¿Por qué Estados Unidos ataca Irak esta vez?
Fotografía que muestra al presidente estadounidense Barack Obama (i), durante una reunión del Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca en Washington D.C - efe
«Califato islámico»

¿Por qué Estados Unidos ataca Irak esta vez?

La ofensiva imparable del Estado Islámico hacia el Kurdistán iraquí hace que Obama intente proteger a los suyos replegados en esta región, así como a las minorías religiosas amenazadas

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Después de 11 años de su anterior intervención militar, Estados Unidos vuelve a Irak, pero esta vez bajo la presidencia de Barack Obama, precisamente quien más ha condenado la guerra de hace una década. Sin embargo, no parece que esta vez el presidente de Estados Unidos pretenda cambiar (al menos no parece ser su prioridad) el gobierno de Bagdad. Tampoco se busca el rastro de armas de destrucción masiva, sino proteger sus intereses en el Kurdistán iraquí, así como a las minorías religiosas amenazadas por el Estado Islámico (EI), antes EIIL.

En la ciudad de Erbil, capital del Kurdistán iraquí, Washington tiene replegados un equipo de asesores militares y diplomáticos, atrincherados bajo la custodia de los peshmergas (fuerzas kurdas). Desde la ofensiva yihadista lanzada en enero, los kurdos habían podido defender sus intereses, incluso haciéndose con algunos de los principales yacimientos petroleros de Irak.

Pero desde que el EI tomara la ciudad cristiana de Qaraqosh y la mayor presa irakí, en Mosul, permitiéndose así controlar el aprovisionamiento de agua y electricidad, Erbil siente muy cerca la presencia rebelde. Qaraqosh, con una población de 50.000 cristianos y vigilada por los kurdos, está ahora bajo control de los de la sharía y, lo que es peor, el ejército kurdo ha perdido la confianza de antaño para afrontar la amenaza radical.

El miedo también se siente entre los cristianos, marcados con la «N» árabe, N de Nazareno, en la puerta de los hogares. El número de habitantes que profesan el cristianismo ha caído en los últimos años del millón y medio en 2003 hasta los aproximadamente 400.000 que viven en la actualidad en el país.

Por su parte, los herméticos yasidíes, en torno a 500.000, han sufrido el exterminio de los yihadistas, por su presunta adoración del diablo. Esta y otras minorías étnicas y religiosas, que principalmente habitan en la región del Nínive con capital en Mosul, representan otro de los objetivos de los bombardeos estadounidenses.

En apenas unos meses, el Estado Islámico se ha convertido en la mayor amenaza para la integridad de Irak desde la caída de Sadam Husein. Ha conseguido que Obama inicie su primera acción bélica en el país, precisamente desde que retiró las tropas estadounidenses en 2011 para cumplir una de las promesas que le llevaron al poder.