Frenazo al túnel del AVE entre Atocha y Chamartín
Imagen aérea del momento en el que la tuneladora comienza a perforar en Chamartín, en 2010 - heliber

Frenazo al túnel del AVE entre Atocha y Chamartín

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Cuando se empezó a perforar el tercer «túnel de la risa» de la alta velocidad en 2010 se esperaba que este punto de conexión entre los trenes AVE de toda España empezaría a funcionar en 2012. El año pasado, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) informaba de que el túnel de Atocha-Chamartín se inauguraría en 2014. Pero no va a ser posible. Pese a que las obras presentan un gran avance no hay dinero para continuar. Las «actuales dificultades presupuestarias», como lo califica Adif, hacen que la gran obra madrileña deje de ser una prioridad.

Para culminar esta infraestructura aún faltan inversiones pendientes de licitar que se elevan a 75 millones de euros, el equivalente al 21% sobre el presupuesto global estimado de la obra, que asciende así a 356 millones de euros. Los trabajos de plataforma y vía se han completado en este gran corredor de 7,3 kilómetros. Falta la instalación de electrificación (catenaria e instalaciones asociadas) y la señalización.

«Una vez que ya ha terminado el montaje de vía, tanto en el túnel como en la conexión de un kilómetro que lo une a Puerta de Atocha, los trabajos se centran ahora en terminar las instalaciones no ferroviarias, es decir, seguridad y protección civil relativos a sistemas de vigilancia y detección de incendios. Se están rematando actualmente», detalla el ente público.

Las actuaciones en la estación de Chamartín, también pendientes de licitación, pasan por la adaptación al ancho internacional de las vías 14 y 15, así como de las vías 12 y 13 y las obras complementarias. En cuanto a la duplicación de vía entre Atocha y Torrejón de Velasco, las actuaciones necesitan una inversión de 26 millones de euros. Adif no quiere poner una nueva fecha para que el túnel despegue, aunque afirma que para 2018 ya será una realidad.

Reprogramación de la obra

La crisis «ha obligado a reprogramar todas las obras del AVE, adecuando su ritmo a las necesidades más inmediatas. Por otro lado, ha apremiado a destinar los recursos para avanzar en el desarrollo de aquellas otras infraestructuras que manifiestan menor grado de avance en su ejecución, con el fin de adecuarlas a los ritmos necesarios», especifican desde Adif. Aseguran que el túnel de Atocha-Chamartín «es una pieza principal en el marco del nuevo modelo de desarrollo de la alta velocidad en España». La obra continúa, pero a un ritmo más lento. Las inversiones más cuantiosas técnica y económicamente ya están efectuadas. Este hecho facilitará su ejecución en el momento «en que sea necesario impulsar nuevamente los trabajos para la conclusión del proyecto», arguyen.

Líneas con prioridad

La entidad pública se refiere con esta afirmación a las líneas Madrid-Galicia, Valladolid-León-Asturias, Valladolid-Burgos-Vitoria-País Vasco, Alicante-Murcia, entre otras. «A medida que el avance el grado de ejecución de las líneas AVE en construcción, y la puesta en servicio del túnel y la duplicación de los accesos a Madrid sea prioritaria, los trabajos se agilizarán», concluyen.

Nunca antes se había construido un túnel como el de Chamartín-Atocha, con luces led a lo largo de todo el recorrido, andenes de emergencia prefabricados y bocas de riego para bomberos que sustituyen las mangueras de emergencia desplegables. Estos son algunos de los elementos innovadores que incorporará y que supondrán un gran ahorro en el gasto. La obra será inédita en España