Los cuatro candidatos, en el debate electoral JAIME GARCÍA

Elecciones 2016Moncloa sospecha que Sánchez y Rivera pactaron el debate y se repartieron los papeles contra Rajoy

Satisfaccón en el equipo de Gobierno porque el objetivo era «salir vivos» y «se cumplió con creces»

Madrid Actualizado: Guardar
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El debate electoral a cuatro del lunes ha causado muy buenas sensaciones en La Moncloa. En privado se deja el argumentario oficial del PP al margen y se reconoce que el debate «no lo ganó ni lo perdió nadie», pero Rajoy no solo cumplió el objetivo conservador que se habían marcado, «salir vivo», sino que lo superó con crecer al mostrarse como «un hombre de Estado, con experiencia frente a parvularios». Junto a esa valoración, las fuentes consultadas muestran sus sospechas de que Pedro Sánchez y Albert Rivera llegaron al debate con un pacto previo.

Después de un debate, no hay un partido que se precie que no diga que su candidato ganó y salió reforzado. En Moncloa reconocen, en privado, que no ganó nadie, pero Rajoy cumplió y exhibió su experiencia, y Sánchez, en cambio «quedó muy desdibujado».

Algo que sorprendió de manera especial en el entorno de Rajoy fue el pacto de no agresión que exhibieron los líderes del PSOE y de Ciudadanos, situados en el centro de la pantalla. Fuentes del Gobierno consultadas creen que Sánchez y Rivera se repartieron los papeles y los argumentos, y se vio sobre todo en el bloque de la corrupción, donde el candidato socialista dejó la carga principal contra Rajoy al líder de Ciudadanos. Entre ellos no se dirigieron ni una sola crítica, y cuando a Rivera se le escapó una contra Sánchez de pasada, ambos se miraron y sonrieron.

En el Gobierno en funciones creen que el pacto «por el cambio y contra el PP que firmaron el PSOE y Ciudadanos esta legislatura pasada sigue vivo de hecho, y temen que pueda mantenerse a partir del 27 de junio, lo que dificultaría, en esos términos, las negociaciones para formar nuevo Ejecutivo y abre muchas incógnitas.

«Sánchez habló mucho de la pinza entre el PP y Podemos, pero en realidad la única pinza que se vio fue la suya con Rivera contra Rajoy, y se comprobó que su acuerdo no ha caducado», comentan en Moncloa.

Respecto al debate, el entorno de Rajoy cree que este «arrasó» en el bloque económico y tuvo su punto más débil en el apartado de la corrupción, donde les sorprendió, sobre todo, el ataque feroz de Rivera, que sacó a relucir los papeles de Bárcenas. «Se convirtió en portavoz de un delincuente», afirman. Ahí es donde, a su juicio, quedó más claro que el PSOE y Ciudadanos se habían repartido los papeles.

Visto el debate, el equipo de Rajoy reconoce que fue un error no haber participado en el debate a cuatro de diciembre, cuando el presidente en funciones optó por no ir y enviar en su lugar a Soraya Sáenz de Santamaría.