El municipio alavés de Amurrio
El municipio alavés de Amurrio - Wikimedia

Un padre inicia una huelga de hambre «indefinida» para reclamar la custodia de su hijo

Un alavés lleva seis días sin comer como protesta por el supuesto maltrato al que somete su esposa al hijo de ambos

BilbaoActualizado:

Un ciudadano del municipio alavés de Amurrio está dispuesto a poner en riesgo su salud para recuperar la custodia de su hijo, un pequeño de cuatro años. Se trata de Iván V.M., que según Efe ha anunciado una huelga de hambre «indefinida» en señal de protesta por el maltrato «físico y psíquico» que, asegura, ha sometido su esposa al vástago de ambos.

El implicado, que tiene previsto dar más detalles del caso el próximo viernes en el local que regenta en el municipio alavés, ha explicado que el pasado 15 de junio su esposa lo denunció por presunta violencia psíquica ejercida contra ella y el hijo de ambos. Un día después él mismo interpuso otra denuncia contra la madre, funcionaria del ayuntamiento, pues decidió que «no aguantaba más» el supuesto maltrato físico y psíquico al que ha sometido al menor durante los últimos diez meses.

De hecho, el padre destacó que su mujer llegó a amenazarle con asfixiar al pequeño si volvía a llegar tarde al domicilio familiar. Tras la denuncia, la madre fue sometida a un examen forense que, siempre según la versión de su marido, no superó: «¿Cómo es posible que la justicia mantenga la custodia de un hijo a una mujer denunciada por maltrato que no supera las pruebas?», se preguntó.

La razón por la que no denunció antes, añadió, radica en que no quería «destrozar el hogar». En este sentido, subrayó que a su parecer actuó como un «cobarde», y que fue en cierto modo «cómplice» de lo sucedido, por lo que también debe ser castigado.

«Le pueden matar»

Asimismo, Iván hizo hincapié en que, como denunciado, también deberá someterse a las mismas pruebas que su mujer. Las pruebas tendrán lugar el 20 de septiembre, y hasta entonces no podrá volver a ver a su hijo por medidas cautelares. Algo que fue duramente criticado por el padre del chico, que informó de que el Juzgado le dijo que no podrían retomar el caso hasta ese día «porque está todo el mundo de vacaciones».

En este sentido, alegó que tiene miedo por la salud de su hijo, pues a su parecer «le pueden matar» a lo largo del mes de agosto.