Mark Zuckerberg, CEO de Facebook
Mark Zuckerberg, CEO de Facebook - REUTERS

Facebook aumenta a 87 millones el número de afectados por el escándalo Cambdrige Analytica

La compañía ha afirmado en un comunicado que la firma de análisis de datos habría utilizado casi 30 millones más de perfiles de esta red social para influir en procesos políticos, como las elecciones presidenciales de EE.UU. en 2016

MADRIDActualizado:

De 50 millones de personas a 87. Facebook ha aumentado el número de posibles afectados por el escándalo de Cambridge Analytica, empresa que utilizó los datos que recabó una aplicación con fines, en principio, académicos. Sin embargo, acabaron usándose para influir en procesos electorales como las presidenciales de Estados Unidos en 2016 y que dieron la victoria a Donald Trump (candidato que contrató a Cambridge Analytica para apoyarle en su carrera hacia la Casa Blanca). Ahora, la compañía de Mark Zuckerberg ha hecho público una primera estimación oficial que eleva en 37 millones las primeras cifras, según informa Bloomberg.

Alrededor de 270.000 personas descargaron una aplicación que preguntaba acerca de rasgos de la personalidad, que además accedía a los contactos de los usuarios de esta herramienta. Facebook anunció después de hacerse público el escándalo que avisará a los afectados -que residen en su mayoría en Estados Unidos-, una promesa que se cumplirá a partir del 9 de abril a través de una llamada en la parte superior del «Feed» de noticias, dentro de la red social.

Este comunicado se produce el mismo día en que se ha sabido que el Congreso de los Estados Unidos ha llamado a declarar al propio Zuckerberg el próximo miércoles 11 de abril, donde hablará acerca «del uso y protección de la compañía de los datos de sus usuarios», indicó el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes en un comunicado.

Uno de los interrogantes que dejó la primera comparecencia (y sucesivas) de Mark Zuckerberg y sus directivos fue el número exacto de afectados por el suceso, que no fue calificado de filtración, ya que no se produjo una violación de los servidores, sino que se obtuvieron los datos de forma legal. El problema viene porque el investigador que creó la aplicación, vendió los datos a la compañía Cambridge Analytica en 2015. Ese mismo año, Facebook se enteró por los periodistas del movimiento y, según su versión, obligó a borrar la información y a certificar que esta acción se habría llevado a cabo.

Una situación que desmintió Christopher Wylie, un experto en datos, exempleado de Cambridge Analytica, quien afirmó: «Logramos recolectar millones de perfiles de Facebook para construir modelos que nos permitieran explotar lo que sabíamos acerca de los usuarios para apuntar a sus demonios internos. Esa fue la visión que tuvo la compañía desde su creación». Además, aseguró que solo tuvo que marcar una casilla para acreditar que se habían borrado los datos, pero que existían copias de los mismos.