del espacio a destacar el papel que jugaron en aquellos días las aguadoras. Con una vasija como la utilizada hace tres siglos y un boceto sobre cómo las transportaban sobre la cabeza, se explica que estas mujeres fueron las que descubrieron el acercamiento de la flota inglesa hacia la isla y, más tarde, colaboraron con la resistencia al llevar agua y alimentos a los soldados españoles apostados en Paso Alto, por encima del castillo que allí se erguía.

De interés notable resultan también algunos documentos, como la carta que la propia flotilla inglesa -era una condición expresa de la capitulación- transportó a la Península para notificar a las Cortes acerca de la frustrada invasión y cómo las fuerzas españolas habían rechazado heroicamente a sus invasores.

Como prueba de ello, basta con decir que los de Nelson contaban con más del triple de cañones, además de tratarse de un ejército con formación, mientras buena parte de los tinerfeños eran apenas milicias reclutadas ante la amenaza, todos datos estos de los que también da cuenta la exposición de Almeyda.

Algunas de las piezas expuestas son parte de la colección que se exhibe de forma permanente en el museo, pero no por ello dejan de ser interesantes, como varios cañones, los fusiles de ambos ejércitos, la carta de capitulación o los maniquíes con el uniforme de unos y de otros, un aspecto este que cuida especialmente la Asociación Histórico Cultural de la Gesta del 25 de Julio, que este año volverá a recrear, con un realismo que sorprende por su espectacularidad, varios de los momentos de este hecho central, en que un puñado de valientes defendió a España en las lejanas Islas Canarias.